De la Sota: "Schiaretti no puede ni enfrentarme ni reprocharme"

Dijo a PUNTAL que no quiere una interna con el gobernador porque "yo hice muchísimo por él". Agregó que Cristina debe terminar el mandato y pronosticó que el PJ volverá a la intendencia en el 2012
José Manuel de la Sota dijo ayer que no busca competir en una interna partidaria con Juan Schiaretti sino ayudar a su gobierno desde la presidencia del PJ.

"Schiaretti no puede ni enfrentarme ni reprocharme", disparó el ex gobernador, en una entrevista concedida a PUNTAL, en la que también habló del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, la gestión de Juan Jure y las chances del PJ de volver a la intendencia en el 2012.

-¿Por qué quiere volver a presidir el PJ?

-Alguien dijo que para encontrarle la salida al laberinto hay que mirarlo desde arriba. Y yo estoy por encima de las pequeñas discusiones y desavenencias que el partido ha tenido. La democracia de Córdoba se merece tener un justicialismo unido, con ideas nuevas, actualizado, fuerte. Y me parece que puedo lograrlo, por mi experiencia, por el hecho de que no hay ningún dirigente justicialista que no haya estado alguna vez o cumpliendo funciones conmigo o integrando algunas de las listas.

-¿Se ve congregando a dirigentes políticos como (Eduardo) Accastello y (Olga) Riutort?

-Pienso que no debe ser la decisión de una persona si luego de una división, como la que ha existido, se los incorpora rápidamente. Esto tiene que ser motivo de un debate con las aguas aquietadas. El 28 de junio a todos los peronistas nos dolió. Nos dejó un sabor amargo en la boca. Es la peor elección que se ha hecho en toda la historia de la provincia. Nunca el peronismo había sacado el 26 por ciento de los votos. Esto merece reflexión y recuperar la solidaridad. No echar culpas. Eso no sirve.

-¿Por qué salió tercero el PJ?

-Ha habido muchos motivos. Creo que las circunstancias no eran favorables nacionalmente. Localmente, las divisiones que existían en el partido perjudicaron. Algunos ven a la falta de democracia interna como el motivo fundamental que separó a los que tendrían que estar juntos. Es la primera vez que yo no conduje el peronismo en los últimos quince años. Ni tampoco podía meterme a interferir en el accionar de las autoridades del gobierno y el partido. Yo tomé la decisión el 10 de diciembre del 2007 de mantenerme en absoluto silencio como una manera de apoyar al gobierno de Schiaretti. Para darle más autonomía, más independencia. Los ex solemos ser una molestia. Si uno habla, porque habla. Si no habla, porque no habla. Los sucesores suelen ser susceptibles. Yo debo ser el mejor ex que ha habido. Humildemente lo digo. Yo no he generado ni los problemas que ocurrieron entre (Néstor) Kirchner y (Eduardo) Duhalde. Ni los que sucedieron entre (Luis) Juez y (Daniel) Giacomino. Por el contrario, me he mantenido sin intervenir. Sin llamarlo por teléfono a Schiaretti.

-Sin embargo, él le reprocha su prescindencia.

-No creo. Schiaretti no puede ni enfrentarme ni reprocharme. Él es una persona agradecida. Yo he hecho muchísimo por él, de todo corazón. Él había perdido una elección interna en Córdoba cuando yo ya era gobernador electo. Yo lo busqué y lo invité a que fuera primero ministro de la Producción, después ministro de Finanzas, luego vicegobernador y posteriormente candidato a gobernador. Allí interpuse mis buenos oficios para que no hubiera interna en la puja que tenía con Accastello. Y tal vez si hubiésemos hecho una encuesta entre los intendentes, el más preferido era Accastello. Sin embargo, yo dije que había que respaldar al vicegobernador y apoyarlo. Hicimos un esfuerzo denodado y ganó las elecciones. Luego de eso, nadie puede decir que yo interferí en lo que hizo Schiaretti.

-¿Y por qué cree que él quiere presidir el PJ y darle a usted la vicepresidencia?

-No lo sé. A él no lo he escuchado decir eso. Yo creo que Schiaretti, que es una persona agradecida, sabe que lo puedo ayudar muchísimo. Ya lo he ayudado y lo voy a seguir ayudando. Apoyándolo desde el partido para que él no tenga que estar pensando en las obligaciones partidarias. Él mismo me pidió a mí que fuera presidente del partido, para dedicarse a gobernar. Y me parece muy lógico ese pensamiento. Yo nunca fui presidente del partido cuando era gobernador. Siempre lo delegué. Porque estaba todo el tiempo gobernando. Uno no se puede dedicar a los problemas del partido. Y el partido es importante. Desde allí podemos ayudar a quienes nos gobiernan y, al mismo tiempo, ir preparando las nuevas ideas y los nuevos dirigentes para enfrentar con éxito el 2011.

-¿Qué rol tendría Schiaretti en este esquema si usted fuera presidente?

-Gobernador.

-Pero usted dijo que podría ser su adjunto.

-Bueno, él siempre fue mi presidente adjunto. Muchas veces cuando no presidía el partido, lo presidía él. Yo siempre le ha dado a Juan el lugar que se merece. Para mí, ha sido un muy buen compañero y lo sigue siendo. Yo nunca enfrentaría esto como una puja con Schiaretti. Yo no quiero competir con Schiaretti. No quiero una interna. Quiero unir al partido, con toda mi experiencia. Y con el cariño que me tienen todos los dirigentes. Encuéntrenme un dirigente que no haya sido alguna vez funcionario o candidato de De la Sota. Yo no busco ni honores. No tengo vanidades. Pero tengo ganas de ayudar a la gente. Me duele cuando veo al campo maltratado por un gobierno insensible como el nacional. Quiero ayudarlo a Schiaretti para que reclamemos lo que le corresponde a Córdoba. Yo lo puedo ayudar mucho a Schiaretti sin meterme en el gobierno. Más allá de que he tenido diferencias.

-¿Será precisamente ése el temor de los schiarettistas?

-No. Schiaretti sabe que yo más que ayudarlo no he hecho nada a lo largo de todos estos años.

-Dicen que su figura terminaría socavando al gobierno.

-No, cómo lo va a socavar si lo único que he hecho es apoyarlo. El gobierno tiene graves problemas en su relación con el gobierno nacional, recesión en el ámbito económico lo cual hace caer la recaudación, necesidad de seguir invirtiendo en obras y ayudando al proceso productivo en toda la provincia. El partido ha tenido una derrota muy fuerte. Creo que si el gobierno se mantiene aislado, se va a debilitar. Yo lo voy a fortalecer sin meterme. El partido conducido por De la Sota va a cicatrizar las heridas que existen en el tiempo y eso lo va a fortalecer muchísimo al gobernador. Porque, la verdad, ustedes me vieron recorrer los barrios de Río Cuarto los fines de semana diciendo Schiaretti gobernador.

-Sin embargo, el secretario General de la Gobernación, Ricardo Sosa, lo acusó de haber jugado con el kirchnerismo.

-Richard ha sido presidente del Banco Córdoba durante mi gestión, con una relación de amistad muy grande. No lo puede haber dicho en serio.

-¿Usted cree que la interna se puede evitar o que no hay otra salida?

-Yo trabajo para que no haya interna. Lo he dicho públicamente. Una interna hoy es perjudicial. Los intendentes me llaman y me dicen hay que hablar con el gobernador para que éste sepa que todos estamos detrás de él apoyándolo. Yo creo en la democracia de partidos. No quiero formar parte de un partido stalinista, con pensamiento único.

-¿Una de las causas de la derrota puede ser la falta de liderazgo en el partido?

-No quiero dar una opinión. Si la doy, me inhabilita para pedir la unidad. Algunos me reprochan que no participé. Pero yo no debía participar. Así me lo hicieron saber. Yo no lo he querido molestar a Schiaretti. He hablado con él cuatro veces por teléfono desde que me fui del gobierno hasta hoy. Algunas veces por temas familiares, saludándonos por el cumpleaños. Y la última vez, y a esto me gustaría aclararlo, el gobernador me llamó cuando yo tenía a mi madre internada en el Sanatorio Allende. Mirá, me dijo, te querría consultar sobre una candidata (Estela Garnero). Juan, le contesté, estoy pensando en otra cosa, mi mamá está internada. Pero él me insistió preguntándome si la señora fulana de tal era una buena persona. Y le contesté que no la conocía mucho y que la había visto en los paros del campo. Pero yo no recomendé a ningún candidato.

-Desde el schiarettismo le reprochan elegir candidatos a dedo. ¿Qué dice?

-¿Quién dice eso?

-Lo planteó el gobernador en un acto.

-Yo supongo que no lo dirá por mí. ¿Alguna vez puse un candidato a dedo en Río Cuarto? ¿No hubo interna para que saliera candidato (Alberto) Cantero? ¿No hubo interna para que saliera candidato (Luis) Sánchez? En la ciudad de Córdoba pasó lo mismo. (Germán) Kammerath le ganó a Schiaretti y a Juez en una interna. Después (Roberto) Chuit ganó la interna a pesar de las quejas de Riutort. En el único caso en el que no hubo interna fue en el de Schiaretti.

-¿Es posible que usted se reúna con Schiaretti para zanjar las diferencias?

-Pero siempre, con todo gusto. Lo que pasa es que yo no lo he querido molestar. Él ha venido muchas veces a Río Cuarto, pero yo ni me he acercado a la Casa de Gobierno para no molestarlo. Pero cuando él precise de mí y quiera conversar conmigo no tiene nada más que hacérmelo saber.

-¿Ve complicado al gobierno de Cristina (Fernández de Kirchner)? ¿Llegará a cumplir mandato o tendrá que convocar a elecciones anticipadas?

-No. Los argentinos tenemos que acostumbrarnos a que los gobiernos tienen plazos. Claro, como (Raúl) Alfonsín no terminó ni tampoco (Fernando) De la Rúa ya hay muchos que dicen qué importa. Tengamos más responsabilidad al votar, pero una vez que votamos tenemos que hacernos cargo. No es cuestión de andar cambiando de gobierno cuando éste anda mal. Si no cambiemos de sistema y vayamos al parlamentario. No hay que ser tan criticones.

-¿Sigue manteniendo su sueño presidencialista?

-Yo pienso que podría ser un buen presidente. Pero también sé que no soy imprescindible. A mí no me desespera ningún cargo. Sólo si realmente sintiera que puedo ser verdaderamente útil aceptaría una candidatura.

-¿Cómo se puede seguir gobernando después de haber salido terceros?

-Es un golpe duro. Por eso, creo que hay que unir al partido para respaldarlo más.

La gobernación, Jure y Cantero

-¿Le gustaría ser gobernador de nuevo?

-Hablar de candidaturas hoy es una falta de respeto. Porque la gente está podrida de ver cómo los políticos se pelean por ver qué cargos tienen. La gente espera que la dirigencia le resuelva los problemas. Yo ruego que este diálogo (nacional) no sea de mentiritas. Que la oposición y los Kirchner se pongan de acuerdo en algo. Por lo menos que salgamos del problema del campo. Hay que bajar la retención de la soja al 25 por ciento y dejarse de jorobar y hay que armar un plan ganadero para volver a exportar carne. Así se reactiva la industria.

-¿En el 2011 el rival es Juez o el radicalismo?

-No sé. Lo que sí sé es que el peronismo unido gana. Pienso que un peronismo unido con un muy buen gobierno llevado adelante por Schiaretti es garantía de que en el 2011 sigamos gobernando.

-¿Cómo ha visto este primer año de gobierno del intendente Juan Jure?

-Como vecino de Río Cuarto, noto que hay ciudadanos que tienen expectativas insatisfechas. También es cierto que la situación financiera del Municipio ha sido muy grave, a punto tal que el nuevo intendente a pocos días de asumir debió suspender las obras públicas que durante la campaña se dijo que no se iban a suspender. A partir de ahí los problemas financieros se han ido multiplicando. Pero de todas maneras lo que yo quiero es que el gobierno de Jure ande bien. En ese sentido, el justicialismo de Río Cuarto es ejemplar. Nunca he visto una oposición más constructiva.

-¿Le gustaría que el peronismo vuelva al gobierno municipal en el 2012?

-Va a estar. Porque hoy hay otra valoración de lo que fue la gestión de (Alberto) Cantero que, para mí, fue mal difundida. Cantero y su equipo hicieron mucho por la ciudad. Hicieron muchas cosas no politiqueras como las obras de infraestructura básica. Fue también un gobierno austero y decente. Él podrá haber sido testarudo como buen vasco. Pero eso no puede llegar a descalificar a una persona. Cantero es una persona de bien. Nadie puede decir que nosotros tuvimos un intendente inmoral. O que nuestro gobierno no fue honesto.

-¿Y Cantero puede ser el candidato?

-No lo sé. Hace muchísimo que no hablo con Alberto. He tenido diferencias con Cantero en la política agropecuaria, pero para mí es una persona de bien. Lo respeto. Cuando él opina, y aunque yo piense que opina equivocadamente, no lo hace más que por convencimiento, no porque lo incentiven económicamente. Yo tengo fe de que el justicialismo va a ganar en Río Cuarto. Además, Schiaretti va a hacer el Centro Cívico. El mejor premio para un político es el afecto de la gente. En el peronismo lo único que tengo son amigos. No creo que merezca ir a una interna cuando todos saben que he dado todo por el partido.

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