El sondeo más esperado dio ballottage en Chile

La muestra ubica primero al derechista Sebastián Piñera y segundo a Eduardo Frei, de la Concertación, con una diferencia remontable de sólo seis puntos, aunque de pasar Marco Enríquez-Ominami, éste le da más pelea al multimillonario dueño de Lan Chile.
Es la encuesta más decidora y esperada en Chile. Más ahora que sólo resta un mes para las elecciones presidenciales. Se trata de la CEP, la muestra que el influyente Centro de Estudios Públicos entrega semestralmente y que sirve de espejo para retratar la sociedad en este país y que ayer cobró más relevancia con la cuenta regresiva para llegar a las urnas planeando sobre los cuatro aspirantes a ocupar el sillón principal de La Moneda.

La expectativa fue creciendo a medida que llegaba la hora de conocer los resultados. Como una cadena nacional, con despachos en directo de todos los medios radiales y audiovisuales, los cibernautas mandando mensajes a través de Twitter, blogs o Facebook y la gente pegada al televisor, la CEP, la misma encuesta que adelantó la derrota de Augusto Pinochet, el triunfo de Ricardo Lagos y la irrupción y posterior llegada a la presidencia de Michelle Bachelet, reveló al fin sus proyecciones, terminando con el sufrimiento de unos y dejando con tiritones a otros.

Como era de esperar, los comandos de los candidatos celebraron los resultados de la muestra. Eduardo Frei, representante de la Concertación; Sebastián Piñera, de la derechista Coalición por el Cambio; Jorge Arrate, del Juntos Podemos-Frente Amplio, y el independiente Marco Enríquez-Ominami (ME-O) se adjudicaron como un triunfo el desglose de la muestra.

Lo cierto es que la CEP proyectó que el 13 de diciembre el multimillonario inversionista Sebastián Piñera gana, pero no logra imponerse por sobre los demás candidatos, dejando todo para un ballottage en enero de 2010. Ahí el escenario es diametralmente opuesto, pues, según el sondeo deberá enfrentarse a Eduardo Frei como primera opción o a Enríquez-Ominami como segunda.

De acuerdo con los resultados, Piñera obtiene en primera vuelta 36 por ciento, Frei 26 por ciento, Enríquez-Ominami 19 por ciento y Arrate 5 por ciento. Mientras que en segunda vuelta, el multimillonario obtiene 43 por ciento en comparación con el 37 por ciento de la carta oficialista, pero si se enfrenta a Enríquez-Ominami, Piñera obtiene 40 por ciento ante un 37 por ciento del independiente.

Para diversos analistas, la contienda en primera vuelta se acota a los candidatos Frei y Enríquez Ominami, para ver quién se enfrentará al aspirante opositor. Item, en todo caso, donde la carta de la Concertación corre con cierta ventaja, aunque no debe descuidarse que Enríquez-Ominami aparece como más competitivo que Frei en el ballottage.

De darse la lógica, Frei debería alimentarse del traspaso de votos de Enríquez-Ominami y Jorge Arrate o viceversa, pero al competir éstos en lo que queda de campaña, las heridas podrían perjudicar a ambos en el ballottage.

Piñera celebró los resultados a través de Twitter: "(Estamos) contentos y agradecidos. Vamos a ganar esta elección y haremos un gran gobierno y con especial cariño para los más pobres y la clase media", escribió.

Más tarde, en una actividad pública agregó que "ustedes han visto que vamos a ganar en primera y segunda vuelta", aseguró por más que varios le recordaron que en ballottage, según el sondeo, gana por estrecho margen enfrentado a Frei o Enríquez-Ominami.

En la otra vereda, Eduardo Frei sostuvo que su opción presidencial es la que discutirá la presidencia en enero. "Vamos a estar en la segunda vuelta, igual que el año pasado, cuando no creían que íbamos a estar en la papeleta, y por lo tanto vamos a seguir desplegando con mucha fuerza nuestra campaña."

En tanto, Arrate calificó como un juego electoral la polvareda que levantó la encuesta. "Creo que lo que hay en Chile es un juego electoral que se legitimó y que se juega a través de los grandes medios de presión durante muchos meses. Se trata de una carambola a dos bandas que consiste en reducir las posibilidades de la candidatura de la izquierda, que yo represento, y afectar la candidatura de la Concertación a través de un proceso en que la derecha ha inflado la candidatura de Marco Enríquez-Ominami", dijo el aspirante de izquierda, que aumentó sus preferencias en la encuesta CEP de uno por ciento (agosto) a cuatro por ciento (octubre), lo que lo deja en un buen pie para negociar con la Concertación e instalar a un comunista en el Congreso después de varios años.

Enríquez-Ominami mantuvo su tono optimista. "En las encuestas sólo importan las tendencias, lo complicado es cuando se detiene esa tendencia. Aquí ha habido una magia y una dinámica, hoy me toca encabezarla a mí, antes lo hicieron otros. Mañana desde La Moneda la mantendré... Aquí está el cambio, el futuro y el triunfo, vamos a ganar, las encuestas son simplemente un episodio, el único encuentro masivo con los chilenos es secreto, democrático y soberano y es la urna. Y ahí se confirmará que esta candidatura es imparable, que crece y crece. En esta encuesta subimos en todos los atributos y mis dos contendores bajan. El único capaz de ganarles al candidato conservador, a los conservadores, a transitar por el sendero de la presidenta Bachelet es el que habla", sentenció.

A partir de ahora, en la cuenta regresiva hasta el 13 de diciembre sólo restan algunos debates televisivos y radiales. Las diferencias son remontables para todos.

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