Sorpresiva marcha atrás en la venta de La Serenísima

Sorpresiva marcha atrás en la venta de La Serenísima
Mastellone habría rechazado una oferta de la francesa Danone; malestar por la injerencia oficial
Después de las elecciones que marcaron la derrota del kirchnerismo, Pascual Mastellone reunió a su familia hace unos días y fue categórico: "Cambié de opinión; no vamos a vender". Enseguida transmitió ese mensaje al grupo francés Danone, con el que tiene un joint venture desde 1996 y al que había elegido para vender su emblemática láctea La Serenísima.

Así, intempestivamente, se cerró momentáneamente un capítulo que se había iniciado hace cuatro semanas, cuando la misma empresa reconoció que estaba negociando con Danone. El 16 del mes pasado, la firma admitió a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que se analizaban "preliminarmente distintas alternativas de negocios" con el grupo francés. Ayer, en cambio, con la firma del mismo Mastellone, la láctea argentina le envió otra carta a la CNV que decía así: "Les informamos que los accionistas de esta sociedad tienen decidido conservar sus tenencias accionarias y mantener inalterada la conducción histórica de la empresa". Mastellone no vendería y él continúa al frente.

Conocida la noticia, circularon diferentes versiones sobre qué ocurrió para que la empresa diera marcha atrás en una operación que hasta hacía sólo unas horas varias fuentes internas resumían en la siguiente frase: "Seguimos negociando con los franceses". Obligados por las circunstancias, esos mismos informantes señalaron el cambio: "Hubo reuniones con la familia y accionistas (el fondo Dallpoint tiene una participación del 34% del capital accionario) y decidieron seguir todo como está, no vender por el momento".

Desde una presunta oferta incompleta de Danone hasta un pedido expreso del Gobierno, vía el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a cambio de ayuda, los rumores eran ayer de lo más variado. El secretario autorizó hace 48 horas a la empresa a aumentar 2% sus precios y tiene pendiente resolver un reclamo por compensaciones presuntamente atrasadas por unos $ 90 millones. Moreno estaría por convocar a Mastellone.

Negociaciones

En este contexto, una fuente precisó que al jefe de la empresa no le habría convencido la propuesta del grupo francés. Danone se habría mostrado interesada por la planta de La Serenísima en General Rodríguez, de 109.000 metros cuadrados, y la leche que compra en un radio de 300 kilómetros. No le interesarían otras fábricas, como la que posee en Trenque Lauquen para quesos. Los franceses, líderes en el segmento de yogures y postres, productos de alto valor, no estarían entusiasmados por el negocio de la leche fluida ni en productos sometidos a la regulación oficial. "A ellos les interesa la leche que no es objeto de regulaciones", comentó una fuente.

Ejecutivos de Danone repitieron la frase "no hay comentarios" cuando LA NACION intentó consultar a sus ejecutivos. Ante una oferta insuficiente, que además no habría dejado satisfecho económicamente a Mastellone, la compañía optó por dar marcha atrás.

Otra versión indicó que desde la casa matriz de Danone, con sede en París, se habría transmitido cierta preocupación por la "politización" de la operación, cuando, a días de las últimas elecciones legislativas, el ex presidente y diputado electo Néstor Kirchner visitó la planta de General Rodríguez y le prometió ayuda a Mastellone ante la difícil situación financiera de La Serenísima. Paralelamente, existieron versiones que especulaban que Pascual Mastellone también se habría envalentonado con el resultado electoral, porque presumiría que el Gobierno seguirá descomprimiendo el cepo sobre los precios.

Comentá la nota