EL SUEÑO DE LA CASA PROPIA Vuelven los créditos para la compra de viviendas

Los bancos empiezan a ofrecer nuevamente los préstamos hipotecarios, pero las tasas todavía muy altas y el clima de incertidumbre que aún se mantiene en el horizonte económico frenan la demanda de los potenciales solicitantes.
Los créditos hipotecarios, que son la herramienta indispensable para que vastos sectores de la sociedad puedan alcanzar el sueño de la vivienda propia, están retornando al mercado poco a poco con la aparición de varios bancos que reanudaron la oferta luego del paréntesis que impuso la crisis financiera global.

Se estima que en territorio juninense el déficit habitacional se ubica en poco más de tres mil viviendas, cifra que refleja la necesidad de contar con un techo propio que tienen muchas familias que no pueden construir o comprar con recursos propios y que necesitan de la asistencia de los bancos.

Sin embargo, como el clima de incertidumbre aún persiste en el horizonte económico, la cautela es el común denominador que se aprecia de ambos lados del mostrador. Los bancos prestan pero a tasas que siguen siendo muy altas, lo que requiere ingresos altos de los solicitantes; y los potenciales tomadores quieren cuotas fijas para no sufrir sorpresas en el futuro.

Con ese panorama, y pese a la necesidad que tienen las entidades de prestar el dinero ocioso y la falta de vivienda que padecen muchas familias, por ahora el movimiento es muy lento.

De todo, pero caro…

Los bancos ofrecen en general préstamos para la compra, refacción, ampliación y construcción de viviendas por montos que llegan del 50% al 100% del valor del inmueble, con plazos que van de los cinco a los veinte años y con tasas de interés –fijas, variables y combinadas- que oscilan del 14 al 20%.

En realidad, los bancos Nación y Credicoop, al igual que el Hipotecario, aunque con limitaciones y mayores requisitos, nunca dejaron de ofrecer créditos para la vivienda, a pesar de la crisis, aunque el Hipotecario resultó beneficiado por el plan del Gobierno nacional, que aportó fondos de la Ansés para sostener la actividad del sector inmobiliario y de la construcción.

Lo cierto es que un producto que permanecía estancado desde agosto de 2008 está otra vez a disposición de eventuales clientes que quieran comprar, refaccionar o ampliar una vivienda nueva o usada, aunque ahora los montos que se pueden obtener son más chicos y los costos bastante más elevados que hace un año, de acuerdo con lo que se desprende de los datos proporcionados por las entidades y los que aparecen en sus páginas web.

Qué tiene cada banco

En la nueva oferta hay créditos con plazos de 10 a 20 años que tienen intereses que rondan entre el 14 y el 20 por ciento. Pero el dato es que también volvió la "tasa fija", un elemento muy valorado por los interesados y que generalmente desaparece en tiempos de inestabilidad y turbulencia financiera.

El Banco de la Nación Argentina tiene la línea Mi Casa e Inquilinos para la adquisición de vivienda única y permanente de propiedades cuyo valor no exceda los $ 210.000. La tasa de interés es combinada: se mantendrá fija hasta el último día de 2011 y será del 14,75% para el plazo de 20 años, mientras que para plazos mayores la tasa se eleva a 16%. A partir del primer día de 2012 la tasa será variable.

El Credicoop también cuenta con préstamos para la vivienda, líneas que tienen una incidencia clave en el mercado inmobiliario y de la construcción, que financian hasta el 65% del valor del inmueble, con montos de hasta 300.000 pesos en 120 cuotas, mientras que si el requerimiento excede de ese monto las mensualidades se reducen a 84. La tasa de interés es fija durante los primeros cinco años y variable los cinco restantes y se ubica en alrededor del 15,5% de promedio.

Por su parte, el Banco Hipotecario otorga créditos para financiar hasta el 70% de la propiedad, con plazos de diez a veinte años y una tasa que se ubica en el 13,50%, pero con un costo financiero total que se eleva al 18,36%, mientras que para inmuebles usados, el plazo es hasta 15 años, con una tasa nominal anual fija que llega al 19,25.

El Santander Río tiene una alternativa específica que apunta a quienes buscan refaccionar o ampliar su casa a través de préstamos de hasta 150.000 pesos, a 5 años de plazo, con una tasa fija de 16 por ciento y un costo total financiero del 19,45 por ciento, pero no habilitó aún una línea para compra.

En la página web del banco de Galicia se ofrecen créditos hipotecarios para refacción, ampliación y compra de vivienda, con plazos que se extienden hasta las 120 cuotas, a tasa variable.

También el BBVA Francés estrena por estos días una nueva línea de préstamos a 15 años de plazo y una tasa, también fija y en pesos, del 18 por ciento, con un costo financiero total que llega al 21,72 por ciento. Permite financiar hasta el 60 por ciento del valor de la propiedad que se quiera adquirir, siempre que el monto que se pida sea menor a los 500.000 pesos.

Consultas, pero…

En los bancos con sucursales en la ciudad admiten que existe marcado interés por parte de la gente, que consulta sobre los créditos hipotecarios para la vivienda, pero también destacan que un porcentaje muy pequeño logra reunir todos los requisitos exigidos por las entidades.

Sin dudas, el sueño de la casa propia desvela a muchas familias juninenses, alrededor de tres mil, de acuerdo con el cálculo estimativo del déficit habitacional, pero para concretar ese anhelo existen todavía muchos impedimentos.

En primera instancia, el valor de las propiedades sigue siendo muy alto, cotizado en dólares, para lo que se requiere tener ahorrada una parte del precio del inmueble, completando luego el resto con la parte que financian los bancos.

En segundo término, las tasas son muy elevadas en el mercado financiero nacional, porque hablar de un interés que va del 14% al 20% para la compra de una casa única y permanente, con créditos que se extienden en el tiempo por plazos superiores a 10 años en la mayoría de los casos, implica comprar una vivienda y pagar por lo menos tres.

Finalmente, con propiedades de mucho valor y tasas de interés altas, se requieren créditos de mucho volumen, que generan cuotas muy elevadas y, por lo tanto, los ingresos que los bancos exigen del grupo familiar están muy por encima de lo que la mayoría puede ganar mensualmente.

La realidad indica que si los bancos tienen dinero ocioso, tomado a tasas muy bajas, deberán adecuar sus líneas con intereses que promuevan los créditos hipotecarios con sentido social, para generar una indispensable reactivación en el mercado inmobiliario y en el sector de la construcción, posibilitando que, al mismo tiempo, la gente llegue a tener su propio techo.

El Congreso nacional debe debatir de manera urgente una nueva Ley de Entidades Financieras, para que el crédito tenga una orientación social. Ese es el desafío para los bancos de cara a 2010

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