El sueño peronista divide a Unión-PRO

El sueño peronista divide a Unión-PRO
El bonaerense cree que el "antikirchnerismo" que muestran las encuestas terminará jugando a favor de él en una interna abierta y mantiene la expectativa de postularse a la presidencia en 2011. Macri quiere forzar que su socio se quede en la provincia.
Entre Mauricio Macri y Juan Perón, Francisco De Narváez priorizó el peso simbólico del General. Es que De Narváez está decidido a encauzar sus ambiciones políticas en la interna del PJ, ya sea para convertirse en el candidato justicialista a gobernador bonaerense o, mejor aún, a presidente de la Nación. La decisión lo aleja del PRO y de Macri, su socio de las últimas elecciones, con quien no se habla desde hace casi un mes y la relación está más fría que nunca.

Para el ex dueño de Casa Tía, la reforma política que impuso por ley las internas abiertas para consagrar un único candidato por partido alteró dramáticamente el mapa político general y sus ambiciones en particular. "Antes podíamos especular hasta último momento, ahora cambiaron las reglas de juego y hay que definir con anticipación. Macri apuesta al PRO y eso nos separa. Nosotros, en una interna con Néstor Kirchner o Daniel Scioli, nos vemos con muchas chances", explicó un asesor del diputado, quien ya derrotó al ex presidente y al actual gobernador, en plena provincia de Buenos Aires el último del 28 de junio.

En base a ese razonamiento, De Narváez se abrazó al PJ, a su historia, sus símbolos y a los beneficios que –según presume el Colorado– esa filiación le garantizará en las elecciones de 2011. El diputado optó, entonces, por integrarse al bloque del "Peronismo Federal", liderado por Felipe Solá. Pronosticó, además, que "la interna del PJ va a ser el eje de esta construcción política futura de la Argentina" y adelantó que "si las condiciones están dadas, voy a participar" de las elecciones internas del PJ. Las condiciones están dadas.

Tanto en la hipótesis de que vaya por la gobernación bonaerense o por la presidencia nacional, De Narváez especula que los proverbiales independientes definirán –en su favor, claro– el resultado de la interna compulsiva. "El aparato va a quedar diluido en el antikirchnerismo de la sociedad", se envalentona un asesor narvaecista.

Por las dudas, De Narváez apunta a sumar concejales, intendentes, punteros y aspirantes a todo, vinculados al PJ. El nuevo operador estrella del empresario, el ex ministro de Asuntos Agrarios de Daniel Scioli, Emilio Monzó, explora cada municipio bonaerense en un minucioso trabajo de scouting y RR.PP. en favor de su nuevo y colorado jefe político. El propio De Narváez retomará sus giras conurbanas, antes de fin de enero.

Su renovada convicción justicialista profundizó el alejamiento de su socio porteño, el alcalde Mauricio Macri, quien no consigue permear al PJ. La posible superposición de proyectos presidenciales, en el caso de que la Corte Suprema de Justicia satisfaga los deseos de De Narváez, agrega ruido a la relación.

"¡Qué se piensa. Está loco. Una cosa es blanquear su intención y otra es pegarme directamente!", se quejó Macri en privado, en reacción a una serie de críticas, apenas sutiles, que De Narváez dedicó a la administración PRO. El diputado bonaerense había difundido críticas no disimuladas. "Hay definiciones políticas preocupantes", dijo cuando la gestión macrista se entregó a una inesperada sucesión de escándalos que incluyó la trama de espionaje porteña, la designación del fugaz ministro Abel Posse y las propuestas de amnistiar represores por parte del funcionario Diego Guelar.

La doble condición del vicepesidente Julio Cobos, oficialista pero opositor, también se volvió causa de discordia entre ambos. Mientras Macri le exigió que "en algún momento" renuncie, De Narváez le regaló al vice radical que "cumple un rol institucional muy importante" y "debe quedarse en su cargo". Pero así como el pragmatismo los separa, también les evita una ruptura definitiva. Un divorcio público y ruidoso resulta, por ahora, innecesario para ambos empresarios.

Oyarbide sube hasta Mauricio

El juez Norberto Oyarbide agitó la posibilidad de convocar a Mauricio Macri para que declare por el escándalo del espía porteño Ciro James. "Todo indica un avance hacia arriba. Esto podría abarcar una posible convocatoria del señor Macri y otras personalidades que lo acompañan en su gestión", sostuvo el magistrado en una entrevista publicada por el diario La Nación. Por el caso están detenidos Jorge "Fino" Palacios y el espía Ciro James.

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