Una sorpresa, una inauguración para la historia y el pedido de un avión.

Cristina cumplió en San Juan su tercera visita como Presidenta.
La estadía presidencial de ayer, más allá del esperado corte de cintas del nuevo Hospital Rawson, dejó un cúmulo de momentos para recordar, pero tres de ellos pintan bien la tercera visita de Cristina Fernández a San Juan como Presidenta. La sorpresa de ella, al dimensionar el proyecto de Agua Negra. La inauguración de una de las obras hidroenergéticas más trascendentales para el país e histórica para los sanjuaninos, el dique Los Caracoles. Y el simpático pedido del cura Nieto que tomó desprevenidas a las autoridades, un avión para llegar a las zonas más inaccesibles de Valle Fértil.

La sorpresa. Cuentan en el entorno más cercano de José Luis Gioja que cuando terminó el primer acto en Casa de Gobierno, de apertura de sobres del estudio final para poder licitar el túnel por Agua Negra, la presidenta le dijo al gobernador que no sabía que el proyecto era así de importante, y que estaba sorprendida por todo lo que había oído y visto en ese ratito, cuando le pasaron unas diapositivas mostrándole la obra en mapas de la provincia y de la región. La Presidenta conocía el proyecto pero no todos los detalles, según las fuentes, y se admiró ante Gioja de todo lo que significa perforar la roca, hacer tanta ruta en medio de montaña y darle vida al Corredor Bioceánico que une Porto Alegre (Brasil) con el Puerto de Coquimbo (Chile).

Por todo ésto, para el gobernador, lo más importante de la visita presidencial de ayer fue Agua Negra, porque tras la instancia de la licitación del último estudio, quedaron "cerquísima" de poder licitar el túnel este año, que tiene alcance trinacional.

La inauguración. Apenas despidió a Cristina en el aeropuerto, Gioja intentó llamar, sin suerte, al titular del EPSE, Francisco Alcoba, para felicitarlo. "Paco" había recibido unas horas antes la orden, pantalla de por medio, de boca de la Presidenta, para que Los Caracoles eche a andar sus turbinas y empiece a aportar energía al Sistema Interconectado Nacional, dejando atrás una historia de idas y venidas del sistema de diques que se había empezado a construir en 1998 pero quedó paralizada en medio de cruces judiciales. En el mismo aeropuerto Gioja se acordó que se juntaban hasta los domingos para hallarse salida al conflicto, y que ni el entonces ministro Roberto Lavagna, que había comprometido financiamiento sólo si lograban consenso de todas las partes, les tenía fe. Al final, hubo acuerdo: barajar y dar de nuevo. Y así se retomaron las obras en 2004 y Los Caracoles se hizo, remarcó el gobernador. Punta Negra, el segundo dique, está a punto de iniciar trabajos.

El avión. La sola presencia de dos curas en el escenario del acto del Hospital Rawson, daba idea que no se trataba de una sencilla bendición. El capellán Daniel Ruarte se encargó de los rezos. Y el vallisto José María Nieto improvisó un agradecimiento por el sistema eléctrico en el departamento y luego lanzó un pedido a Cristina: un avión para llegar a zonas difíciles del Valle, como Sierras de Chávez o Sierras de Elizondo. El sacerdote explicó que sólo acceden allí a lomo de burro, en 4 por 4 o en motocicletas y que cuando hay un accidente tardan más de 5 horas en llegar al pueblo más cercano y otras 5 en llegar a la ciudad. Cristina lo miró y le dedicó unos minutos al saludarlo, pero no le prometió nada.

Comentá la nota