Sugieren una "purificación real" de la Bonaerense

El presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón, mencionó que el hecho es otro "síntoma" de cómo operan grupos vinculados con el terrorismo de Estado que permanecen en la estructura de las fuerzas de seguridad de la Provincia.
Según publica el sitio de la revista La Tecla, tras el robo a la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense, el presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, Hugo Cañón, exigió una "purificación real" de la policía y señaló que el hecho, sucedido la semana pasada, es otro "síntoma" de cómo operan los grupos vinculados con el terrorismo de Estado que aún subsisten en la estructura policial de la provincia.

"Todavía hay más de 9 mil agentes que vienen de la dictadura, de los cuales 3 mil han pasado por centros clandestinos de detención y siguen" en actividad, explicó Cañón en declaraciones radiales, y evaluó que "si esto no se corta de raíz, si no se hace una purificación real, si no se hace una transformación democrática de la policía, como se hizo con las Fuerzas Armadas, corremos riesgos de que no haya una consolidación democrática auténtica".

Asimismo, el titular de la Comisión por la Memoria sostuvo que "desde el síntoma más significativo que fue la desaparición de Jorge Julio López, se ha demostrado claramente la operatividad de los grupos vinculados a la represión ilegal que buscan nuevas formas de impunidad cuando ven que las sentencias se avecinan, están a la puerta y concretamente se ha dado la condena a Etchecolatz, el máximo referente de ese espacio que tiene nexos internos con la policía en actividad".

A partir de allí "vamos a ver una serie de síntomas que tienen que ver con delitos de la dictadura y también tienen que ver con delitos de la actualidad", mencionó y aseguró que "no es casual que las documentaciones principales que tenían era sobre la desaparición de Luciano Arruga, un adolescente que la propia policía quería hacer robar para ellos y que desaparece en enero de 2009 por no acoplarse a este sistema mafioso de la policía bonaerense".

"Son síntomas muy significativos que hay que prestarles adecuada atención desde el espacio democrático, desde el poder político que debe estructurar y reestructurar a la policía para que realmente responda al poder civil y no tenga estos desmadres que tienen que ver con la dictadura y la forma ilegal de proceder", sentenció.

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