El sueño de volver como en el ‘83.

Los radicales se ilusionan con un regreso de la mano de Julio Cobos. Aunque no en términos formales, el vicepresidente está de retorno en el partido. La UCR tratará de hacer valer el peso del apellido Alfonsín en la negociación con sus socios.
La línea que divide la reivindicación política de la figura de Raúl Alfonsín y la utilización espuria de su muerte es muy delgada. Algunos radicales empezaron desde su funeral a transitar velozmente por el primer camino, velando por no caer del otro lado, mientras otros se deslizan vertiginosamente por la cornisa. La primera consecuencia de la multitudinaria manifestación de la semana pasada fue la ratificación de Ricardo Alfonsín como primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, luego de que los otros sectores internos decidieran no darle pelea a un apellido que convocó a miles de personas, como hace mucho tiempo no sucedía. Pero la segunda y más importante es la aceleración del proceso de reunificación de la UCR. Por primera vez desde su expulsión, Julio Cobos volverá a ser parte de un acto nacional del partido y, en este caso, del más importante: participará, como invitado especial, de la Convención Nacional prevista para el 17 y 18 de abril.

La muerte del último líder que tuvo el radicalismo puso de manifiesto lo que en las altas esferas partidarias entienden como su mayor defecto: "la falta de un liderazgo nacional". Veinte años transcurrieron desde aquella experiencia y, pasando por alto el desastre de la Alianza, no hubo hasta la aparición de Cobos un referente que pudiera nuclear a todos los radicales diseminados por el país. En ese marco, su regreso a la UCR llega para impulsar un proceso de recuperación que viene dándose a partir de la vuelta al centro de la escena del Congreso. "Con la caída del radicalismo en Buenos Aires y la Capital Federal nos fuimos convirtiendo en una confederación de partidos provinciales. Ahora tenemos que volver a ser un gran partido nacional", argumentó uno de los máximos líderes radicales.

De todas maneras, en lo más alto del radicalismo se encargaron de aclarar que todavía no están definidos los detalles del proceso que culminará con el levantamiento de su expulsión "de por vida". "No le vamos a firmar la ficha de afiliación ahí mismo", advirtieron fuentes del Comité Nacional. La idea de hacer a Cobos parte de la Convención se concretó en el velatorio de Alfonsín. El titular del partido, Gerardo Morales, estuvo "sondeando" al resto de los dirigentes y terminó por invitar al vice a sumarse al encuentro radical.

Morales era el más duro con respecto a la vuelta del vicepresidente, pero las últimas conversaciones con Cobos y la popularidad que mantiene el vice en las encuestas lo terminaron por convencer de que la UCR no puede darse el lujo de mantenerlo alejado. Con la venia del vice, ahora los cobistas remarcan la necesidad de ser parte de un partido fuerte.

Si bien el operativo retorno ya está en marcha, no será en la elección de junio cuando el partido creado por Cobos, Consenso Federal, se reintegre a las filas del radicalismo. Para estas legislativas el ConFe y la UCR compartirán un frente pero no fundirán sus estructuras. Con el acortamiento de los tiempos esa batalla quedará pendiente para una vez finalizados los comicios. Además, la continuidad de Cobos en su cargo es un obstáculo para que retome su condición de afiliado.

La conformación de las listas conjuntas en Mendoza es otra señal más de la empatía entre Cobos y el radicalismo. El partido del vice aprobó ayer en un congreso local el acuerdo electoral con la UCR. Hasta el 6 de abril habrá tiempo para que cada partido presente su lista de candidatos pero tanto radicales como cobistas aspiran a llegar a una lista de unidad. Hasta ahora hay acuerdo para que el titular del bloque de senadores de la UCR, Ernesto Sanz, encabece la lista de aspirantes a la Cámara alta, seguido por la diputada cobista Laura Montero. La lista de diputados nacionales, en cambio, estaría liderada por el vicepresidente del ConFe local, Ricardo Manzur, seguido por Mariana Juri y el peronista disidente, Enrique Thomas. Juri es secretaria de Turismo de Mendoza capital y representa al sector del intendente Víctor Fayad y el ex gobernador Roberto Iglesias. Su postulación está condicionada al acuerdo que puedan llegar con Iglesias y Fayad, los dos dirigentes radicales más duros en contra de Cobos.

La provincia

A partir del funeral de Alfonsín no faltan radicales que se entusiasman con presentarse solos en junio si no desbancan a Margarita Stolbizer del primer lugar. La conducción radical no considera esa alternativa, pero sí reclamar más protagonismo en las nóminas.

"Los que dicen eso es porque quieren romper la relación con Margarita y Lilita", responden en el Comité Nacional a los que quieren bajar del primer lugar a Stolbizer y colocar a Alfonsín. Advierten que esta exaltación de la figura de Ricardo Alfonsín es una jugada más de los derrotados en la interna, que ven peligrar su supervivencia si se consolida la alianza con la CC. Hablan de Leopoldo Moreau y Federico Storani, quienes hasta ahora conseguían mantener el control del aparato partidario sin que nadie se animara a enfrentarlos.

"Ricardito había amagado la elección pasada pero parece que ahora por fin se decidió", relató a Página/12 un importante dirigente radical antes de la suspensión de la interna. La última que les hizo frente a los ex Junta Coordinadora fue Stolbizer.

Ayer, el propio Ricardo Alfonsín desmintió tener pretensiones de reemplazar a Stolbizer. "Pueden tener la absoluta certeza de que estas cosas que han aparecido no tienen nada que ver con mi intención. No vamos a poner en riesgo la construcción de un proceso electoral como consecuencia de una discusión minúscula", aseguró.

A partir del acuerdo alcanzado por los radicales bonaerenses, acompañan a Alfonsín en la lista de diputados Juan Pedro Tunessi, María Luisa Storani y Alfredo Irigoin. Según los cálculos del radicalismo, el frente con la Coalición Cívica y el socialismo obtendrá unas doce bancas, de las cuales la UCR espera contar con cuatro.

Aunque todos insisten en que no hay nada cerrado ya empieza a tomar forma la lista de diputados: Stolbizer y Alfonsín en primer y segundo lugar. La Coalición Cívica quiere colocar tercera a la diputada arista Marcela Rodríguez. El cuarto lugar sería para Tunessi. Stolbizer no pierde las esperanzas de convencer al titular de CRA, Mario Llambías, pero el ruralista viene esquivando el convite. Tampoco está definido qué lugar le tocará al intendente cobista de Pergamino, Héctor "Cachi" Gutiérrez.

Aunque a último momento bajó la lista de Pedro Azcoiti como candidato diputado nacional, el sector de Moreau y Storani no se dio por vencido; simplemente decidió cambiar de estrategia. Un operador bonaerense explicó a este diario que los caciques alfonsinistas optaron por presentar batalla en las distintas secciones electorales y no a nivel nacional. "La figura de Ricardo traccionaba muchos votos pero al haber una sola lista de diputados nacionales la pelea se va a dar solamente en los distintos distritos", relató. De las ocho secciones electorales que eligen diputados y senadores provinciales, sólo en la segunda el radicalismo no tendrá internas.

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