Río: el sueño concretado, la explosión de júbilo

Río: el sueño concretado, la explosión de júbilo
La tensión que recorría el cuerpo de miles y miles de personas en distintas partes del mundo mutó en diversas sensaciones en el momento del nombramiento.
Un sobre cerrado, una incógnita que dejó de ser tal a las 18.50 (hora local) y una resolución histórica: en su reunión de Copenhague, el Comité Olímpico Internacional, por primera vez en su longeva existencia, le concedió los juegos Olímpicos a una ciudad sudamericana, y Río de Janeiro fue la beneficiada. En sucesivas votaciones, atrás quedaron Chicago, Tokio y Madrid, también aspirantes a organizar la reunión cumbre que se llevará a cabo en 2016. Río de Janeiro derrotó en la elección final a Madrid por una amplio margen (66 a 32), lo que refleja el deseo del COI de abrir el mapa de los Juegos a zonas aún inexploradas. Tal vez por ello, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, manifestó que el éxito "es de toda Sudamérica". Pasión y empeño en pos de una causa que va más allá de lo deportivo fueron los ítems que los cariocas tuvieron en cuenta a la hora de apostar por su ciudad y, por eso mismo, ayer desataron una fiesta (ver aparte).

Será, también, la cuarta vez que los Juegos se realicen en una nación, en concordancia con un Mundial de fútbol, ya que Brasil organizará la mayor cita del fútbol en 2014. Similares situaciones ya se habían dado con los Juegos de México 68 y el Mundial 70, Munich 72 y Alemania 74, y la más reciente de Estados Unidos 94 y Atlanta 96.

Lula afirmó que había llegado "la hora" de Río, la única entre las diez principales economías del mundo que nunca tuvo a los Juegos. "Nuestra candidatura no es sólo nuestra, también de toda América del Sur, de 400 millones de personas, entre ellos 180 millones de jóvenes", señaló el mandatario, quien habló de la necesidad de corregir el "desequilibro" geográfico en la concesión de estas reuniones deportivas.

Río fue candidata para los Juegos de 1936, 1940, 1956, 1960, 2004 y 2012, y finalmente, en su séptimo intento, lo consiguió. La otra ciudad sudamericana que fue candidata, Buenos Aires, trató de albergar a los Juegos de 1936, 1940, 1956, 1960, 1968 y 2004. Cuando más cerca estuvo de lograrlo fue en 1956, al caer en la votación final por sólo un sufragio (21 a 20) con Melbourne.

Madrid resultó la contracara de la historia, ya que se quedó en la puerta de los Juegos por segunda vez consecutiva. Ni la presencia del rey Juan Carlos y del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, bastaron para beneficiar a Madrid.

Chicago fue la primera en caer, con sólo 18 votos. El viaje relámpago del presidente Barack Obama, que llegó a Copenhague minutos antes de intervenir ante el COI, no surtió efecto. Tokio fue la siguiente, pese a que centró la presentación en su solidez financiera y en su apuesta ecologista. Quiso mezclar la espontaneidad de sus deportistas y la ilusión de sus paralímpicos ante "el mejor proyecto para los atletas". Juntó 22 votos en la primera selección, pero en la siguiente perdió dos.

El presidente del COI, el belga Jacques Rogge, mostró su convencimiento de que los miembros del organismo habían buscado "el valor añadido" de conceder los Juegos a un lugar nuevo. De momento, sólo el continente africano no los recibió.

"Dios me pone siempre en equipos vencedores. Esta es una victoria sin dimensión", fue la contundente frase con la que Pelé, ícono del deporte mundial, recibió la noticia. Para los deportistas brasileños, la bendición fue similar. "Va a ser otro país", indicó la basquetbolista Hortencia. "El momento más importante de la historia de nuestro deporte", agregó el judoca Flavio. "Ayudará a buscar una sociedad más justa y a llevar el deporte a la escuela", remarcó el timonel Grael.

Con la mención de su nombre en Copenhague, Río desató su habitual carnaval. La fiesta grande será en casa. Hacía rato que la Cidade Maravilhosa lo estaba buscando.

Reuters, DPA, EFE y ANSA

Las claves

Se abrió el mapa para la gran reunión del deporte

El COI sabía que los Juegos nunca habían llegado a América del Sur y que era el momento propicio para conquistar otro lugar en el planeta.

La de Lula, una imagen carismática y confiable

Muchos vieron esta elección como una lucha entre presidentes; quizá no haya sido tan así, pero el vínculo de Lula con el deporte jugó su parte.

La economía goza de un consenso generalizado

El crecimiento económico y las consecuentes mejoras sociales que experimenta Brasil en la actualidad son una garantía de buena organización.

Una decisión democrática a nivel continental

Se cumplió el principio de alternancia que impide que dos Juegos consecutivos se disputen en el mismo continente. Europa deberá esperar.

Comentá la nota