Sorpresas de último momento y una oposición con furibundas peleas "piantavotos"

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner; el canciller Jorge Taiana; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; el titular de la CGT, Hugo Moyano; Héctor Daer (gremio de Sanidad), y Omar Viviani, (representante de los peones de taxis), viajaron a Ginebra (Suiza) para participar de una nueva asamblea de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde la mandataria insistirá con la propuesta para que la OIT forme parte de los debates del G-20, del mismo modo del que participa el Fondo Monetario Internacional".
Mientras tanto, aquí, en la Argentina, a dos semanas de los comicios legislativos comienzan a develarse las sorpresas que desde el kirchnerismo venían anunciando sin develar de qué se trataban las mismas. La inesperada autorización del Gobierno cubano para que la médica Hilda Molina visite nuestro país fue la primera, pero "aún faltan un par de sorpresas más", dicen las espadas K en la Casa Rosada, Olivos y El Calafate.

El Panorama del domingo 31 de mayo último lo cerramos remarcando que "el Frente para la Victoria -con el oxigeno fundamental que le reporta y reportará conducir el timonel de la gestión y los anuncios "sorpresa" con los que especulará hasta el comienzo de la veda electoral (48 horas antes del 28 de junio)- obtendrá en las urnas un porcentaje que oscilará entre el 42 y el 45 por ciento".

Quedan por dilucidarse dos incógnitas, más pero sin lugar a dudas la visita de la médica cubana –quien arribó este domingo a las 5.30 a Ezeiza- causó un enorme revuelo periodístico y desde el último viernes cambió los planes de los medios, porque su llegada al país se coló entre las coberturas de la campaña preelectoral.

Por otra parte, el oficialismo respira aliviado porque, de forma inesperada, los "dimes y diretes" que se entrecruzan Elisa Carrió y Julio Cobos tras el encuentro que el vicepresidente mantuvo con Francisco de Narváez en el Senado los catapultan al nivel de "piantavotos", y las usinas de las encuestadoras comenzaron a advertir que esa riña de impresentables no traccionan agua para el molino del "Colorado" empresario de los medios.

Hay un último y contundente dato: no hay una sola encuestadora que haya señalado que encuestó en las villas, al pobrerío que inflará los porcentajes para el Gobierno que las medidoras ya comienzan a ventilar aún "en voz baja" para que los multimedios que encabezan los diarios Clarín y La Nación no los reten ni propinen tirones de oreja y les resten espacios en las coberturas de campaña.

"Que te mencionen Nación y Clarín es vital para nosotros, para nuestra existencia en el sistema político y las campañas", reconocía a este cronista de Agencia NOVA un conocido encuestador.

Lo concreto es que frente al escenario que marcan los números que se han venido publicando, que otorgan al Frente Justicialista para la Victoria en territorio bonaerense porcentajes que oscilan entre los 29 y 40 puntos (Leer los panoramas políticos "A regañadientes hubo apertura de paraguas en los diarios y las encuestadoras siguen ocultando datos", del 31 de mayo; y "Nos están meando y el periodismo dice que llueve con un papel de los medios lastimoso y reprobable", del último domingo 7 de junio) habría que considerar el dato no menor que significa que las medidoras no se han embarrado los zapatos y no van a encuestar a las villas y sectores más humildes del Conurbano.

En la vereda de enfrente del oficialismo, los carismáticos y muy capaces dirigentes del Acuerdo Cívico y Social (Coalición Cívica-UCR), Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín, tuvieron que salir a poner parches para intentar disimular el papelón de las peleas entre Carrió y Cobos.

A la líder del ARI y la Coalición Cívica tendrían que ponerle un bozal, pero nadie se anima. Derrapa cada dos por tres. Por ejemplo, el último martes 9 de junio en Santa Fe, cuando aseguró que "votaría" al candidato del Frente Progresista de la localidad santafesina de Emilia que fue procesado por la Justicia por "agresión y daño" contra el diputado Agustín Rossi.

"Todavía no está condenado, lo votaría, no tenga dudas", expresó Carrió al ser consultada sobre el procesamiento que dictó la Justicia contra Ariel Juan Chartier, integrante de la lista de candidatos del Frente Progresista para la comuna de Emilia, Santa Fe (alianza que compone el socialismo del gobernador Hermes Binner).

No sería grave esta afirmación si no se tratara de una dirigente política que vino asociándose con el rabino Sergio Bergman y curas católicos para pregonar la paz, y que hasta exhibió en un semanario de la farándula su santuario levantado sobre la mesita de luz de su cama para aclarar que su prédica, más que apocalíptica, es de paz y diálogo, pero oscurece con raptos de ira como este de Santa Fe.

Y de Cobos ¿qué decir? Traicionó a la UCR para irse con los Kirchner; traicionó a los K para abrazarse a la causa del campo, y acaba de traicionar al Acuerdo Cívico y Social para tender una mano a De Narváez, el principal opositor del acuerdo UCR-CC y que pregona contra la inseguridad pero es dueño de un celular del que se dispararon tres llamadas al jefe de la efedrina, Mario Segovia.

Cobos traicionó tres veces y puede traicionar una cuarta y una quinta vez también. Para muestra bastaron tres botones. Lo suyo no tiene retorno.

Con estos desagüisados entre los opositores es muy difícil vencer al oficialismo, porque en los foros de diarios y fuerzas políticas más que debatir sobre propuestas los foristas hacen apuestas sobre cuántas horas faltan para que los acuerdos y alianzas se rompan en mil pedazos; y coinciden en que, si no rompen antes de los comicios, romperán el 29 de junio.

Hay vaivenes que afectan la buena relación de los frentes hasta en las provincias. En Córdoba, por ejemplo, los radicales ponen el grito en el cielo contra Stolbizer y Carrió porque empapelaron la capital con llamados al electorado a que voten por Luis Juez y Norma Morandini, que compiten "voto a voto" con la UCR.

Por otra parte, en Mendoza, el intendente de la capital provincial, Víctor Fayad, sostuvo este último jueves que el vicepresidente Julio Cobos "es el padre Grassi de la política", y agregó que quiere estar "lo más lejos posible" de él.

Dijo que se sospecha que De Narváez le estaría "bancando" la campaña al partido de Cobos, "si no, cómo se explica semejante despliegue publicitario, si no es un partido que tenga antecedentes y, por ende, no recibe fondos", manifestó.

Con este panorama, salvo que Luis D’Elía irrumpa por el obelisco quemando un féretro en un acto de cierre de campaña del oficialismo que emule a Herminio Iglesias (1983), las riñas de la oposición abren las puertas de par en par al kirchnerismo.

Que perderá en Santa Fe, Capital Federal, Córdoba, Mendoza (aunque se han divulgado últimas encuestas que marcan mayor equilibrio que un mes atrás), Corrientes, Bahía Blanca y Mar del Plata, pero, dicen las espadas K, compensará los porcentajes en territorio bonaerense, achicando diferencias donde pierda y con las provincias que juegan a favor. (www.agencianova.com)

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