Se suman testimonios sobre la inacción de la Secretaria de Derechos Humanos de la provincia

Eduardo Tindiglia, auxiliar de la justicia bahiense, dice que la Secretaría pampeana ni ha viajado ni se ha interesado en las causas de pampeanos víctimas del Terrorismo de Estado. Apuntó por la dejadez a los mandatarios provinciales.

Luego del escándalo de la Secretaría de Derechos Humanos en el tema de la familia de la desaparecida santarroseña Lucía Tartaglia, más voces se sumaron para denunciar la inacción de los funcionarios encargados del área.

Por un lado, un pedido de informe de la bancada del Frepam en la Cámara de Diputados reclamó que la Secretaría diga si ha actuado en otros casos de juicios o búsquedas de víctimas pampeanas del Terrorismo de Estado. Se sospecha que salvo en el tema Tartaglia no se habría interesado en ningún otro caso como auxiliar de la justicia en los hechos de violaciones a los derechos humanosa antes o durante la dictadura militar. El pedido fue habilitado por el bloque del Partido Justicialista, sin distinción, lo que habla a las claras la poca confianza que ya se tiene en el secretario Rubén Funes.

Ahora se suma la voz de Eduardo Tindiglia, un referente pampeano de los derechos humanos en Bahía Blanca, que ha presentado pruebas no sólo de los provincianos muertos por la represión ilegal en la ciudad portuaria, sino también de otras víctimas bonaerenses.

En el juzgado bahiense se están investigando, con dificultad, el asesinato del guatrachense Carlos David ocurrido en 1975 y la desaparición del araucense Néstor Grill, secuestrado en 1976. Pero hasta ahora sólo la voluntad de Tindiglia se ha sumado sin respaldo del gobierno pampeano en la búsqueda de justicia. La Secretaría de DDHH ni se ha interesado en esas causas, afirma el militante.

–¿Cuáles son las causas de pampeanos que se tramitan actualmente en los juzgados bahienses?

–La primera causa que se reabrió es la de Carlos Davit, presentándose como querellante Juan Carlos Pumilla el 3 de agosto de 2005, en una declaración que realizó ante el juez (Pedro) Zabala en Santa Rosa, en el marco de la causa 129/05. En esta misma declaración, Pumilla denuncia el caso de Néstor Rubén Grill, un seminarista desaparecido en Bahíia Blanca en 1977. Posteriormente, en diciembre de 2005, es donde me presento aportando datos de testigos que presenciaron el secuestro, y compañeros que podían sumar algo a la investigación.

–¿En cuántas colaborás vos?

–Respecto a las causas anteriores al golpe, hemos conformado un grupo interesante con familiares y amigos de las víctimas, y nos encontramos en la etapa de acumulación de nombres y pruebas para aportarle a la justicia, llegado el momento. Si bien tenemos claro que resultará difícil encontrar a los culpables de cada caso en particular, trabajamos pensando en una acusación colectiva. Ya tenemos un listado de civiles que en la época de la represión integraron distintas patotas, y hoy se han reciclado como periodistas, deportistas, docentes, empresarios y sindicalistas. Si la justicia se compromete, lograremos desenmascararlos Tampoco descartamos que los grupos de tareas que actuaron luego del golpe y que dependían de la Marina hayan actuado durante el 75, ya que esta suficientemente comprobado que (el sindicalista Rodolfo) “Fito” Ponce era el niño mimado de Massera.

–¿Estás colaborando en otras causas de no pampeanos en Bahía Blanca?

–Participando en el grupo que te mencioné anteriormente, en casi todas las que se reabrieron, y que corresponden al período que va desde febrero del 74, en que se produce el primer hecho, donde es asesinado un profesor de Huanguelén, hasta el 24 de marzo del 76. Hablamos de no menos de 40. Aunque en total, dictadura incluida, en Bahía asesinaron o desaparecieron a más de 300 personas.

–¿Avanzaron en estos años desde que se abrieron?

–En este momento las causas de la Triple A están paralizadas. El motivo: escasos recursos humanos y materiales. Se esta trabajando desde fiscalía muy fuerte con lo ocurrido a posteriori de producido el golpe, en jurisdicción del V Cuerpo, La Escuelita incluida, lo que derivó en que se produzcan numerosas detenciones. Todos los nombres que aparecen en el expediente de la causa Davit, fueron llamados a declarar. Y si bien está paralizada, es la que más ha avanzado.

–¿Tuviste contacto con la Secretaría de DDHH pampeana por este tema?

–Jamás. Recuerdo un par de llamados el año anterior de Oscar Gatica (director del área) a mi celular, pero sólo para referirse a temas políticos que tenían que ver con la coyuntura del momento en la provincia. Por mi parte, esperaba una actitud más comprometida de ese organismo, pero mi forma de ser hace que no le pida nada a nadie. Si estoy convencido con lo que hago, no espero que me acompañen. Será el señor Funes el que deberá rendirle cuentas a la sociedad, y a los familiares de victimas pampeanas que viven en Bahía, de causas que aún no se han reabierto por temor y cuyos familiares necesitan imperiosamente contención. No nos olvidemos que los asesinos en Bahía nos los cruzamos en la calle diariamente. Entonces, mal se le podría pedir a una madre de una víctima pampeana que vive en Bahía que se presente como querellante si a la vuelta de la esquina vive el represor que esta sospechado de haber integrado un grupo de tareas. Cualquier persona con sentido común, se daría cuenta que estamos en presencia de un Estado ausente.

–¿Se acercaron o interiorizaron en las causas de los pampeanos desde la Secretaría de DDHH provincial?

–Recuerdo el último encuentro con la fiscal a cargo de las causas, la doctora Hernández en Bahía, hace unas semanas atrás. Ella me preguntó por las coordenadas de la secretaría de DDHH de La Pampa, y el nombre de sus responsables, porque no tenía ni idea quienes eran. Creo que esto contesta tu pregunta.

–¿Creés que hay falta de interés en el Estado provincial por estos temas?

–La Secretaría de DDHH se crea durante el gobierno de (Carlos) Verna. Y suponer que Carlos Verna haya estado comprometido con los DDHH es como creer que en esta provincia nunca hubo corrupción. Respecto al gobernador (Oscar) Jorge, sin palabras. Mientras muchos al producirse el golpe caían detenidos, el era nombrado director titular interino del Banco de La Pampa y delegado de la intervención militar con carácter honorario.

–¿Todo lo que has hecho fue con tu propio esfuerzo?

–Sí, y no estoy arrepentido.

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