srael: se desvanecen las chances de Netanyahu para formar gobierno de coalición

srael: se desvanecen las chances de Netanyahu para formar gobierno de coalición
El primer ministro designado de Israel, Benjamin Netanyahu, quiere continuar las consultas para la formación de su nuevo gobierno, después de que el presidente del Partido Laborista, Ehud Barak, le negara su apoyo, como también hizo el domingo la líder del centrista kadima, Tzipi Livni.
Netanyahu fracasó en su intento de conseguir el apoyo del ministro de Defensa saliente Barak, para la formación de su aspirado gobierno de unidad nacional.

Al término de una entrevista conjunta en Jerusalén, Barak anunció que su partido pasará a la oposición, respetando el veredicto expresado en las urnas por los israelíes que acudieron a votar en las elecciones legislativas del 10 de febrero.

Netanyahu, líder del partido derechista Likud, anunció que, a pesar de la postura negativa de Barak, pretende reunirse nuevamente con el líder laborista, así como con Livni, para intentar formar gobierno.

El futuro primer ministro, de 59 años, está empeñado en formar un gobierno de unidad porque considera que desde la fundación del Estado israelí en 1948, Israel nunca se encontró en un momento de mayor "emergencia" y cree que "los enormes retos requieren dejar de lado las políticas tradicionales". Para sondear los apoyos, cuenta con un margen de hasta seis semanas.

Una primera reunión entre Netanyahu y Livni, celebrada en la tarde del domingo, también había terminado sin resultado. Según Livni, ministra saliente de Relaciones Exteriores, existen considerables diferencias de opinión entre Kadima y el Likud, por lo que también ella anunció su intención de pasar a la oposición.

Livni defendió una solución de dos Estados con los palestinos así como la solución de todas las cuestiones controvertidas de la disputa con éstos, algo en lo que no hay ningún tipo de acuerdo con Netanyahu, confesó Livni. "No tengo nada que buscar en un gobierno como éste".

Con 28 de los 120 mandatos, Kadima es la mayor fracción en la Knesset (Parlamento israelí), seguido, con sólo un escaño menos, por el Likud de Netanyahu. El Partido Laborista sólo consiguió 13 escaños en las elecciones del 10 de febrero.

Aunque Netanyahu puede formar una coalición de gobierno con el apoyo de 65 legisladores de varios pequeños partidos de la derecha y del espectro religioso conservador, los analistas creen que un gobierno así sería inestable, por sus diferentes posiciones. De ahí que el todavía líder opositor expresó su preferencia por la formación de un gobierno de unidad nacional entre el Likud, Kadima y el Partido Laborista, que contaría con una mayoría de 68 diputados.

Mientra tanto, la Unión Europea (UE) llamó a Netanyahu, a continuar el proceso de paz en Cercano Oriente.

"Estamos dispuestos a cooperar con el gobierno elegido por el pueblo (israelí)", dijo en Bruselas el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, al inicio de una reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de la UE. "Y estamos realizando un gran esfuerzo para mantener en pie el proceso de paz", agregó.

Netanyahu rechaza el proceso de paz en su forma actual y sólo aspira a lograr una "paz económica".

Por su parte, el ministro para Europa de la República Checa, Alexander Vondra, señaló la necesidad de sacar adelante el proceso de paz. "No nos podemos dar el lujo de permanecer a la espera", afirmó el ministro, cuyo país preside la UE en el presente semestre.

Solana consideró que "el período de la gestión de crisis ha terminado" y que la UE "debe intentar lo más rápido posible lograr una solución al conflicto". El máximo responsable diplomático de la UE iniciará este martes una gira de una semana por Cercano Oriente, donde visitará Siria, el Líbano, Egipto e Israel, entre otros países.

El próximo 2 de marzo participará en una conferencia internacional de donantes para la reconstrucción de la Franja de Gaza, destruida por la ofensiva israelí a comienzos de año.

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