El Suoem se mete en la campaña

Daniele se reunió ayer con el secretario Pozzolo. El gremialista amenazó que si se recortan asignaciones extraordinarias, los servicios se resentirán en el mes de la campaña electoral. El viernes habrá un paro camuflado de asamblea.
Cual partido político, el gremio de los empleados municipales ha tomado el toro por las astas en la campaña para a las elecciones legislativas venideras. Hoy empiezan legalmente las acciones proselitistas de cara a los comicios, ya que ayer el Suoem declaró su estrategia para impulsar al Frente Cívico.

Y la declaración fue sin medias tintas: Rubén Daniele, titular del sindicato, se reunió con Miguel Pozzolo, secretario de Economía del municipio, y le advirtió que si no aceptan la consigna sindical de frenar o menguar el recorte de 4 millones de pesos en horas extra y prolongaciones de jornada, se "resentirán los servicios".

Claro, nunca se sabe demasiado bien si resentir el servicio para el gremio quiere decir tirarle piedras al Palacio 6 de Julio (como el pasado 21 de mayo), hacer asambleas sorpresivas como paro encubierto (semana del 18 de mayo) o enfrentar el costo público de decretar oficialmente una interrupción total de actividades (con precedentes no tan recientes).

De todos modos, los gremios son agrupaciones políticas y no es achacable como incorrecto que tomen partido por alguna fuerza frente a unas elecciones. De hecho, siempre hubo sindicalistas en las listas del movimiento justicialista, en todas sus variantes. Por eso, nadie inculpa a Daniele de ser profeso juecista y a la vez un curioso kirchnerista antigiacominista. El problema en este caso es el método utilizado para apoyar a un partido y, fundamentalmente, sus consecuencias.

Intentar impedir a un empleador -a través de interrupciones que perjudican a la ciudadanía- que ahorre una importante cifra por mes en concepto de ítems no obligatorios ni acordados en el convenio colectivo vigente, es una práctica perniciosa.

Si se trata de un empleador que a su vez representa un poder del Estado, se convierte en contrario al bien común.

Si además los demandantes gozan de un salario excesivo (el 83% de los municipales cuesta más de $ 6 mil pesos por mes, cargas sociales incluidas), pero alejado del contexto económico de la gran mayoría de los habitantes que aportan para pagarles, el reclamo tiene menos legitimidad todavía.

La Municipalidad cuenta con ingresos mensuales promedio de $ 105 millones. Ayer faltaban 3 días de recaudación y aún debe conseguir $ 15 millones para la plata de los salarios de junio. Que el Suoem decrete una asamblea para el viernes a las 10 en contra del recorte, significa directamente meterse de lleno en la campaña electoral.

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