En un año, subió 31% la cantidad de subsidios por desempleo

En febrero, se liquidaron 134.979 prestaciones en todo el país. La demanda se aceleró en agosto. Es poca plata y para pocos.
Apenas son las 9 de la mañana, pero un denso calor invade la oficina y enturbia los ánimos. Cada tanto, Adrián mira el reloj mientras avanza en la fila. Hace casi un mes que lo despidieron de la empresa de seguridad.

Como Adrián, unos 200 trabajadores sin trabajo se acercan diariamente a la oficina que la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) tiene al frente de la Plaza San Martín de la ciudad de Córdoba para pedir un subsidio.

Es que, con secuelas que emulan un perfecto círculo vicioso, la crisis que atacó los mercados financieros, la industria y el consumo, también llegó al desempleo. Según datos del propio Ministerio de Trabajo de la Nación, Anses otorgó en febrero 134.979 subsidios, 31 por ciento más que en febrero de 2008, cuando se pagaron 103.048.

Los pedidos se dispararon en agosto, en sintonía con el "crack" financiero internacional: entre ese mes y febrero, se solicitaron 23.717 nuevos subsidios, lo que representa un incremento de 25,8 por ciento.

En Córdoba, sólo en los primeros tres meses de 2009 se tramitaron 2.400 seguros, según deslizó un delegado gremial. La cifra desagregada para Córdoba no fue informada por la entidad, pese a que este diario la solicitó en reiteradas oportunidades.

Sin embargo, empleados del organismo aseguraron que "las oficinas no dan abasto", ya que las tramitaciones se triplicaron desde fines de 2008. La mayor parte de ellas, según indicaron, proviene de trabajadores de los sectores autopartista y de call centers. "Es una cifra altísima en términos de desempleo, sobretodo considerando que sólo contempla los trabajadores que estaban en blanco", remarcó la fuente.

Alcance limitado. Pese al notable incremento que registraron las partidas desde agosto, el subsidio sólo alcanzaría para cubrir a uno de cada 10 desocupados si se toman como ciertos los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Según la información que surge de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), en el último trimestre de 2008, el 7,3 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) estaba desocupada, lo que se traduce en 1,2 millón de personas sólo en los conglomerados urbanos. En el mismo período, se entregaron 126.483 subsidios. Si la cifra de desocupación real fuese más alta, la cobertura sería mucho menor.

Es que se trata de un seguro muy restrictivo: no tienen derecho a él quienes trabajaban dentro de la órbita estatal ni quienes trabajan "en negro". En Argentina, el 37,5 por ciento de los trabajadores lo hace en la informalidad.

Mónica Gutiérrez, gerente de la delegación Regional Centro de Anses, subrayó que no hay límite en la asignación presupuestaria para partidas por desempleo. "Para realizar el trámite –puntualizó– necesitamos que el empleado haya estado en relación de dependencia los últimos seis meses y que presente los últimos recibos de sueldo junto con telegrama y carta de despido".

También pueden otorgarse si el empleado constata que ha concluido la relación de dependencia, a través de un acuerdo con el Ministerio de Trabajo, "en el caso de que la empresa entrara en concurso de acreedores o si hubiera un conflicto", aclaró.

La funcionaria agregó que desde hace dos años, el organismo prolonga el subsidio por seis meses a los beneficiarios mayores de 45 años, "por la dificultad que tienen estas personas de retomar su actividad laboral", dijo.

Desactualizado. En principio, el beneficio se calcula tomando la mitad de la mejor remuneración neta mensual de los últimos seis meses trabajados, pero se aplica un piso y un techo tan bajos que arrojan resultados por lo menos exiguos.

El piso es de 250 pesos y el techo, de 400, cifras estipuladas en 1992 y que sólo se actualizaron una vez, en 2006. De esta manera, se divide el sueldo por dos: si el resultado es mayor a 400, el beneficiario cobra 400 pesos y si es menor a 250, percibe 250 pesos.

Según indicaron desde Anses, el monto promedio de las partidas es actualmente de 400 pesos, pero sumando las asignaciones familiares asciende a 800 pesos.

Si se actualizara el monto del subsidio con el aumento promedio de los salarios, según los cálculos de Indec, la prestación debería ser 79,5 por ciento más alta. Hasta la propia CGT pidió recientemente una actualización.

Por turnos. El aumento de la demanda alcanzó tal dimensión, que la Anses decidió extender el horario de atención hasta las 15, sólo para quienes realicen este trámite. Se estudia la implementación de turnos, que se solicitarían por teléfono o Internet con 48 horas de antelación por teléfono o Internet.

Cómo solicitarlo

Plazo. En los 90 días hábiles desde la fecha en que se produjo la ruptura de la relación laboral. Después de ese plazo, por cada día hábil transcurrido se descontará un día de prestación.

Documentación. Se debe presentar DNI, documentación que acredite el desempleo (telegrama de despido, declaración jurada para el inicio del trámite –formulario PS. 3.23–) y certificado de alta médica o resolución que determine incapacidad laboral.

Cobertura. Está conformada por una prestación básica, que se calcula tomando la mitad de la mejor remuneración neta mensual (calculada en 1992 y actualizada en 2006), de los últimos seis meses trabajados. Va de 250 a 400 pesos. Se paga por un lapso máximo de un año, pero a partir del quinto mes el monto va decreciendo.

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