Subsidio trucho de la ONCCA: falta plata y no aparece el expediente

El juez que investiga intimó al organismo a que le presente el expediente sobre el trámite. Pero la ONCCA dice que no lo encuentra.
El caso de Benjamín Tapia, el humilde changarín al que funcionarios de la ONCCA utilizaron para desviar un subsidio trucho de 1 millón de pesos, fue revelado por Clarín el 24 de setiembre. Dos días antes, el coordinador general del organismo, Marcelo Utje, habría solicitado el expediente respectivo, que jamás volvió a ser hallado. Ahora, forzada por la justicia, la ONCCA está reconstruyendo ese documento e inició un sumario interno en busca de los responsables de su desaparición.

El juez marplatense que investiga el caso, Alejandro Castellanos, pidió a principios de octubre a la ONCCA la Actuación 39089437330, mediante la cual se aprobó el depósito de 964.276 pesos en una cuenta que el changarín abrió en el Banco Nación, convencido de que allí cobraría en realidad un subsidio al desempleo de 500 pesos. Según el relato que Tapia hizo a Clarín, dos personas retiraron del banco ese millón de pesos, aunque 24 horas después manos anónimas volvieron a depositarlo. De todos modos, la plata todavía no regresó al Estado, ya que la curiosa "devolución" se habría realizado en una cuenta oficial equivocada (ver aparte). Además faltan entre $30.000 y 35.000.

Como el expediente no aparecía, el lunes pasado Castellanos intimó al organismo a que se lo entregara en 48 horas. Frente a la requisitoria judicial, el coordinador legal de la ONCCA, Cristian Ingratta, solicitó ese mismo 19 de octubre por carta a todas las áreas del organismo una "búsqueda exhaustiva" del expediente perdido. No hubo caso: seguía sin aparecer. Por eso, el nuevo titular del organismo, el santacruceño Juan Manuel Campillo, ordenó la "reconstrucción" del documento. E inició un sumario interno para fijar responsabilidades en tan curiosa desaparición.

En esa investigación llegaron las sorpresas. Y es que el 15 de octubre, cuatro días antes de que reclamara formalmente la aparición del expediente, el propio Ingratta había mantenido un cruce de correos electrónicos con una empleada de la ONCCA, Viviana Alleruzo, que le informaba con claridad el destino de tan preciado documento. Escribió Alleruzo: "El mencionado expediente fue llevado en mano a Presidencia ONCCA (edificio AFIP), el día 22 de setiembre, a solicitud de Marcelo Utje, por un analista del sector. Se confeccionó un remito manual, ya que en ese momento no funcionaba la red, y la persona que lo llevó olvidó traer la copia de dicho remito firmado como recibido". Luego se supo el nombre de quién hizo la diligencia: "Creo que quien lo llevó fue Enrique Laffranconi, pero no trabaja más acá. Lo debe haber recibido la secretaria en el piso 3 de AFIP". Ese mismo día, según añadió la técnica en declaración testimonial, Utje también solicitó los expedientes de otros dos millonarios subsidios a nombre de desocupados de Mar del Plata. Eran Albarracín e Ibarra. Según la ONCCA, a diferencia de Tapia, esos pagos no se concretaron.

Tanto Utje, coordinador general de la ONCCA, como Ingratta, su coordinador legal, fueron nombrados por el ex titular del organismo y actual de la AFIP, Ricardo Echegaray, quien hasta fin de setiembre mantuvo la ONCCA bajo su dominio e incluso mudó gran parte del personal a la sede de la AFIP. El sucesor de Echegaray en la ONCCA, Emilio Eyras, fue socio de Utje en un estudio contable de Lomas de Zamora.

Frente al avance de la investigación periodística, Eyras revocó el 23 de setiembre (un día después del presunto pedido del expediente) los tres pagos cuestionados. Y el propio Ingratta viajó luego a Mar del Plata para realizar la denuncia penal que ahora tramita Castellanos. Esos dos datos no se compadecen con lo que pasó después: el ocultamiento del expediente.

Comentá la nota