Soria dijo que el déficit de los partidos políticos es que no preparan dirigentes y criticó a los que en su ciudad quieren poner en marcha las juntas vecinales

El intendente de General Roca, Carlos Soria, señaló que “lamentablemente todos los partidos políticos tenemos un déficit muy grande, no hay dirigentes políticos, y los únicos culpables somos nosotros que desde las estructuras partidarias no hemos sabido abrir las puertas para el perfeccionamiento y la capacitación”.
Reflexionando a 25 años de la recuperación de la democracia, dijo a la agencia APP que “así como las universidades te preparan y te dan un diploma, la unidad básica, el comité o como quiera llamarlo, te posibilitan la llegada a un cargo público, pero eso no significa que se esté capacitado para ejercerlo; deberían los partidos políticos con parte de los dineros que reciben realizar cursos de capacitación”. Dijo además que “cuando veo hoy que acá en Roca están jodiendo con el tema de poner en marcha a las juntas vecinales, y leo como ganó Obama a través del mensajito telefónico o veo cómo la gente en Tinelli hace 500 mil llamados en 10 minutos, qué le voy a dar bola a una junta vecinal donde lo único que quiere un fulano es ver de qué manera intermedia los buenos vecinos con el Intendente. Qué vengan los buenos vecinos a hablar conmigo, si con la apertura de la página Web se puede enterar qué pienso, cómo lo voy a hacer. Hay otros mecanismos que son prácticos”.

Señaló Soria que “todos juntos, con un gran movimiento estudiantil a la cabeza y un pueblo que acompañó atrás, con los trabajadores como siempre como columna vertebral y sector más sufriente, logramos el retorno a la democracia”.

Enfatizó que “la democracia se pavimentó con la sangre de muchísima gente que lamentablemente no está y nos honran con su mirada desde arriba”.

Dijo a 25 años de la recuperación del sistema democrático que “todavía es una democracia enclenque, con muchas emergencias económicas que se dilatan en el tiempo y perduran a pesar de que hay algunos momentos que no estamos en crisis pero por las dudas las dejamos, y todo esto crea desconfianza”.

Respecto a una encuesta que señala que sólo el 35% de los estudiantes de 11 a 15 años cree en la democracia, publicada por el diario Río Negro y que presentó el departamento Escuela y Medios del Ministerio de Educación de la Nación, señaló que “es un shock total, porque a 25 años de la democracia que aparezca esto hoy en los diarios yo no sé si es preocupante o es mala leche. Me da mucha bronca, si nosotros somos tan culpables de las cosas que hemos hecho mal o si algunos dueños de algunos medios están haciendo las cosas para que la Argentina vuelva a retroceder”.

Al consultársele si la política está alejada de la gente, dijo a la agencia APP que “no es tan así, en la medida que a la gente la dejás expresarse libremente uno tiene que pagar costos políticos por cada una de las decisiones. Cuando un Ministro de Economía, un Secretario de Hacienda municipal toma una decisión de asfaltar esta calle sí y la otra no, se liga las puteadas de los que viven en la calle que no va a estar asfaltada. Inexorablemente es así. Pero en libertad vos podés putear, en las dictaduras no podés putear. Entonces gocemos de las puteadas, disfrutemos de las puteadas, porque el año que viene el Secretario de Hacienda va a recibir la orden del Intendente ‘ahora le toca a esta cuadra’. Y la puteada entonces tuvo sentido”.

Enfatizó que en gobiernos dictatoriales “no podíamos putear, no podíamos cantar, no podíamos tener un local abierto, no podíamos discutir de política y lo que es peor no podíamos leer”.

Recordó en este sentido que decidió meterse en política activa después de leer “un libro de Hernández Arreguy”, a los 16 años.

Al consultársele cómo recuerda la derrota electoral del peronismo en 1983, expresó que “un día llego a la tarde a la casa de mi vieja en Roca, pasaba a tomar mate, estábamos en plena campaña, yo fui candidato a diputado nacional en el ’83, me ganó Miguel Srur. Mejor dicho, me cagaron en un congreso peronista, como es práctica y costumbre, sacaron un papel del bolsillo, el queridísimo Juancito Bolonci, y se lo puso primero a Jacinto Jiménez, y yo quedé en el tercer lugar. Por supuesto que me puso muy contento que Jacinto Jiménez, viejo y querido peronista de San Carlos de Bariloche, quedara en primer lugar; yo aprendí a cantar la marcha peronista en sus rodillas, amigo, muy amigo de mi padre, era como una especie de sereno o encargado de una barraca de cueros que tenía mi viejo con sus hermanos. Cuando le tocó entonces a Jacinto ocupar el primer lugar, el segundo le correspondía al movimiento obrero y lo pusieron a Arnaldo González, que no era peronista, era del MID, y yo me agarré una calentura espasmódica. Pero me dijeron, quedate tranquilo, ganamos por paliza, y por eso quedé en tercer lugar como diputado nacional y por muy pocos votos no alcancé a entrar”. (APP)

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