YPF subsidia a las estaciones de servicio para evitar conflictos

YPF subsidia a las estaciones de servicio para evitar conflictos
Lanzó un plan de ayuda para intentar mejorar la rentabilidad de sus bocas de expendio. Las empresas aseguran que no alcanza y que seguirán negociando con el Gobierno

Un día después de que el ministro de Planificación, Julio De Vido, negó públicamente la posibilidad de aplicar aumentos en el precio de los combustibles para destrabar el conflicto con las estaciones de servicio, YPF, la petrolera de Repsol y la familia Eskenazi, de buena llegada al Gobierno, lanzó el plan B.

La compañía, que lidera las ventas de naftas y gasoil con más de 50% del mercado, comenzó ayer a informar a algunas de sus bocas de expendio que les aplicará una mejora en los márgenes de rentabilidad que reciben. Pero sólo contarán con ese privilegio las estaciones que vendan menos de 300.000 litros por mes.

YPF tiene 1.600 estaciones de servicio en el país, de las cuales 200 pertenecen a la propia compañía y más de 1.000 venden por encima de la cantidad establecida por la empresa para recibir el beneficio. Por eso, la modificación en las condiciones de abastecimiento afectará a 350 estaciones de servicio (el 20% de la red) que despachan menos de 300.000 litros al mes. Esos establecimientos pertenecen a pequeños y medianos empresarios y recibirán una mejora cercana a los 5.000 pesos, retroactiva a enero.

“La propuesta nos parece de buena voluntad, pero no alcanza a cumplir con nuestro reclamo. Luego de lo que recibamos de la petrolera, va a venir un aumento de salarios (cercano al 15%) y a la estación sólo le quedarán $ 1.500, un número que significa muy poco para una empresa”, explicó Raúl Castellano, vicepresidente de Cecha, una de las entidades que representa a los estacioneros.

El plan de YPF consiste en otorgar una suba en el porcentaje de venta que queda para las estaciones –hoy ronda un 7% promedio y llegará a poco menos de 8%– en aquellos casos en que las bocas de expendio no superen el límite establecido por la empresa. Así, se evita otorgar una compensación –similar a un subsidio, pero proveniente de compañías privadas–, una medida que en principio rechazan las estaciones.

Según los números aportados por YPF, la empresa sacrificará $ 1,75 millón al mes, apenas una muestra de los $ 3.388 millones de ganancia que obtuvo, por caso, en los primeros nueve meses del año pasado. Pero hasta el momento es la única de las petroleras que decidió ceder parte de su rentabilidad.

Las estaciones de servicio integran un sector autodeclarado en crisis que, según sus números, cuenta el cierre de más de 2.500 boca de expendio en los últimos dos años. En ese escenario, las cámaras empresarias y los sindicatos que reúnen a los trabajadores del sector organizaron a principios de diciembre un paro de actividades por un día que caló hondo en el Gobierno.

Nuevas reuniones

Frente a la amenaza

de un nuevo cese de actividades, pero por 48 horas, el Ministerio de Planificación Federal aceptó recibir a los dirigentes sectoriales para encontrarle una solución al conflicto. Ambas partes mantienen reuniones esta semana y esperan llegar a una definición la próxima. Pero las posiciones parecen irreconciliables: los estacioneros piden una suba de 10 centavos en el precio de venta de los combustibles, libre de impuestos, algo que rechazan de plano en Planificación.

El anuncio de YPF, en ese sentido, trae un poco de oxígeno al clima que se vive en el mundo de los surtidores, pero los estacioneros aseguran que no alcanza para sellar la paz, de manera que seguirán con las negociaciones y no descartan nuevas medidas de fuerza.

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