Los subsidios truchos de la ONCCA se armaron en dos oficinas y un bar

En dos despachos y en un bar de Retiro se apuraban expedientes y ubicaban a personas insolventes como supuestos beneficiarios. Funcionaban de manera paralela. La oposición denunció que hay personal de ONCCA y de AFIP involucrados.
El teléfono celular 1557450381 está apagado desde que Clarín publicó, el 10 de septiembre pasado, el primero de una larga lista de casos de pagos irregulares concretados por la ONCCA, el organismo que hasta hace muy poco tiempo respondía al actual titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. Discando ese número, según confiaron tres diferentes fuentes, se podía pactar una negociación cara a cara con los funcionarios que podían decidir la suerte de un expediente en minutos, previo acuerdo de supuestas coimas con los interesados. Este tipo de arreglos se concretaban en dos oficinas paralelas a la ONCCA o en un bar céntrico.

Una de esas oficinas estaba ubicada en Piedras 519, séptimo piso, departamento B, según coinciden en apuntar varias denuncias recogidas por diputados de 18 bloques opositores que, a partir de esta investigación periodística, decidieron recopilar pruebas para dar sustento a una denuncia penal por presunta "asociación ilícita" contra Ricardo Echegaray, ex titular de la ONCCA en 2008, y Emilio Eyras, su sucesor hasta el mes pasado.

Esa denuncia, según uno de los coordinadores de la Mesa de Consenso Agropecuario, el macrista Cristian Gribaudo, se concretará en las próximas semanas, y se sumará a dos causas judiciales que están en manos de los jueces Norberto Oyarbide y Alejandro Castellanos. Una de ellas es el caso de los subsidios a feed lots que no existían, canalizados a través de personas de bajos recursos de Mar del Plata (ver página 4).

Varios testimonios recogidos por Clarín confirmaron la existencia de la oficina de la calle Piedras. Pero habrían existido otros puntos de reunión. Una segunda oficina habría estado ubicada a sólo una cuadra del Ministerio de Agricultura, en un edificio de Paseo Colón y el pasaje Giuffra. Y dos empresarios, que pidieron reserva de su nombre, admitieron haberse reunido, de noche, con funcionarios de ONCCA en un entrepiso de un bar ubicado sobre avenida Libertador, cerca de Retiro.

Debido al escándalo de los subsidios, Echegaray tuvo que resignar el control político que ejercía sobre la ONCCA, que maneja más de 3.600 millones de pesos anuales para el pago de compensaciones. El actual titular de la AFIP comandó el organismo entre abril y diciembre de 2008, y luego designó a Eyras, un contador de su mayor confianza. Frente a las denuncias, Eyras fue reemplazado por el ex ministro santacruceño, Juan Manuel Campillo. Curiosamente, según las fuentes, el ex jefe de la ONCCA nunca mantenía reuniones en privado con empresarios.

El informe que preparan los diputados en base a 200 denuncias menciona a otros colaboradores cercanos al titular de la AFIP que podrían estar involucrados en las irregularidades. Los bloques opositores pedirán a la justicia que investigue especialmente el papel desempeñado por el actual subdirector del organismo recaudador, el marplatense Fernando Villaverde, y Marcelo Utje, viejo socio de Eyras y coordinador general de la ONCCA hasta hace pocos días.

En la investigación también surgen los nombres de los coordinadores Sergio Paleo (Compensaciones), Julián Coronel (Inscripciones) y Cristian Ingratta (Legales), así como los de los empleados Oscar Villaverde (hermano de Fernando), Oscar Piovano, Bernardo Calcagno y Luis Gentile.

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