Sugestivo consejo del Central: "Debemos ser anticíclicos"

Martín Redrado se sumó al coro de economistas que aconsejan "ahorrar en la buena para tener cómo enfrentar la mala". En términos académicos, ser "anticíclicos" significa tomar recaudos cuando la economía crece que permitan sobrellevar mejor las eventuales etapas de contracción de la actividad.
La falta de esa política es lo que se le reprocha a los Kirchner: cinco años de viento de cola no alcanzaron para armar una red de seguridad cuando el viento sopla en contra. Redrado también despegó al Central de cualquier responsabilidad por la alta tasa de inflación. Señaló que la responsabilidad hay que buscarla "en otras áreas de la política macroeconómica"

Redrado habló ayer, invitado por el grupo Techint, en la clausura del Seminario Pro Pymes que organizó el grupo Techint.

Lo más saliente que dijo Redrado, ante unos 300 empresarios reunidos ayer en el Hilton, fue lo que sigue:

Debemos ser anticíclicos, construir redes de liquidez en moneda local y extranjera, tener capacidad de respuesta. Es una de las enseñanzas de la crisis.

El debate es cómo administrar los flujos de capitales que vienen a la región. En algún momento habrá que recoger el barrilete desde los países que liberaron fondos para combatir la crisis financiera, que dieron lugar a estos flujos de capitales en los últimos 60 a 90 días. Por ese motivo, aplicar políticas anticíclicas es central.

La flotación del tipo de cambio ha minimizado la volatilidad, pero nadie debe tener un seguro de cambio.

Hay que duplicar el crédito al sector privado. En relación al producto bruto, hoy representa un 12,5%, que supera el 8,5% al momento en que me tocó asumir. Pero no es suficientemente bueno. Hay que duplicar esa tasa durante el próximo lustro.

Durante 2009 hubo un descenso de la tasa de inflación. Se requiere una acción coordinada convergente, de política fiscal y de política de ingresos, incluida la política salarial y la política de competencia, para bajar en la reducción de la tasa de inflación. El problema no está en el Banco Central sino en otras áreas de la política macroeconómica.

Para ampliar el plazo de los créditos a tasa fija en pesos, es necesario la apertura en los mercados internacionales de crédito.

Hemos pasado por cuatro episodios de tensión. Entre julio y octubre de 2007, cuando se desató la crisis sub prime en Estados Unidos. Entre abril y julio de 2008, donde se manifestó la crisis del campo. Luego, entre septiembre y diciembre de 2008 y el último período de tensión fue entre marzo y mayo de este año. El Central demostró que tiene la capacidad de actuar como prestamista de última instancia.

El 24 de septiembre de 2010 voy a cumplir la finalización de mi mandato de seis años como presidente del Banco Central. Aspiro a que mis sucesores no sean más de diez en los siguientes 50.

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