De la Sota camina la provincia y su plan es quedarse con el PJ cordobés

La interna del PJ cordobés pasó para 2012 y las elecciones provinciales aparecen lejanas en el horizonte. Sin embargo, José Manuel de la Sota no se detiene en su plan de recuperar el liderazgo del partido, hoy en manos del gobernador Juan Schiaretti.
Tras la decisión del congreso provincial de postergar la renovación de autoridades para el año 2012, todo indicaba que Schiaretti tendría un tiempo prudencial para pensar sólo en la gestión, sin tironeos partidarios de por medio.

La realidad indica otra cosa. Sin prisa, pero tampoco sin pausa, De la Sota no se detiene en su estrategia de caminar la provincia, con el objetivo indisimulable de recuperar en la práctica la conducción del PJ.

Los dirigentes incondicionales del ex gobernador, con algunas incorporaciones como la del ex legislador Julio Badrán, están armando las junta promotoras "De la Sota 2011".

Si bien los delasotistas aseguran que su jefe político ya no descarta intentar volver a la Casa de las Tejas, en sus contactos permanentes con los intendentes del interior, De la Sota se muestra con un discurso de un dirigente nacional y no oculta su ambición de ser presidente.

"En nuestro país dos años es una eternidad. Ahora nadie lo anota a De la Sota como aspirante presidencial, pero todo puede cambiar. De la Sota es un peleador y nadie lo va a bajar de su aspiración de ser presidente. De todos modos, hoy la realidad indica que el camino más probable es intentar volver a ser gobernador", razonó uno de los dirigentes que más lo conoce.

Más allá de las lecturas para el futuro, los delasotistas argumentan que el primer objetivo de De la Sota es recuperar de hecho la conducción del PJ, pese a que no habrá internas.

El plan de De la Sota es simple: sabe que Schiaretti no tiene la posibilidad de reelección y el tiempo le juega en contra.

El ex gobernador considera que a medida que se acerque el 2011, la mayoría de los intendentes dejará de mirar al gobernador que maneja la caja provincial y buscará al posible sucesor de Schiaretti para tratar de retener el poder.

Esta es la mayor fortaleza que cree tener De la Sota: ser el dirigente que más posibilidades le otorga al PJ para intentar seguir gobernando después de 2011.

En contra de la estrategia de Schiaretti que se alejó de esos sectores, De la Sota aceitó contactos con el sindicalismo y el kirchnerismo. También suele hablar con uno de los dirigentes más cercanos a Olga Riutort.

El ex gobernador considera que si el PJ pretende seguir en el poder no tiene que quedar "nadie afuera". "Será una elección de tres: nosotros, el juecismo y la UCR. Si el PJ está unido tiene un piso del 35 por ciento de los votos. Con De la Sota ganamos cómodos", argumentó un delasotista paladar negro.

Más allá de los análisis optimistas de sus dirigentes, hoy la prioridad de De la Sota es arrebatarle a Schiaretti el liderazgo del peronismo cordobés. Después decidirá en su futuro político.

Contragolpe

Vigilia. Mientras De la Sota arma juntas promotoras en el interior, el gobernador Juan Schiaretti hará una demostración de fuerza el 17 de octubre, Día de la Lealtad peronista. El mandatario provincial encabezará el viernes 16 la "vigilia" para esperar la fecha tan cara para el PJ. Esperan reunir a más de cinco mil personas en el Pabellón Verde de Ferial.

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