La suba en la cotización del dólar impacta en la salud y hay dificultades

Los insumos importados y el mantenimiento de la aparatología siguen el ritmo del billete verde. A esto se suma la merma de afiliados a las obras sociales, por lo cual cae la financiación del sistema.
La suba del dólar, que devuelve competitividad a la industria en general y permite ampliar la rentabilidad de los sectores agroexportadores, tiene la otra cara en el mercado interno, con salarios que pierden poder de compra y sectores económicos con ingresos en pesos e insumos en dólares que terminan con cuentas en rojo. Entre estos últimos, el sistema de salud es uno de los ejemplos más sensibles.

Es que muchos de los medicamentos, productos descartables para intervenciones quirúrgicas y casi toda la aparatología que tienen los hospitales y sanatorios están atados al valor del dólar. Ante cada avance que la moneda estadounidense muestra en las pizarras de cambio, un costo asciende para un sistema financiado mayormente por el aporte que los trabajadores realizan a las obras sociales o que el Estado suma en el subsector público.

Así, antibióticos especiales, químicos utilizados para contraste en las radiografías, placas de Rayos X, líquidos para revelado, hormonas sintéticas, papel de impresión de los ecógrafos, ansas de los fibroscópicos, repuestos y service de la aparatología, son apenas un puñado de ejemplos de aquellos insumos cuyo valor está fijado en dólares.

La permanente modificación que viene registrando el tipo de cambio, y que se prevé que continúe, pone a las clínicas y sanatorios ante un necesario reajuste de la ecuación económica. Pero no sólo subieron los productos importados, sino que además advierten que hay otros productos nacionales que igual acompañan el alza.

Entre ellos está el oxígeno, que es comercializado sólo por dos empresas y que ante cambios en la cotización, aplican un ajuste en el valor de venta.

Ante esta situación, las clínicas y sanatorios acordaron con las obras sociales un aumento en los aranceles prestacionales del 5 por ciento para el primer trimestre y otro porcentaje igual para abril. De todos modos, las empresas advierten que esto no es suficiente para afrontar la escalada del dólar y su impacto en los costos. Pero a su vez, muchas obras sociales están viviendo una reducción de la cantidad de aportantes, como Ospecon, que en Río Cuarto perdió al menos 500 trabajadores por conflicto del campo y su coincidencia con la crisis mundial.

Esto lleva a las obras sociales a perder flujo de dinero, y en muchos casos las personas que pasan a ser desocupadas son las más jóvenes dentro de la estructura de la obra social, y por ende las que menos demanda médica tienen. Entonces quedan quienes gastan más en salud y con menos masa de dinero. De ese modo, temen que empiece a desfinanciarse el sistema de salud, que a su vez supone una mayor presión para el subsector público. Los recientes desocupados pasarán a ser pacientes de los hospitales.

Inversiones

Además de este corrimiento de los pacientes en el sistema de salud por la situación laboral y la cobertura con que cuentan, el momento de cimbronazo económico congela todos los planes de inversiones en el sector. Después de casi una década y media de parálisis en el recambio de aparatología y refacción de clínicas y sanatorios, en los últimos 18 meses hubo un fuerte ingreso de dinero con ese fin.

Casi todos los sanatorios de la ciudad realizaron mejoras edilicias y compraron aparatología nueva. Muchos pensaban seguir con esa política, pero el contexto actual llevó a incrementar las precauciones. Por eso creen que finalizarán los proyectos ya puestos en marcha, pero que esperarán al menos a que pase la elección del 28 de junio -si es que finalmente se aprueba- para ver cómo evoluciona la economía y redefinir algunas decisiones.

Lo cierto es que la cotización del dólar y la crisis también impactó de lleno en la salud y el sistema podría quedar nuevamente en jaque.

Gonzalo Dal Bianco

gdalbianco@puntal.com.ar

El valor del tubo de un tomógrafo

Con un dólar a $3,11 como en septiembre:

$108.850

Con un dólar a $3,70 como ayer:

$129.500

Las claves

La suba del dólar empujó el precio en pesos de muchos insumos y aparatología en los sanatorios y clínicas de la ciudad. El alza alcanza el 20%.

Para compensar el desequilibrio que produjo en las cuentas de las empresas de salud, se negociaron aumetos en los aranceles con las obras sociales.

Muchas obras sociales, por su parte, padecen la pérdida de aportantes por el creciente desempleo en algunas ramas de la actividad económica.

El subsector público de salud empieza a sentir mayor presión de quienes pierden su obra social. Los hospitales también padecen la suba de insumos.

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