El subte se quiere despegar de la UTA porque "es un gremio patotero"

El subte se quiere despegar de la UTA porque
El delegado Beto Pianelli le aseguró a Criticadigital que "en 90 días puede estar el nuevo sindicato". El Gobierno rechazó el plebiscito y Hugo Moyano opinó que "no existen razones por las que quieran irse" del gremio de tranviarios.
Mientras sigue el plebiscito entre los trabajadores del subterráneo sobre la creación de un sindicato paralelo a la Unión Tranviarios Automotor (UTA), continúan los cruces entre la CGT y los delegados que representan a los empleados de Metrovías. En ese sentido, el representante sindical Beto Pianelli sostuvo: “Nos queremos ir de dónde nos agreden”.

Por un lado, apenas llegado de España, donde acompañó la gira Cristina Fernández Kirchner, Hugo Moyano sostuvo que "todo el mundo tiene derecho a exhibir la libertad sindical, para eso está. Pero creo que un gremio como la UTA, que tiene 70 años de historia con sueldos importantes, no entiendo para que sirve crear otro gremio paralelo",

A esto, el delegado la respuesta desde el subte no se hizo esperar. El delegado Beto Pianelli le explicó a Criticadigital que “los trabajadores no quieren quedarse en un gremio que manda patoteros a pegarnos”. Pianelli se refiere al incidente de la semana pasada, cuando un grupo de fuerza de la UTA irrumpió en la estación Congreso de Tucumán de la línea D para intentar impedir el plebiscito. Hubo golpes y todo el servicio se paralizó durante unas 4 horas.

Pianelli sostuvo que “Además, los compañeros no se sienten representados por la UTA en las paritarias. Siempre firmaron acuerdos que nos trajeron más perjuicios que beneficios”.

LA DISPUTA POR EL SINDICATO PARALELO. En tanto, el representante sindical pronosticó que el gremio paralelo “se crea con un simple trámite administrativo que no puede demorar más de 4 meses, luego de aprobado la consulta de las bases”.

Pese a los pronósticos de Pianelli, Crítica de la Argentina informó hoy que el Gobierno rechazó el plebiscito de los trabajadores del subte para formar un sindicato propio. El portavoz fue el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que de este modo oficializó la inclinación del Ejecutivo a favor de los gremios alineados con la CGT. La convocatoria del personal de la concesionaria Metrovías “no tiene chances de prosperar”, dijo el ministro.

La polémica quedó instalada cuando los delegados del subte quedaron al margen de una elección convocada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el sindicato que en lo formal representa al personal de la actividad, y decidieron avanzar en la formación de un gremio en la empresa. Con ese propósito, los ex delegados realizaron en agosto una presentación ante la cartera laboral para pedir la inscripción gremial y convocaron al plebiscito que finalizará esta semana. Hasta ayer, un 98% del personal había votado a favor de la iniciativa, según los datos que dieron a conocer los organizadores.

Para desalentar la creación de otro gremio, el Gobierno se apoya en la ley de Asociaciones Sindicales. El artículo 29 de la normativa establece que sólo podrá obtener la personería un sindicato de empresa “cuando no obrare en la zona de actuación y en la actividad o en la categoría una asociación sindical de primer grado o unión”, como sucede con la UTA a nivel nacional. Aunque están afiliados a la UTA, los ex delegados mantienen un enfrentamiento desde hace años con la conducción del sindicato.

LA UTA Y MOYANO JUEGAN SU INTERNA. Por otra parte, fuentes cercanas a los delegados del subte aseguraron que por ahora su estrategia es intentar no confrontar con el camionero líder de la CGT. Por ese motivo, desde las vías bajo tierra aseguran que demorarán su seguro ingreso a la CTA para no encrespar aún más los ánimos de Moyano.

Es que los trabajadores del subte se ilusionan por lo bajo con una pelea entre el titular de la UTA, Roberto Fernández, y el camionero. En ese sentido, lo ven a Fernández como un ex diputado menemista más cerca de la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo. Así y todo, los trabajadores que buscan separarse de la UTA creen que los ataques de Moyano crecerán para evitar que el posible nuevo gremio se transforme en un antecedente para el resto de los trabajadores.

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