Subió la nafta y agudizó la caída en el consumo

Los productos derivados del petróleo subieron entre 3 y 6 por ciento la semana pasada. La nafta subió hasta 20 centavos

Posadas. Conductores de vehículos particulares y trabajadores del volante comenzaron a manifestar sus quejas por el incremento en el valor del combustible a medida que las cuentas no daban y no cerraban los números.

Más allá de la suba, se comentó desde las estaciones de servicio, que el consumo de combustibles agudizó su caída en las últimas semanas. Y se estimó que comparativamente al 2007 la caída llegaría al 30 por ciento.

El reciente incremento de entre un 3 y 6 %, que varió según el producto y la marca, beneficiaria mínimanente a los expendedores. Más bien, se correspondería a un ajuste tarifario de las grandes firmas petroleras.

Esta medida, según Faruk Jalaf, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio y afines del Nordeste (Cesane), no dependería de la cotización internacional del petróleo crudo, que si bien repuntó el lunes, sigue manteniendo bajos sus precios.

“El precio del combustible en la Argentina no se rige por los precios internacionales, que está en unos 74 dólares por barril, porque tiene su propia cotización, a 40 dólares”, explicó Jalaf.

Según su apreciación, la suba de los precios se debe a la carga impositiva que además no les permite competir con los precios internacionales.

En cambio, el Brasil bajó los precios porque están de acuerdo al costo del petróleo crudo. Pero como el real está devaluado, pagan casi lo mismo, aseguró.

Abastecimiento normal

Si bien la venta de productos derivados del petróleo bajó un 30 por ciento en los últimos tres meses como producto de la recesión de la actividad industrial y ganadera, los costos subieron. El abastecimiento es normal y la compra por parte de personas provenientes del Paraguay se mantiene.

No obstante, el presidente de la Cesane se encargó de aclarar que el aumento no los beneficia, ya que tienen que trasladar las ganancias a las firmas proveedoras.

“Este aumento no es para nosotros, es para las petroleras. Hace cuatro años venimos pidiendo un aumento para las estaciones y no lo conseguimos. De estos tres o siete puntos de aumento, nosotros recibimos sólo el siete por ciento”, agregó.

Y recordó que, para los propietarios de estaciones de servicio, el margen de ganancia es poco, por lo que en otros lugares cobran un plus o derecho de playa para equilibrar los ingresos con los gastos. Y que en los lugares en que no pudieron ajustarse, muchos locales se vieron obligados a cerrar sus puertas, por lo que de 7.000 estaciones cerró casi la mitad.

El aumento en la calle

Los taxistas y viajantes, los mayores perjudicados, cuestionaron los nuevos precios.

“A los taxistas se nos complica. Porque tenemos que pagarle por día 70 pesos al dueño, 15 a la central y 50 pesos de nafta, que la cubre cada chofer. De ganancia nos están quedando unos 40 o 50 pesos”, señaló Carlos Costa, quien lleva 15 años en el rubro.

“Pero como ahora está por subir el boleto del colectivo, a lo mejor trabajamos más”, ironizó el conductor.

“Somos un transporte público, como los colectivos. Pero nosotros que somos pobres tenemos que pagar el aumento. Sin embargo, los colectiveros que están llenos de plata tienen combustible subsidiado”, disparó Juan José López.

Por su parte, Miguel Sánchez manifestó que su actividad depende de estar todo el día en el auto, por lo que la suba lo perjudica.

“Yo me dedico a viajar para promocionar los productos. Esto ahora me complica”, aseguró.

Un playero aseguró que recibe quejas a diario por los precios del combustible que vienen en alza desde julio, pero que el ajuste de la semana pasada no fue tan drástico y pasó más desapercibido. “Los conductores, sobre todo los taxistas que son clientes fijos, vinieron y pidieron combustible como cualquier día por cierta cantidad de dinero. A los dos o tres días volvieron y preguntaron si subió la nafta”, finalizó el vendedor.

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