Sueldos: para los gremios es irresponsable fijar un techo

No quieren adelantar la discusión hasta las paritarias. Aseguran que el 10% es insuficiente.
"Los impuestos municipales vinieron con un 100% de incremento; dicen que van a aumentar el boleto de colectivo un 25%; la luz también tiene suba por no contar la inflación del año pasado; es una locura pensar que vamos a poder subsistir con un 12% más en el sueldo", enumeró -preocupada- María Isabel Del Pópolo, secretaria general de la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros).

Es que ayer los distintos sindicatos estatales se sorprendieron por las afirmaciones del ministro de Gobierno, Mario Adaro, que ya empezó a marcar la cancha en lo que a salarios respecta.

Debido a que todos han estado en discusiones paritarias hasta finales del año pasado y que en el actual se ha fijado la primera quincena de febrero para retomarlas, los estatales estaban furiosos por los dichos del ministro político de Jaque.

No sólo porque creen que es una manera de restar importancia al debate dentro de la Subsecretaría de Trabajo -el ámbito formal para tratar estos temas y de donde emigró Adaro hace pocos meses- sino, sobre todo, porque piensan que el Ejecutivo tratará de eludir algunas de las promesas realizadas.

"Esto es una burla ya que el 5 de febrero tenemos las primeras reuniones paritarias y es allí donde se hacen las propuestas", expresó Eduardo Franchino, al frente del SUTE. El gremialista -que el año pasado dio, junto a sus colegas, una ardua lucha con varios días de huelga incluidos- aspira a recomponer el sueldo de los docentes en lo que va del año a partir de "reuniones paritarias productivas".

Por eso, para él, el gesto de Adaro muestra las contradicciones del Gobierno. "En diciembre un legislador oficialista (Juan Antonio Gantus) salió a reivindicar la educación y dijo que el sueldo inicial iba a ser de $ 2.000. Ahora salen con esto", fustigó. Si de incoherencias gubernamentales se trata, el secretario gremial de ATE, Roberto Macho, marcó otra. "El año pasado el Gobernador dijo que íbamos a tener paritarias libres y democráticas pero antes de que empiece la discusión le pone un techo al aumento", expresó.

Franchino, en tanto, no pierde de vista dos cosas. Por un lado, que si los salarios no mejoran la Dirección General de Escuelas seguirá teniendo problemas para contratar docentes, con la consecuente pérdida de horas de clase que eso significa para los chicos. Por el otro, que los días de paro realizados el año pasado dieron algunos frutos por lo que una asamblea general puede volver a votar la medida si las perspectivas no mejoran.

"Entendemos que la lucha va a ser ardua pero hay que tener en cuenta el contexto inflacionario que supera ampliamente el 7% que marcó el Indec", sostuvo el representante de los docentes.

En tanto, desde ATE explicaron que están esperando la comunicación oficial de la Subsecretaría para la reunión paritaria por lo que calificó de "irresponsable" al ministro Adaro al colocar un techo arbitrario y muy bajo a la discusión salarial que comenzará a darse en un par de semanas.

Con una tónica similar a la de sus colegas, Macho advirtió que el aumento que irán a pelear en paritarias será igual al incremento del costo de la canasta familiar y de los servicios en general ya que con los salarios actuales no podrán afrontar una "vida digna". En este sentido, Del Pópolo pretende ir bien armada a las discusiones por los salarios por lo que su gremio ya encargó un estudio del aumento del costo de vida como para justificar con detalles las necesidades de los trabajadores.

La intención de privilegiar el ámbito paritario para hablar de porcentajes, también se percibe en Víctor Dagfal, al frente del Sindicato de Trabajadores Estatales Autoconvocados (Sitea). El gremialista se limitó a explicitar que lo planteado por Adaro "está muy lejos" de lo que ellos piden ya que no esperan menos de un 30% o 25% de incremento. La paritaria para este gremio también está prevista para mediados de febrero.

Así, poco antes de que comience febrero, tanto los gremios como los sindicatos empezaron a calentar motores en lo que será la repartija de la torta de un año que se avecina crítico desde el punto de vista económico tanto para los trabajadores como para los que deben administrar los recursos que, se supone, serán más escasos.

Aunque los gremialistas comprenden eso, advierten que los incentivos sólo apuntan a los grupos económicos y empresas pero dejan de lado las necesidades de quienes trabajan.

Comentá la nota