El sudeste santiagueño sufre la peor sequía de los últimos 40 años

Radiografía. La sequía que viene ocurriendo en los últimos tres años, haciéndose más notable en esta última temporada, afecta directamente al sector productivo tanto en la agricultura como en la ganadería.
AÑATUYA, General Taboada (C) Los registros climáticos históricos que maneja la Agencia de Extensión Rural del Inta con sede en Añatuya indica que esta es la peor sequía de los últimos 41 años en el sudeste santiagueño, que afecta especialmente a los departamentos Taboada, Ibarra y Avellaneda. La falta de agua retrasó la siembra de los cultivos propios de la región y cada vez son más los animales que se mueren y los que son llevados por los ganaderos a otras regiones en busca de pasturas y agua.

En 1967, esta misma zona sufrió la peor sequía, con 297 milímetros de lluvia. Actualmente, los registros de precipitaciones del año suman un total de 310 mm. y hasta la fecha, tomando en cuenta el valor promedio de 651 mm. existe un déficit pluviométrico mayor a 350 mm. que es lo que debería llover para igualar el promedio histórico.

Estos datos fueron proporcionados por el ingeniero agrónomo Ariel Tamer, extensionista del Instituto Nacional de Tecnología Agropeacuaria, quien advirtió que se trata de una señal clara de lo que está ocurriendo en el área de influencia. Todas las actividades productivas, sin excepción, se encuentran en un “proceso deplorable” en lo que va de la campaña.

La actividad ganadera sufre la falta de pastos y agua porque las represas no han podido captar agua debido al bajo milimetraje y baja intensidad de las precipitaciones actuales. En lo que respecta al forraje las pasturas naturales e implantadas como gatton panic, grama rhodes fundamentalmente, aún no han despertado del letargo invernal.

En esta época es en la que se deberían hacerse las reservas forrajeras para el invierno y aumentar el estado corporal del rodeo en general pero fundamentalmente de los vientres. “Lo más lamentable de esta situación es que en enero entramos en la época de servicio de los vientres y éstos no han recuperado su estado por lo que se verá seriamente afectada su preñez, y por lo tanto la cantidad de terneros para el año siguiente”, graficó el Tamer.

“Los cultivos tradicionales de la zona como el algodón y el sorgo aún no se han podido sembrar ya que existen dos factores preocupantes como la falta de humedad en los primeros 20 centímetros de suelo que son necesarios para la germinación, pero además de esto no existe agua en el perfil de suelo, hasta el metro de profundidad que sería lo adecuado como para tener reservas y arrancar la campaña agrícola”, explicó.

En el sector ganadero la situación se agravó ya que a la falta de agua se agregó la carencia de comida para el ganado. En este período se vacunaron casi 10 mil cabezas menos en la zona de influencia de Añatuya y ello se debe a la mortandad y al éxodo de hacienda hacía otras zonas en busca de mejores condiciones. En situaciones normales esta es la época que tendrían que consolidarse las pasturas para luego entrar en el invierno en condiciones óptimas.

“Actualmente el productor que puede comprar rollos o algún suplemento para paliar la situación, ya que mover hacienda es casi imposible, primero por las condiciones de los animales, luego en zonas cercanas la situación no es mejor y por último los precios que se manejan hacen que el productor no tenga incentivos para seguir invirtiendo en el sector”, indicó Esteban Herrera, coordinador de Fasadiga y delegado local de la Dirección General de Agricultura y Ganadería de Santiago del Estero.

“No pretendemos ser dramáticos, pero si alertar de lo que está ocurriendo en el sector agropecuario local y de lo que nos espera para la campaña siguiente”, señalaron. Por ello solicitaron a las autoridades competentes tomen cartas en el asunto.

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