Suman siete los casos de niños enfermos con leishmaniasis visceral

:: Alertan que el vector está ampliamente distribuido en la capital. En los niños, la enfermedad se manifiesta súbitamente con vómitos. Aseguran que "está controlada".

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Posadas. El Director de Salud Municipal, Luis Alberto Esquivel, indicó ayer a El Territorio que desde 2006 hasta el momento se registraron siete casos pediátricos de leishmaniasis visceral, de los cuales el último es de un bebé de nueve meses que se encuentra estable y desde el 9 de marzo está internado en el Hospital Garrahan de Capital Federal.

Los otros casos informados son tres en 2006, dos en 2007, y uno en 2008, que se trata de un niño residente en Paraguay.

"Les hacemos visitas para ver cómo evolucionan y sabemos que están mejor, se realizan los controles y aprendieron junto a su familia a convivir con la enfermedad, que está controlada", indicó Esquivel.

Asimismo señaló que de todos los casos hay dos de los que no tienen noticias: un niño que volvió a vivir a Paraguay y un niño que se mudó y hasta el momento no dieron con su nuevo domicilio. "Y entre los casos debimos lamentar un deceso, el de una niña infectada en 2007", indicó el especialista.

Respecto a la disipación de la enfermedad en Posadas, señaló que en diciembre de 2008 se realizó un barrido del área periférica que culminó a principios de marzo. Como resultado del intenso rastrillaje casa por casa para detectar la presencia del vector lutzoma longipalpis, transmisor de la leishmaniasis, desde este organismo indicaron que el vector está ampliamente distribuido por la ciudad, con lo que apelan a la comunidad para realizar las tareas de limpieza de sus casas.

"Apuntamos a eliminar los criaderos del carachai, y no al uso de repelentes, que aunque son efectivos, matan sólo a los flebótomos adultos por eso es importante tomar conciencia y mantener el ambiente domiciliario libre de lugares aptos para su proliferación", explicó. En este sentido Esquivel indicó que han firmado un acuerdo de trabajo con Salud Pública a fin de que el organismo provincial pueda utilizar el equipo de logística para detección del carachai con que cuenta la Municipalidad de Posadas, para medir el índice de infestación del Aedes aegypti, transmisor del dengue.

Sintomatología

La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria transmitida por la picadura del flebótomo lutzoma longipalpis, al picar a una persona o a un perro infectado.

En su forma visceral -también existe leishmaniasis cutánea- afecta el cuerpo entero y puede provocar a muerte, debido a que los parásitos dañan al sistema inmunitario disminuyendo el número de células que combaten la enfermedad.

En los niños, la infección visceral se manifiesta generalmente de manera súbita con vómitos, diarrea, fiebre, tos y en algunos casos pérdida del apetito. En los adultos, se presenta una fiebre que dura de dos semanas a dos meses, acompañada de síntomas inespecíficos como fatiga, debilidad y pérdida del apetito. La debilidad aumenta a medida que la enfermedad empeora.

Para detectarla se realizan análisis serológicos y punción de médula ósea.

El doctor Daniel Salomón, director del Centro Nacional de Investigaciones Epidemiológicas (CENDIE), fue uno de los responsables del barrido en el área periférica de Posadas. En el procedimiento tomaron muestras de nuevos insectos y en los perros a fin de determinar qué insectos son y cómo están distribuidos en la zona".

Según Salomón, la variedad de lutzomyia longipalpis que hoy inunda Misiones es la misma que fue bajando desde el Brasil. El insecto que hoy está en casi la mitad de las casas de Posadas, según los estudios realizados en más de 400 puntos en Posadas y Garupá en el año 2007, no es del mismo tipo que el detectado cinco años atrás, pero sí similar al del Brasil. Y por eso los estudios darían evidencia de que, las lutzomyias brasileñas fueron descendiendo hacia el sur del continente.

Respecto de las causas de este descenso, Salomón apuntó en primer lugar a los grandes movimientos humanos. "Hasta ahora lo que sabemos es que las represas no son la causa en forma directa, puede ser que en forma indirecta sea un factor de cambio a largo plazo (más humedad y un patrón distinto de lluvias)", puntualizó. "La enfermedad es típicamente urbana y la causa está más vinculada al tránsito de personas y mascotas" en la región.

Monos con fiebre amarilla

Ocho monos fueron encontrados muertos recientemente en la localidad de Colonia Liebig, con lo que levantaron la sospecha de fiebre amarilla, informó el director de Programas de Salud Pública, Juan Antonio Pascual, que dispuso un operativo de control de vacunación antiamarílica con el objetivo de alcanzar a los visitantes "golondrina" de la zona.

"Observamos mortandad de monos en la zona de Liebig, aunque los ejemplares estaban en avanzado estado de descomposición, por lo que no pudieron ser estudiados".

De todos modos, el funcionario de Salud aclaró que "esta mañana agentes sanitarios iniciaron una recorrida por la zona para revisar el estado de vacunación antiamarílica, de modo de inmunizar a las personas que no se hayan vacunado". En ese sentido Pascual especificó que "el control de la vacunación está orientado a los visitantes golondrina que tienen un movimiento frecuente de una localidad a la otra".

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