Sudáfrica: Zuma se perfila como el ganador de las presidenciales

El partido gobernante de Sudáfrica aseguró haber obtenido una clara victoria en las elecciones celebradas ayer, que según todos los pronósticos convertirán a su polémico líder Jacob Zuma en el nuevo presidente.
A horas de difundirse los resultados finales, pero con un triunfo parcial con un 65% de votos, el partido Congreso Nacional Africano (CNA) convocó a sus seguidores a su sede en Johannesburgo para el discurso de victoria que dará Zuma por la tarde.

"El CNA invita a sus compatriotas sudafricanos a asistir a esta celebración para compartir la alegría por haber logrado un fuerte mandato para consolidar los triunfos logrados durante los últimos 15 años", dijo el partido en un comunicado.

Los pronósticos vaticinan una gran victoria del CNA, pese a los casos de corrupción y los escándalos sexuales en los que Zuma se vio involucrado y al desafío de una oposición que incluye a un partido escindido del oficialismo, el Congreso del Pueblo (COPE).

En Sudáfrica, el presidente es elegido por el Parlamento, por lo que un nuevo triunfo del CNA -en el poder desde 1994- transformará a Zuma, de 67 años, en virtual mandatario, en espera solamente de ser confirmado de manera oficial cuando la nueva Asamblea Nacional vote al jefe de Estado, en mayo próximo.

Con un triunfo del CNA que todos dan por descartado, la única incógnita que aún quedaba sin respuesta era si el oficialismo conseguirá retener la mayoría absoluta de dos tercios de las bancas del Congreso, que le permitirá reformar la Constitución.

Un número récord de 23 millones de votantes estuvieron habilitados para votar en los comicios, y la participación fue tan alta -cercana al 77%-, que se decidió extender el horario de cierre de la votación.

La elección fue mayormente pacífica, pero un dirigente del COPE en la provincia de Cabo Oriental fue asesinado a tiros en su casa, informó la policía.

Los cargos de corrupción contra Zuma retirados apenas dos semanas antes de las elecciones hicieron poca mella en la popularidad del candidato, con cuyo pasado de privaciones se identifica la mayoría negra y mestiza del país.

Hijo de una empleada doméstica y un policía, Zuma fue guerrillero anti apartheid y estuvo diez años preso con Mandela.

Luego de la primera elección democrática, se convirtió en vicepresidente de Mbeki, pero los dos políticos se volvieron rivales, y el presidente echó a Zuma en 2005.

Zuma arrebató a su adversario político el liderazgo del CNA en 2007, y en menos de un año el partido echó a Mbeki de la Presidencia.

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