Subte: qué se juega en la pelea

Por: Ricardo Roa

Para que quede claro: la actual seguidilla de paros y protestas en el subte no es por un conflicto entre un sector del personal y la empresa. No hay reclamos salariales ni laborales. Es enteramente un conflicto con el Gobierno, aunque el Gobierno haga todo lo posible por sacarse la responsabilidad de encima (Fuerte presión del Gobierno para impedir que hoy paren los subtes)

Desde hace un año, el ministerio de Trabajo tiene cajoneado un pedido de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro para que se le dé carácter de sindicato "simplemente inscripto". Han presentado todo lo que la ley exige. No han tenido respuesta. Por eso hubo una apelación ante la Justicia y una orden allí al ministro para que resuelva. También está pendiente.Si obtuviese la condición de sindicato simplemente inscripto, tendrá derecho a elegir delegados, la primera llave para la acción sindical. Es lo que autorizó un fallo de la Corte. Después vendría la pelea de fondo: disputar con la UTA, donde está encuadrado el personal, la personería gremial. La credencial única que otorga el Estado y llave maestra de la estructura sindical.

Apretado por una escalada que quiera o no se le vuelve en contra, el Gobierno sale con todo a quebrar la huelga. Declaró al subte servicio esencial aunque había sido él mismo el que lo había borrado de esa lista. Presionó a la empresa para que garantice muchos más trenes y de la mano de un juez, hoy inundará las vías con policías. Por si no se sabe, la UTA es un gremio de peso en la CGT de Moyano. Y los activistas del subte operan por fuera, liderados por la izquierda. Es una pelea ideológica y la vez por la libertad sindical. Que hoy está en el campo del Gobierno: eso que al subte le niega se lo otorgó al hijo de Moyano. Obtuvo sin vueltas la inscripción y la personería gremial para el sindicato de peajes.

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