Stanovnik pidió que el feriado de Semana Santa sea para la reflexión.

Una multitud participó ayer de la celebración central del Domingo de Ramos, donde el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, realizó la bendición. En la homilía pidió que el feriado de la Semana Santa sea utilizado para la meditación.
Con la celebración del Domingo de Ramos inicia la Semana Santa, en este sentido una multitud de fieles participó ayer de la bendición, procesión y oficio religioso que estuvo presidido por el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik.

La concentración se realizó a las 10, en la esquina de España y Junín y allí acompañado de sacerdotes y diáconos, el prelado bendijo las palmas y olivos de más de 300 personas que se reunió a conmemorar los pasos que dio Jesús en su pasión.

En la misa -que se realizó en la Iglesia Catedral- monseñor expresó que "durante esta semana vamos a acompañar a Jesús en el camino hacia el Calvario; queremos estar cerca suyo para que nos ayude a comprender el misterio del dolor y de la muerte, como paso hacia la vida. Quisiéramos, con el auxilio de su gracia, seguirlo de cerca y sentirnos entre los suyos".

En este sentido Stanovnik resaltó que "el feriado largo que se nos presenta en esta semana es una ocasión para dedicarle más tiempo a Dios y participar en las celebraciones de la comunidad. No es posible amar lo que no se conoce. Por eso, aprovechemos estos días para estar más con Jesús, y pedirle que nos dé la gracia de abrazar con él nuestras cruces cotidianas, de comprender que la cruz es la puerta que nos abre el camino hacia la Pascua, hacia la vida plena y la libertad que nos trae el Resucitado. Sólo estando con él, podemos conocer el insondable misterio del amor de Dios, que se nos revela en su Persona. Durante esta semana démonos tiempo para leer y meditar sobre todo los textos de la pasión de Jesús, especialmente del evangelista san Marcos, que hemos escuchado hoy".

El Arzobispo destacó que "el camino de la persona que cree en Jesús es diferente. La diferencia está en la convicción de que el mal se combate con el bien y que el amor, vivido y sufrido en amistad sincera con Jesús, es más fuerte que toda la corrupción que hay a su alrededor".

Por otro lado destacó las palabras que dirigió el Santo Padre el viernes pasado a los obispos argentinos que estuvimos con él. "Nos habló de la urgencia de llevar a cabo una extensa e incisiva acción evangelizadora que, teniendo en cuenta los valores cristianos que han configurado la historia y la cultura del país, lleve a un renacimiento espiritual y moral de las comunidades, y de toda la sociedad. Se trata -dijo el papa- sobre todo, de anunciar a Cristo, el misterio de su Persona y su amor, porque estamos verdaderamente convencidos de que "nada hay más hermoso que haber sido alcanzados, sorprendidos, por el Evangelio, por Cristo. Nada más bello que conocerlo y comunicar a los otros la amistad con Él", especificó Stanovnik.

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