Subirán aportes jubilatorios y de obra social en el monotributo

En cambio, quedarán igual las alícuotas impositivas de quienes hoy están en el régimen
El Gobierno avanza con su proyecto de reforma del monotributo, que ampliará el monto de facturación anual para estar en la categoría hasta $ 200.000 para los profesionales y a $ 300.000 para el resto de las actividades. Aumentará sólo las alícuotas en las escalas más altas, junto con los aportes destinados al sistema previsional y a las obras sociales. Además, los montos máximos se actualizarían en el futuro de acuerdo con la evolución del salario mínimo, sin necesidad de ser fijados en esta ley, que deberá tratar el Congreso.

Calificadas fuentes de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) precisaron ayer a La Nacion que a los contribuyentes que sigan facturando hasta $ 72.000 (servicios profesionales) y $ 144.000 (actividades comerciales) "no se les aumentará el monto del pago en el tramo impositivo".

La posibilidad de aumentar todas las alícuotas había sido analizada en 2008, cuando se decidió subir los "techos" de facturación de este régimen simplificado, que permanecen sin modificaciones desde su creación en 1998, pese a la inflación acumulada desde 2002.

Pero la AFIP, que conduce Ricardo Echegaray, dialogó con la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y con el Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE) para consensuar un proyecto que sería implementado antes de fin de año.

Modificaciones

Allí se establecen a priori las siguientes subas:

* El aporte para las obras sociales pasaría de 46,75 a 70 pesos.

* El aporte destinado a la seguridad social subiría de los $ 35 actuales a un rango de entre 100 y 110 pesos.

En el primer caso hubo un pedido de los sindicatos, mientras que en el segundo el propio Estado es el que tratará de reducir el "desfinanciamiento" del sistema previsional, ya que mientras la jubilación mínima pasó de 200 a 770 pesos desde 2003, "el pago de $ 35 para la seguridad social no aumentó", explicaron las fuentes.

La idea de la AFIP es ir acercando estos costos a los que afronta un empleado en relación de dependencia por los descuentos de ambos conceptos.

Por otro lado, en el tramo impositivo se optará por mantener las alícuotas que se pagan por facturar hasta $ 72.000 y $ 144.000, respectivamente, agregando tres escalas que aportarán más.

Los topes máximos de aportes rondarían los $ 1600 mensuales para quienes presten servicios profesionales y $ 2700 para el resto, según la versión de esta iniciativa, que ya cuenta con el visto bueno del CPCE de la ciudad de Buenos Aires.

"La intención es agregarle progresividad al sistema y que no sea tan violento el paso al régimen general de IVA y Ganancias para aquellos que se excedan de los nuevos límites", explicaron.

Complejidad

Las fuentes oficiales admitieron que sumarles escalas a las 13 que ya existen le agregará cierta complejidad a la fiscalización del régimen.

La vicepresidenta del CPCE, Flavia Melzi, expresó su acuerdo con este posible esquema y opinó que la vuelta al monotributo desde el régimen general "les puede convenir a todos aquellos que quieran mantener un gasto administrativo bajo, y en particular a quienes realizan ventas a consumidores finales más que a responsables inscriptos".

A cambio de esta ampliación en los montos facturables, el organismo fiscal redoblará los controles en este régimen, que cuenta con 1,8 millones de empadronados, de los cuales 1,6 millones pagan en forma regular.

En ese sentido, la AFIP estudia crear un régimen de "exclusión automática" si detecta "gastos excesivos no justificados por parte del monotributista", y, al parecer, "sin necesidad de realizar una determinación de oficio", algo que eriza la sensibilidad del Consejo Profesional. "La determinación de oficio debe existir de una u otra manera, porque de lo contrario el fisco irá en contra de toda jurisprudencia", indicó Melzi.

Otra posibilidad en esa misma sintonía fiscalizadora es obligar en forma progresiva a que los monotributistas usen la factura electrónica, como en ciertas actividades del régimen general, para minimizar los casos de subfacturación.

Un tercer mecanismo, que está en una fase muy preliminar de estudio, es permitir que los profesionales sólo puedan permanecer cinco años en este régimen simplificado.

También, a tono con el blanqueo previsional que comenzó en marzo, el organismo exigirá a los contribuyentes ligados a comercios que estén en las categorías más altas tener al menos un empleado registrado.

Leve crecimiento de la recaudación

* La recaudación tributaria volvería a mostrar este mes un leve crecimiento interanual, con ciertos signos de mejoría en los derechos de exportación, aunque con un resultado global menor que el del primer trimestre.

Fuentes oficiales indicaron que "el crecimiento, por ahora, apunta a ser de un dígito" (menor que 10%), frente a los $ 20.240 millones registrados en abril de 2008. El IVA DGI muestra un crecimiento importante (el aduanero cae), las retenciones podrían volver a crecer y los reintegros y devoluciones sumarán unos $ 300 millones, para los "contribuyentes que estén en regla".

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