Sin sospechosos, novedades, ni rastros, se cumplen dos meses de la desaparición de Sofía

La desaparición de la niña de tres años del camping John Goodall cumple dos meses, sin que los cientos de investigadores de la justicia, las fuerzas provinciales y federales hayan encontrado un sólo rastro cierto de su destino.
María Elena Delgado, madre de Sofía, expresó su desazón al remarcar que “se trabaja mucho pero igual no me conforma; no hay nada, no se sabe nada de dónde está mi hija”. “Estamos mal de ánimo, los días pasan y no se sabe nada. Igual siempre tenemos esperanza de que la vamos a encontrar”, agregó a la agencia Télam. Pese a las experiencias vividas desde que desapareció su hija, Delgado dijo que logró cuidar su embarazo, que ya ingresó en el séptimo mes, y que los médicos le dijeron que “estaba bien”. El único vocero oficial de la causa, el prosecretario del Juzgado de Instrucción 1 de Río Grande Luis Alberto Amarfil, confirmó que no hay novedades.

“Habrá algunas medidas en los próximos días pero no se puede informar nada al respecto”, y recordó que se encuentran trabajando en Tierra del Fuego cinco agentes federales que indagan nuevas pistas.

Amarfil dijo desconocer los pasos que darán los agentes del FBI de Estados Unidos que investigaron la desaparición de la pequeña Madeleine McCann en Portugal y que comprometieron su ayuda en el caso, y confirmó que la investigación no cuenta con sospechoso alguno.

El misterioso caso comenzó el domingo 28 de septiembre pasado cerca del mediodía cuando Sofía -de tres años y medio de edad- había ido con María Elena y su padre Edgar Fabián Herrera al camping mencionado, en compañía de una pareja y chicos amigos.

Mientras buscaban un sitio en donde acampar Sofía desapareció sin previo aviso. Su madre dijo que fue cuestión de minutos, porque la niña era muy apegada a ellos y no acostumbraba a alejarse mucho.

Los padres, el matrimonio amigo y los chicos que los acompañaban comenzaron una búsqueda que en poco tiempo se transformó en desesperada.

A la hora decidieron dar aviso a la policía de Tolhuin, a donde fueron en auto porque en el cámping no hay señal de celular.

De a poco se originó un operativo de búsqueda que esa noche ya sumó 200 personas, entre las que hubo personal de la policía y Defensa Civil provincial, las municipalidades y bomberos de Tolhuin y Río Grande, Prefectura Naval y la Armada argentina.

La causa recayó en el juez de instrucción penal Eduardo López, de Río Grande, y en cuestión de días el operativo creció sumando refuerzos nacionales y entre varias jurisdicciones conformaron una recompensa de 130.000 pesos para quien brinde datos fehacientes a la investigación.

Al tercer día el testimonio en tribunales de un chico de ocho años de edad se transformó en el indicio más importante que tuvo el caso en estos dos meses: dijo que había visto a un hombre cargar a Sofía y subirla a un VW Gol gris, en donde había un perro boxer.

Ese relato contribuyó a la elaboración de un identikit y puso bajo sospecha a muchas personas, en especial a un ex convicto condenado por abuso sexual, quien soportó una intensa inquisición y allanamientos junto a familiares y allegados.

Sin embargo, los procedimientos no produjeron ni la mínima prueba en su contra. Cientos de uniformados rastrillaron de punta a punta la provincia y los investigadores contaron con la ayuda de fuerzas de Chile y de otras provincias argentinas, sin hallar nada.

Siguieron varios testimonios de videntes por todo el país e investigaron un teléfono de Clorinda -Formosa- desde donde presuntamente habían salido extraños mensajes de texto al celular de María Elena.

Descubrieron que habían usado teléfonos con chips clonados. Al mes de las pesquisas el juez López envió a Buenos Aires a un equipo a buscar fotos satelitales actualizadas y contactar a la Embajada de Estados Unidos para pedir ayuda en la búsqueda.

Días atrás confirmaron que se sumará un equipo del FBI que participó en la investigación de la desaparición de Madeleine McCahn de un resort de Portugal, al que le mandaron el expediente.

La investigación acumuló más de 3.500 fojas, un número similar de datos falsos y cientos de testimonios de dudoso interés. Pero ninguna certeza.

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