La sucesora de Saisa prestará servicios nocturnos

Lo propuso el presidente de una asociación vecinal en la reunión que convocó el Municipio. Instituciones y asociaciones hicieron su aporte para lograr un pliego consensuado.

“Habría que contemplar que la próxima empresa ponga un colectivo por línea en la noche y con tres vueltas cubra los horarios que hoy no hace Saisa”. El planteo de Juan Carlos Reta, presidente de la comisión vecinal “Cerro Retana”, que tiene jurisdicción sobre los barrios 102, 158 y 99 Viviendas, parecía encaminado a ser una mera expresión de deseo dentro de la ronda de propuestas que distintas asociaciones e instituciones hacían al nuevo pliego del transporte urbano en la Sala de Situación municipal. Pero finalmente la recomendación alcanzó el consenso y será incorporada al proyecto oficial que llegará en los próximos días al Concejo Deliberante.

“Le impondremos a la futura concesionaria que contemple un servicio nocturno para que aquellos que necesiten ir al hospital o a la terminal por ejemplo puedan manejarse en micro”, dijo al término de la reunión el secretario de Transporte municipal, Guillermo Godoy, tras reconocer que hay un sector de la población que durante la madrugada debe recurrir al taxi para poder trasladarse.

La necesidad de que la sucesora de Saisa no cuente con “horas muertas” en la prestación nació del reclamo de un vecinalista que fue invitado 60 minutos antes del encuentro. Pero que encontró el visto bueno del líder local del gremio UTA, Luis Foresto, de los funcionarios de Transporte y de especialistas en personas con capacidades diferentes y movilidad reducida. Es que el pliego, que una docena de entidades del medio analizaron durante una semana, preveía mantener el horario actual del servicio: de 5 de la mañana hasta la 1 del día siguiente.

El único punto en que Reta generó opiniones encontradas fue cuando justificó su pretensión en que no habría motivos para que la ciudad se quedara sin colectivos durante la madrugada y aseguró que en los últimos años no había registro en la Policía de robos en los últimos recorridos de las líneas de Saisa. Allí si provocó la airada respuesta de Foresto y despertó la sonrisa cómplice de Godoy.

Sin embargo, en la decena de personas que aceptaron la convocatoria municipal e hicieron su aporte al pliego quedó flotando la sensación de que no sería descabellado exigirle a la próxima concesionaria un servicio nocturno mínimo. “Si bien hoy ese horario en que no trabaja la empresa lo destina a cargar combustible, limpiar los coches y dejarlos en condiciones para el día siguiente, puede salir con las unidades de auxilio a hacer los recorridos”, expresó el secretario de Transporte como alternativa para que no haya excusas. Aunque la idea de garantizar la seguridad en esa franja horaria quedó como una asignatura a resolver por el Municipio.

En dirección al monopolio

La intención oficial de que dos empresas reemplacen a Saisa fue de las más cuestionadas por la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores -Adeuco- y por la cúpula del sindicato que agrupa a los choferes -UTA-. Para Jorge Olguín, presidente de Adeuco, la posibilidad de que funcionen dos compañías a la vez no es sinónimo de competencia “real”. “Sólo en el microcentro habrá cierta competencia, pero fuera de las cuatro avenidas las líneas se independizan. Por eso los dos grupos en que está dividido el pliego van en la dirección del monopolio por área”, desnudó.

En esa sintonía se pronunció Foresto. La poca rentabilidad que tendrían las dos compañías y el inexorable camino al monopolio de líneas fueron los fundamentos del gremialista para oponerse. Si bien Godoy coincidió con ambos, dejó abierta la posibilidad a que una misma empresa resulte adjudicataria si hace la mejor oferta para las dos áreas de servicio -cada una compuesta por 5 líneas-.

La propuesta de cobro del boleto prepago como forma de pago excluyente generó opiniones opuestas. Olguín dijo que debería revisarse en función del cambio abrupto que generaría en los usuarios. Mientras que en representación del Colegio de Arquitectos, la ex concejal Cristina Unzueta dijo que la modernidad del sistema es una de las “cosas interesantes” que trae el pliego. Para dejar contentos a todos, Godoy aclaró que estudiará la posibilidad que le plantearon integrantes de la Comisión de Transporte: se equiparía a los choferes con tarjetas para garantizar el acceso al servicio a los usuarios que no hayan recargado la suya, no la compraron o se la olvidaron.

La falta de un estudio previo

Arquitectos, gremialistas y la ONG Adeuco coincidieron en un punto de cuestionamiento al pliego del Ejecutivo: la falta de un estudio previo sobre el servicio y las necesidades de los usuarios.

“El sistema propuesto es para la coyuntura porque el tránsito forma parte de un grupo de actividades que se deben tener en cuenta en un plan de desarrollo urbano, que nos diga para qué lado va la ciudad, y que es una deuda en la ciudad de larga data”, reflexionó la arquitecta Cristina Unzueta, ex concejal y ex subdirectora municipal de Obras Privadas de la gestión Pérsico. Y replicó que el pliego está confeccionado de tal manera que “el estudio que no hizo el Municipio lo irá haciendo mientras esté en funciones la próxima concesionaria”. La frase vino en referencia al equipamiento exigido que permitiría al Municipio tener información al instante de los usuarios y la frecuencia de cada línea, entre otros datos.

Godoy aceptó las críticas y reconoció que la Intendencia no cuenta con información suficiente por como heredaron el servicio y que la falta de un estudio los condiciona. Pero se mostró auspicioso en que a partir de la nueva prestación el Ejecutivo tendrá un sistema de información acabado, que será clave para la revisión integral de las líneas a los seis meses de concesión.

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