*MPN: staff estelar para agosto, expectativa hacia 2011

El partido provincial, mientras avanza en dirimir parcialmente sus diferencias internas, coincide mayoritariamente en la necesidad de presentar una batalla en la capital neuquina con lo mejor que pueda dar para la ocasión. Conviven en la coyuntura tres niveles de una misma realidad, que apunta al gran dilema: el del 2011.
Es evidente que el MPN está consolidando una actividad partidaria que muestra una plena asunción de parte de sus máximos referentes de que la realidad política provincial se complejiza y se torna cada vez más exigente. De ahí que por estos días se viven procesos simultáneos, paralelos, con ocasionales cruces y fusiones, en por lo menos tres niveles de una misma realidad: la inmediata elección de diputados nacionales; la posterior del 23 de agosto, con parada previa en las internas partidarias del 5 de julio; y la preparación del proceso que le seguirá, es decir, la competencia por la renovación del gobierno del 2011.

La realidad interna del MPN parte de la existencia simultánea de dos grandes sectores que acuerdan y confrontan. De esta bipolaridad conflictiva, se construyen difíciles consensos. En lo que hace a la coyuntura de las elecciones legislativas nacionales, se superó con cierta facilidad la cuestión, y se consagró a José Brillo como el sintetizador de ese consenso en particular.

Ahora le toca el turno a la lista de concejales, cuyo armado será más complejo. Según se estableció en aquella "cumbre" entre Jorge Sapag y Jorge Sobisch, que incluyó un pacto de no agresión y de respetar ciertos códigos entre dos referentes que se conocen perfectamente, la lista del eventual consenso repartiría candidaturas para uno y otro sector según un orden determinado, una escala encriptada, solo accesible a ciertos dirigentes de importancia.

No es ningún detalle que haya aparecido como aspirante a ocupar el primer lugar de esa lista el nombre de Jorge Lara. Este hombre, ocupante de relevancia de cargos ejecutivos durante los tres gobiernos de Jorge Sobisch, ya había estado en danza en aquella conversación primigencia del acuerdo del año pasado entre Sapag y Sobisch.

El de Lara es un nombre que marca intenciones y a la vez condiciona al resto. Si se tiene en cuenta que se ha presentado como una opción también Claudio Silvestrini, el ex ministro de Hacienda, se observa una especial dedicación al futuro staff del Deliberante.

Hay por lo menos una treintena de nombres ya presentados como aspirantes a integrar la lista del MPN para el 23 de agosto. En estos días, la reserva de colores se abalanzará sobre la junta electoral partidaria. Además, está llamada a reunión la Convención partidaria, que sigue comandada por el propio Lara y por el ex vicegobernador Federico Brollo: se constituirá en otro hecho político de importancia.

Simultáneamente, el partido se prepara para la futura interna, la más relevante, que superará incluso en interés a la renovación de la conducción partidaria: es la que determinará quién será el candidato a gobernador en el 2011. Es un futuro más cercano que el que muchos puedan creer mirando simplemente el almanaque. Es la resolución de una partida de ajedrez que hace muchos años que se viene jugando. Y el jaque mate que dará el ganador, implicará -ahora sí- el final de un proceso político que ha dominado la escena desde 1986 hasta la actualidad.

Por eso no sorprende que el propio gobernador Sapag haya lanzado una nueva agrupación interna. Apunta a consolidar su proyecto. Apunta al 2011, a la posibilidad de una reelección y a la inevitable confrontación -con o sin internas- que originará.

El acto de lanzamiento, que se hizo en el "Espacio DUAM", contó con el boato de una manera de hacer política que pretende establecer diferencias intelectuales de entrada. Hubo un largo discurso de Jorge Sapag, con un paseo guiado hasta los orígenes griegos de la democracia incluido.

Entre los fiambres, los vegetales, el pollo y el vino Norton que se esparció por las mesas, se presentó en sociedad esa camada intermedia -en lo generacional y en la experiencia- de dirigentes que por ahora están en el sector "petrodirigencial" del MPN: Guillermo Cocco, Ruben Etcheverry, hombres con formación técnica y empresarial, un perfil que al MPN lo seduce aunque después salga a buscar y convencer entre los menos ilustrados la base de sus apetencias electorales.

Esta movida del actual oficialismo en el partido provincial sale también a contrarrestar la que encabeza el ex gobernador Jorge Sobisch, quien no ha dejado de trabajar desde FUNDEPA todo este tiempo, visitando a razón de una casa por noche en los barrios, en reuniones pequeñas y en ocasionales encuentros más numerosos con militantes, cuadros políticos y jóvenes universitarios.

Así, los tres niveles de la realidad conviven casi naturalmente en el partido provincial. Dos pasarán rápido, este año. Quedará el otro, el más importante, no sólo para el MPN, sino también para una oposición que sueña con cambiar el contenido político de la vieja casa de los torreones encerrada en la manzana histórica lindera a la Plaza Roca de la capital neuquina.

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