Sin subsidios a tamberos

A partir del 1º de enero la actividad lechera de nuestra región dejó de percibir el subsidio nacional. El gobierno quiere que las industrias ahora abonen $1,10 el litro en tambo y se los informó en diciembre. La Oncca aún adeuda más de $ 200 millones en compensaciones al sector.
Mientras el Estado todavía les adeuda a los tamberos más de 200 millones de pesos en compensaciones, en el nuevo acuerdo por la leche, que impulsa el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no figura una sola palabra sobre la continuidad de este beneficio. Así, en medio de los crecientes problemas fiscales que afronta el gobierno nacional, Moreno ratifica la eliminación de esos subsidios.

En julio pasado, en un acto en Villa María con dirigentes tamberos de Santa Fe, Córdoba y La Pampa, que tienen buena relación con el Gobierno, la presidenta Cristina Kirchner anunció un convenio para compensar con $ 500 millones a los productores. El subsidio se dispuso para los primeros 3000 litros de los tambos de hasta 12.000 litros diarios y por la producción entregada a las usinas desde agosto hasta diciembre pasado inclusive.

De esa ayuda prometida, el Gobierno abonó los subsidios de agosto y septiembre pasados. No obstante, aún debe completar las compensaciones de los meses siguientes. Los pagos son habilitados por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca).

A mediados del mes pasado, Moreno reunió en su despacho a la industria láctea y a dirigentes tamberos cercanos para analizar la firma de un nuevo convenio. En el borrador de ese acuerdo, al que accedió LA NACION, no hay ninguna referencia a las compensaciones. De todos modos, el funcionario pretende que las usinas les paguen a los tamberos no menos de 1,10 pesos el litro. En agosto pasado, cuando se aplicó el anterior acuerdo, el precio de la materia prima rondaba los 75 centavos por litro y ahora está en torno de un peso. Incluso, una de las grandes firmas se aproxima al valor que quiere Moreno. En cambio, las pymes lácteas ya le avisaron al funcionario sobre sus dificultades para abonar un mayor precio.

Llamativamente, pese a impulsar que se pague $ 1,10, en el convenio no figura todavía ningún valor. En el primer punto, referido al precio, sólo hay un casillero en blanco, con puntos suspensivos. Esto porque Moreno les pidió a industriales y tamberos que procuraran ponerse de acuerdo entre ellos antes que tener que arbitrar directamente.

Respecto del precio, en los anteriores pactos, Moreno siempre ponía que las industrias iban a comprar a un determinado valor. En cambio, ahora invirtió la fórmula. Es decir, figura que los tamberos van a vender a cierto valor. Por el lado del convenio, si todavía no se rubricó es porque los tamberos cercanos al Gobierno y las industrias lácteas aún no llegaron a ninguna posición común. Las usinas prometieron una respuesta sólo para la segunda semana de este mes.

Ver qué pasa

"Queremos ver qué pasa durante enero, porque en este momento no hay negocios en el mercado internacional", dijo un empresario. En el último año, luego de haber caído por debajo de los 2000 dólares por la crisis internacional, la tonelada de leche en polvo tuvo una mejora de más del 60% y llegó a un rango de 3000/3300 dólares. El máximo que tuvo la leche en polvo fue de US$ 5000 en junio de 2008.

Pocos días antes del recambio legislativo de diciembre, el Gobierno intentó aprobar en el Congreso una ley para la lechería que impulsaba una fuerte intervención en el sector. Ese proyecto, que tuvo dictamen de comisión, no logró quórum en el recinto. Ahora, por lo que se observa en el borrador de Moreno, el Gobierno quiere volver a imponer una ley.

Concretamente, en el punto 4 del convenio se lee: "El Poder Ejecutivo Nacional consensuará y posteriormente elevará al Honorable Congreso de la Nación un proyecto de ley que regule el funcionamiento de los distintos sectores que conforman la producción, elaboración y comercialización de los productos lácteos y sus derivados".

En varias industrias ya se alertaron por este punto y la palabra "regule". De hecho, un industrial señaló: "No hay ninguna necesidad de firmar un acuerdo que ponga esto de la ley". Es uno de los puntos que también traba la rúbrica del convenio. Por otra parte, en el borrador el Gobierno dice que intentará impulsar un Plan Nacional de Lechería. Llamativamente, en el seno del sector privado ya se viene debatiendo un plan, pero ahora el Estado quiere impulsar uno propio.

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