Subsidio: la ONCCA aprobó el pago y no se sabe quién lo devolvió

El Banco Nación consultó al organismo si debía pagar casi un millón de pesos. Lo autorizaron en el momento. Clarín informó ayer que Juan Tapia cobró $ 1.000 y otros se llevaron el resto. El dinero regresó, pero no dicen quién lo depositó.
Los 964.276 pesos que la ONCCA depositó en una cuenta abierta en el Banco Nación de Barrio La Perla, en Mar del Plata, a nombre de Luis Benjamín Tapia, volvieron el miércoles a las arcas del organismo. El dinero había llegado allí mediante una fraudulenta maniobra que hacía aparecer a Tapia como titular de un feed lot que no existía. Con el ilícito al descubierto, los funcionarios cercanos a Ricardo Echegaray, el jefe de la AFIP que también controla la ONCCA, informaron que el humilde "prestanombre" había reintegrado rápidamente esa plata. Fuentes bancarias marplatenses confirmaron el retorno del millón. Pero advirtieron: no fue Tapia quien realizó ese depósito.

El sugestivo dato suma más misterio al caso que ayer reveló Clarín: la adjudicación de tres subsidios, por casi 3 millones de pesos, a tres personas de bajos recursos de Mar del Plata, que nada tenían que ver con el negocio del engorde de bovinos.

Tapia fue el único al que se le giró el dinero, aunque declaró que nunca lo vio: con el cuento de que iba a cobrar un subsidio por desempleo, el 7 de setiembre lo citaron a esa sucursal del BNA dos desconocidos que, luego de pagarle 1.000 pesos en efectivo y hacerle estampar su firma, se habrían apoderado de ese millón. Los otros dos "feedloteros", Mirta Albarracín y Maximiliano Ibarra, nunca llegaron a cobrar, porque la ONCCA paralizó todos sus desembolsos luego de que Clarín denunciara el 10 de septiembre otro subsidio irregular a una firma de Carlos Casares.

Dentro del banco, según el relato de Tapia, uno de los desconocidos se puso nervioso por la demora del trámite y preguntó a un empleado qué sucedía. El bancario se excusó diciendo que debía chequear porque se trataba de "mucha plata". Fue ahí que pasaron a otra oficina. Tapia quedó esperando en el hall, hasta que otro empleado le avisó que ya podía irse. El dinero ya había partido a bordo de una camioneta Ranger gris de la que el changarín, sospechando algo raro, llegó a anotar la chapa: EJJ017.

Algunas fuentes gremiales reconstruyeron qué sucedió en aquella oficina mientras Tapia esperaba. Según esta versión, como se trataba de un importante desembolso, el empleado del BNA llamó a la ONCCA para confirmarlo. Desde la Oficina de Compensaciones validaron la operación: el pago debía concretarse.

Ayer la entidad financiera oficial defendió su accionar. "El Banco Nación cumplió con todos los procedimientos y normativas vigentes. Se adoptaron todos los recaudos y las verificaciones, que indicaron la pertinencia del pago al titular de la cuenta", señaló. Las precisiones quedarán para la investigación judicial. Los detalles permanecieron ocultos bajo el "secreto bancario".

Lo que pudo saberse ayer es que, tras revocar esos tres subsidios y reclamar mediante una resolución a Tapia la devolución de "los importes erróneamente recibidos", la ONCCA recuperó a las pocas horas esos 964.276 pesos. Aquí las versiones son bien diferentes. Fuentes oficiales dijeron que fue Tapia en persona quien efectuó el reintegro. Pero otra versión señala que un particular no identificado se presentó en otra sucursal del BNA y depositó esa suma en la cuenta del organismo. Ante el cajero, el desconocido presentó la intimación de la ONCCA dirigida a Tapia.

¿Puede haber sido este desocupado quien hizo el depositó? Parece dudoso, ya que hasta media hora antes del cierre de los bancos, ese miércoles, Tapia permaneció junto al periodista de Clarín que lo entrevistó, e incluso se acercó junto a él hasta el mostrador de la entidad bancaria. Allí pidió un "corte de hoja" de la cuenta a su nombre, que en ese momento tenía míseros 4,90 pesos. Ese balance de movimientos, que costaba 8 pesos, debería estar listo en las próximas horas.

Ayer, la Justicia marplatense quedó habilitada para investigar estos hechos. La propia ONCCA realizó una denuncia penal en el Juzgado Federal 1, a cargo de Alejandro Castellanos, un juez de bajo perfil. "Pretendemos que se castigue a quienes intentaron defraudar al Estado con documentos apócrifos", dijo el presidente del organismo, Emilio Eyras, quien además informó sobre el relevo de "algunas personas de sus cargos". Todos eran empleados de bajo rango. El organismo no sancionó a ningún funcionario de jerarquía.

Como ante Clarín, Tapia reiteró ayer en varios medios que jamás cobró el dinero. "El banco tiene cámaras y van a ver ahí que nunca toqué la plata. Que la Justica vea y proteja a mi familia", pidió. Horas antes, había recibido amenazas en el teléfono de su humilde casa.

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