Una suba muy conversada

Algunas firmas aplican un ajuste, pendiente del año pasado, desde diciembre. Otras lo harán entre enero y marzo. Los afiliados pueden pelearlos.
La aceleración de la inflación en los últimos meses motivó a los dueños de las principales firmas de medicina privada a ajustar repentinamente el valor de las cuotas de sus afiliados particulares –aquellos por fuera de los convenios con empresas– entre un 12% y un 15 por ciento. Se trata del aumento escalonado del 19% que las prepagas tenían previsto concretar durante el año pasado, en septiembre (12%) y diciembre (7%), y que el Gobierno congeló arbitrariamente. Estos incrementos, que corresponden a 2009, afectaron sólo a los 600 mil usuarios desregulados que usan el servicio de forma directa. Quedaron excluidos quienes tengan contratos corporativos. Según pudo averiguar Crítica de la Argentina, los incrementos se aplicarán en dos cuotas sin previo aviso porque las cartas que informaban del ajuste fueron enviadas el año pasado. En la Cámara de Instituciones Médico Asistenciales (Cimara), que agrupa a las firmas del sector, reconocieron que los precios aumentarán hasta un 19% como máximo entre enero y marzo. Aunque aclararon que las empresas aceptarán contraofertas de sus afiliados.

Las dos compañías más grandes del mercado, Swiss Medical (propiedad de Claudio Belocopitt) y Galeno (de Julio Fraomeni), tiraron la primera piedra. A fines del mes pasado enviaron facturas con subas de hasta un 11%, por ahora, a sus socios directos. Entre marzo y abril subirían otro 8 por ciento. Así lo confirmaron a Crítica de la Argentina fuentes cercanas de estas dos empresas que mantienen diálogo fluido con la Casa Rosada. Medicus, Medifé y Omint, entre otras, les siguieron los pasos.

Los socios particulares de Omint recibieron la primera semana del mes sus facturas con aumentos del 12 por ciento. Y en febrero deberán pagar otro 11% más. Según fuentes vinculadas con la empresa, un afiliado que pagaba 277 pesos mensuales por el plan más económico de Omint (Siglo XXI), destinará 330 pesos en febrero por el mismo servicio.

Federico Díaz Mathé, director ejecutivo de Cimara, explicó que como las empresas agrupadas en la entidad no llegaron a un consenso sobre cuándo aplicar las subas, cada una lo está haciendo de forma independiente. "Algunas ajustaron en diciembre y otras en enero. Pero no se van a extender más allá de marzo porque el sector no está en condiciones de subsidiar a sus proveedores. No nos olvidemos que las subas aplicadas en 2009 correspondían a las de 2008. Venimos con precios atrasados", dijo Díaz Mathé a este diario.

Antes de los aumentos, un centenar de usuarios de estas empresas presentaron reclamos formales en distintas entidades que velan por los derechos de los consumidores para denunciar el cobro de "copagos" (pago extra) para acceder a consultas y prácticas médicas en sanatorios y clínicas privadas. Así, un usuario que tenía un plan básico por el que pagaba en noviembre 280 pesos mensuales tuvo que desembolsar 150 pesos adicionales en diciembre para ser atendido por un dentista o 50 pesos más para hacerse un análisis de rutina en un laboratorio.

La pelea entre las prepagas y el Gobierno nació el 27 de agosto de 2008 cuando la Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto de ley que busca regular el negocio de la medicina privada en el país. De ser finalmente aprobada en el Senado, la iniciativa le daría a la Superintendencia de Servicios de Salud la potestad de fijar los requisitos técnicos y controlar los valores de las cuotas. Por ahora el proyecto está cajoneado.

Las opciones de los usuarios

Las asociaciones que defienden los derechos de los consumidores aconsejan a los socios particulares de servicios de medicina privada analizar "todas las opciones posibles" antes de aceptar y pagar los aumentos comunicados. "Las firmas saben que a los clientes directos no se les pueden cambiar las reglas del juego a cada rato. Por eso, están dispuestas a aceptar contraofertas", explicó a este diario Federico Díaz Mathé, director ejecutivo de Cimara, la entidad que agrupa a las empresas del sector.

Un afiliado que tiene un plan de salud de precio intermedio puede optar entre pagar el 19% de aumento o pasarse a un servicio un poco más económico. Otra de las opciones que recomiendan los especialistas es la de mantener el plan pero con "copagos". Esto significa que el usuario puede mantener su abono con un precio similar y cada vez que necesite ver a su médico o realizarse algún examen clínico pagará por esa consulta en el momento.

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