Stolbizer quedó lejos y ya empezó el pase de facturas con sus aliados

Stolbizer quedó lejos y ya empezó el pase de facturas con sus aliados
Hubo reproches por no haber "explotado" más la figura de Ricardo Alfonsín.
En el equipo de Margarita Stolbizer consideraban anoche como un triunfo los resultados obtenidos por la primera candidata a diputada por el Acuerdo Cívico y Social (ACyS) en la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo su tercer lugar, sumado a la preanunciada derrota de la fórmula creada por Elisa Carrió para la Capital, alimentó sentimientos encontrados: si bien por un lado sus principales dirigentes manifestaban satisfacción por sentirse ya consolidados como "la fuerza alternativa" al kirchnerismo a nivel país, por el otro seguían los reproches cruzados que hace días se viven en el seno de la alianza opositora.

Con ese discreto manejo de los desacuerdos con el que suele moverse el ACyS, hubo entre los punteros políticos quienes sacaron a la luz la falta de química y los ruidos en la comunicación de Stolbizer con Carrió.

Pero no solamente. Hubo también pase de facturas. Más aún, la estrategia ayer fue la de destacar la elección nacional y en la provincia de Buenos Aires y, por el contrario, minimizar la de Capital.

Hubo incluso quienes reprocharon que Stolbizer "no explotó" la figura de Ricardo Alfonsín, segundo en su lista. Destacaron que había dos aspectos para resaltar: la mismísima condición de hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, pero también otra por "derecho propio", en el sentido de que este dirigente encarnaba ya una suerte de figura nueva y fresca dentro de la UCR.

Ayer, precisamente Alfonsín jugó el rol componedor. Calificó de "excelente" la elección de Stolbizer si se toma en cuenta que unas encuestas le daban sólo 14% a 15%.

Stolbizer fue a votar pasado el mediodía en Morón. Pasó la tarde en su casa, con su marido, uno de sus tres hijos y colaboradores, y ya en la noche fue al Palais Rouge, un salón de fiestas de Barrio Norte al que no lograron quitarle el aire impersonal. Fue la anteúltima en llegar, casi junto a Ricardo Gil Saavedra, aunque mucho antes que Carrió, a la que hicieron entrar casi de incógnito mientras sus aliados reforzaban desde el escenario la lectura de un triunfo nacional. Alfonsín estuvo primero en otro bunker de los radicales, en Paseo Colón y Chile.

Hasta ayer a la tarde, Stolbizer y todo el Acuerdo se manifestaban convencidos de estar "ganando la batalla de los principios y las conductas" y también "la de los votos". Por su bajo presupuesto, no tuvieron números propios. En el equipo de la líder de GEN incluso confiaban en reeditar el fenómeno de 2007, cuando los sondeos la daban entre el tercero y quinto lugar como candidata a gobernadora y, finalmente, se reveló segunda, después de Daniel Scioli.

Ayer, el último aliento de Margarita y sus correligionarios siguió siendo la denuncia de lo que llaman las "dos caras de la misma moneda", por el peronismo gobernante de Néstor Kirchner y el disidente que capitanea ahora Francisco De Narváez

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