La EPE sumó cien operarios para dar batalla a los apagones del verano

Llegaron los primeros calores y con ellos los peores presagios. ¿Habrá cortes de energía? "No se podrán evitar si el consumo se dispara, pero estamos preparados para afrontarlos", aseguró ayer el gerente local de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Raúl Stival. Cien nuevos empleados para las cuadrillas, otros tantos subtransformadores, además de vehículos, herramientas y refuerzo en tendidos, forman el combo preventivo
Por lo pronto, el lunes arranca el tramo final de una nueva obra en Pellegrini y Valparaíso que permitirá brindar un mejor servicio en el sudoeste rosarino.

Claro que por más que la EPE haya puesto toda la carne en el asador, la ecuación veraniega sólo cierra con la prudencia de los usuarios. "No poner el aire acondicionado a menos de 24º ayudaría mucho", recomendó Stival. Y dijo que esa es la temperatura que "equilibra confort y eficiencia energética".

Para el funcionario, si el veraneo viene muy cálido, será casi imposible evitar los picos de consumo y con ellos las restricciones. "Cuando la red se satura por una demanda inusual, no se pueden evitar los cortes. El tema es responder a esa situación de la manera más rápida". explicó.

¿Cómo se preparó la EPE para afrontar los días más tórridos? "Hay cien nuevos operarios que se están capacitando para integrar las cuadrillas que trabajan en la calle", explicó Stival. A este recurso humano, hay que sumar vehículos y herramientas. "En conjunto, estas tres previsiones tienen como objetivo acortar los tiempos para reponer la energía eléctrica en el caso de que haya interrupciones", argumentó el funcionario.

Subestaciones. Otra forma de atemperar el impacto del alto consumo energético es la puesta en marcha de cien nuevas subestaciones, con las que suman 1.200 las distribuidas en toda la zona urbana de Rosario, aunque con mayor concentración en las áreas de gran densidad de usuarios. Estos equipos transforman la energía de media tensión (13.200 voltios) al valor necesario para el uso residencial (monofásica 220 ó trifásica 380 voltios).

También hubo nuevos tendidos de cables subterráneos de media tensión y preensamblados (aéreos) de baja tensión. A estas obras técnicas se suma la entrada al sistema eléctrico local de una nueva estación transformadora, ubicada en avenida Pellegrini y Valparaíso (ver aparte).

"La energía eléctrica es un bien limitado, y su producción es onerosa", afirmó Stival. Y recordó que para generarla se emplean gas y petróleo, combustibles no renovables; característica que debería alcanzar para llamar a la reflexión frente al despilfarro.

"Si la gente no tiene conciencia, todos los recaudos tomados serán escasos", sentenció el gerente local de la EPE. Y recordó que el cambio de hora, las lámparas de bajo consumo y medidas prácticas como no abrir y cerrar la heladera con frecuencia, suman a la conciencia general sobre el servicio.

Para Stival, "todo servicio eléctrico tiene en potencia la posibilidad de sufrir interrupciones, y su estabilidad está en relación directa con la demanda de la red a nivel país, que a su vez está condicionado a la generación de energía, que está trabajando al límite".

En el país, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) es la firma que vincula a las empresas que generan energía (el 80 por ciento de las cuales pertenecen al ámbito privado) con las distribuidoras, como la EPE, en el caso de Santa Fe, una de las pocas provincias en que el servicio sigue en manos del Estado.

Más energía para el sector sudoeste

Este lunes arrancarán los trabajos de excavación para el tramo final de la nueva estación transformadora de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), ubicada en avenida Pellegrini y Valparaíso. Se trata de una obra que permitirá asegurar la calidad y continuidad del servicio a una muy amplia zona del sudoeste rosarino.

Los usuarios de este sector tendrán "más voltaje y menos interrupciones", aclaró el gerente de la delegación Rosario de la EPE, Raúl Stival. Se trata de la estación Echesortu, que como todas las de sus características transforman la energía de alta tensión (132 mil voltios) en los 13.200 voltios necesarios para la tensión media.

Stival explicó que el lunes comienzan los trabajos de excavaciones para conectar la vinculación primaria, un cable de 132 mil voltios que alimentará la entrada a la estación transformadora.

Se trata de uno de los tramos más complejos de la obra y demandará unos 20 días de trabajo. "Es una técnica muy precisa, un trabajo de mucha precisión y cuidado", explicó el funcionario.

Además, comentó que la obra civil (edificio) de la estación transformadora Echesortu ya avanzó en un 80 por ciento de su ejecución. También está casi concluida la denominada instalación electromecánica, que incluye el transformador de alta a media tensión, las celdas correspondientes y los campos de alta tensión.

Stival pronosticó que si el ritmo de obra se mantiene, la estación transformadora Echesortu estará lista para diciembre. Esta estación reportará calidad de servicio y por añadidura, mejor calidad de vida para los usuarios de la zona comprendida entre Provincias Unidas, 9 de Julio, bulevar Seguí y Cafferata. Menos interrupciones y mayor voltaje son en principio las ventajas comparativas que tendrán los usuarios, que no pocas veces hicieron oír sus reclamos por apagones en ese sector.

Comentá la nota