Sordos ruidos, aún se oyen

En la semana los diputados opositores redoblaron la apuesta del oficialismo que propuso sacar plata del presupuesto legislativo para dárselo a los municipios. Todo quedó trabado y ahora sólo quedan dos sesiones ordinarias.
La escalada de tensión política entre el oficialismo y la oposición ha paralizado a la Cámara de Diputados de la provincia. Los legisladores del PJ no salen aún de su asombro por lo que ocurrió el jueves en el recinto, donde acorralaron a sus colegas del Frente Progresista al extremo de obligarlos a cajonear un proyecto propio que habilitaba cuatro millones de pesos del presupuesto de la Legislatura para socorrer a municipios y comunas con problemas financieros. "Estamos totalmente sorprendidos. Nunca pensamos que el oficialismo iba a ir para atrás con su propia iniciativa cuando tenía los votos y la voluntad política para sancionarla", dijo el diputado del Partido del Progreso Social, Oscar Urruty, uno de los más indignados por la retranca de los legisladores afines a la Casa Gris.

Urruty admitió que se enteró por Rosario/12 del proyecto de su colega Darío Boscarol para sacar cuatro millones de pesos del presupuesto del Poder Legislativo (dos millones de Diputados y otro tanto del Senado) y repartirlo entre municipios y comunas con apremios financieros. El Fondo de Emergencia ﷓como lo llamó el diputado de la UCR y copresidente del bloque del Frente Progresista﷓ se integraría con recursos destinados a poner en marcha la comisión de control del Tribunal de Cuentas, que aún no se constituyó pero ya detonó fuertes cruces entre oficialistas y opositores y se convirtió en escenario de una pelea por la mayoría.

"El proyecto lo presentó Boscarol, pero junto con los presidentes de las demás bancadas del Frente Progresista, es decir que no estamos hablando de una iniciativa aislada de un diputado, sino de un trabajo sistemático de los jefes de bloques oficialistas que firmaron una propuesta para tomar partidas de la Legislatura destinadas a financiar a los organismos de control para que fueran a los municipios y comunas", recordó Urruty.

"A partir de ahí, empezamos a dialogar (entre los legisladores del PJ) para plantear una alternativa porque entendíamos que este Fondo de Emergencia (que auspiciaban Boscarol y compañía) era totalmente testimonial: había comunas que apenas recibían 600 pesos. Por ejemplo, la municipalidad de Rosario iba a percibir alrededor de 1.300.000 pesos cuando tiene que pagar sueldos todos los meses por casi 40 millones. Entonces, pensábamos que este fondo no resolvía ninguna situación".

"De todas maneras ﷓explicó Urruty﷓, no íbamos a dejar de lado la posibilidad de auxiliar a algunos municipios y comunas. Teníamos la intención de que la Legislatura aportara esos cuatro millones de pesos, pero que también lo hiciera el Poder Ejecutivo con ahorros o partidas que no se están ejecutando. Esta semana recibimos, un informe del presupuesto de este año ejecutado hasta el 30 de setiembre y vimos que hay diferentes partidas que no se gastaron. En materia de viviendas, que es la comisión que presido, el gobierno apenas ha gastado el 20 por ciento de lo que tenía disponible para gastar (sic), es decir hay una subejecución muy importante y creemos que estos fondos pueden ayudar a los municipios", planteó el legislador del PPS.

"Así que tomamos el proyecto del oficialismo y le agregamos un aporte del Poder Ejecutivo", dijo Urruty. En realidad, el proyecto alternativo del PJ proponía sumar el dos por ciento del "presupuesto inicial de rentas generales correspondiente al PE", lo que equivale a más de 150 millones de pesos. Así, el gobierno del intendente Miguel Lifschitz pasaba del millón 300 mil pesos que le asignaba la propuesta oficial a los 51 millones de pesos que le cedía el PJ. Y otro tanto ocurría con Santa Fe, que saltaba de los 439 mil pesos a los 17 millones.

El debate comenzó con una moción de preferencia de Boscarol que pidió tratar su proyecto la semana que viene "con o sin despacho de comisión". El PJ le ofreció los votos para tratarlo sobre tablas. El oficialismo aceptó, pero cuando apareció el proyecto alternativo comenzó a recular y mandó todo a comisión. Un cajoneo liso y llano.

"Había dos alternativas", recordó Urruty. "Salía la que plantéabamos nosotros, pero como somos minoría entendíamos que era probable que la iniciativa que triunfara fuera la del oficialismo. Lo que nunca pensamos es que el oficialismo iba a ir para atrás con su propia iniciativa cuando tiene los votos y la voluntad política nuestra de tratarlo en la sesión del jueves pasado".

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