«No somos un engendro carente de legitimidad»

Carlos Arrabe, Alejandro Pirillo, Norberto Vargas y Héctor Lorenzatti, integrantes del Sindicato Austral de Luz y Fuerza, salieron al cruce de las expresiones que fueron vertidas por el sindicato regional lucifuercista. «Tildaron de infundadas y de una falacia que se expresa con total impunidad» las aseveraciones volcadas en una solicitada que se publicó en varios medios gráficos.
Integrantes de la comisión directiva del Sindicato Austral de Luz y Fuerza, tildaron de infundadas y de una falacia que se expresa con total impunidad lo reflejado en una solicitada que se atribuye el Sindicato Regional de Luz y Fuerza, seccional Río Grande.

Carlos Arrabe, secretario general de la seccional local, dijo que el «Sindicato Austral de Luz y Fuerza fue fundado el 29 de abril del año 2008 por decisión soberana del 95% de todos los trabajadores de la actividad eléctrica en la provincia de Tierra del Fuego».

«Esta organización fue inscripta en el Ministerio de Trabajo de la Nación como sindicato de primer grado. Que quedé esto bien claro. Es una asociación sindical de primer grado y esto está certificado mediante resolución ministerial 1332/08. Además formamos parte de los 41 Sindicatos de Luz y Fuerza de toda la República Argentina, agrupados en la denominada Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza FATLYF, institución que es la signataria del CCT 36/75».

Arrabe informó que en el «51° Congreso que se desarrollará en Mar del Plata el 23 de noviembre, ha sido incluido en el orden del día la desafiliación del Sindicato Luz y Fuerza de la Patagonia de las filas de la Federación y, como punto siguiente, la afiliación del Sindicato Austral de Luz y Fuerza a esa entidad».

Recordó que es la FATLYF la que «negocia en forma colectiva los acuerdos salariales a nivel nacional, aclarando de esta manera una de las mentiras publicadas en la solicitada de referencia que menciona que estamos inhibidos para cualquier negociación colectiva».

Alejandro Pirillo, secretario de finanzas de la seccional local del Sindicato Austral, salió al cruce de lo que se menciona en otro párrafo de esa publicación, acerca de que «fueron expulsados los miembros de la comisión directiva de la seccional de Río Grande, y la realidad es que todos los afiliados a ese sindicato renunciamos por nuestra propia voluntad, para fundar la nueva organización gremial; ya que, de continuar afiliados al viejo sindicato deberíamos haber renunciado al histórico convenio colectivo de trabajo 36/75, para reemplazarlo por un engendro pro patronal inscripto en Chubut bajo el registro 01/2006, que a la fecha no han logrado homologar por la autoridad de aplicación que es el Ministerio de Trabajo de la Nación».

«Entendemos que los que están fuera de la ley son precisamente éstos personajes nefastos que se arrogan la representatividad de los trabajadores de la electricidad en Tierra del Fuego y que solamente representan en la provincia a un grupete minoritario que se puede contar con los dedos de una mano», criticó Pirillo.

Por su parte, Norberto Vargas, secretario de Servicios Sociales del Sindicato Austral de Luz y Fuerza, a nivel provincial, salió al cruce de las «denuncias a la patronal, que carecen de toda legitimidad, habida cuenta que éstos personajes pseudo-sindicalistas elaboraron un convenio colectivo pro patronal que beneficia a las empresas y a ese gremio, otorgándole sumas millonarias de aportes patronales; por lo que no resiste el menor análisis el hecho de que la empresa haya tomado partido sobre un tema que la perjudique».

«Además y en otro orden mencionan en esa publicación que el compañero Héctor Lorenzatti heredó la conducción del gremio. Debemos decir que las conducciones no se heredan, se ganan democráticamente en las urnas, cosa que los denunciantes Godoy y compañía nunca lograron hacer»; resaltó Norberto Vargas.

Por último, el secretario Adjunto de la comisión directiva provincial del Sindicato Austral de Luz y Fuerza, Héctor Lorenzatti, señaló que «en la solicitada se involucra a la Cooperativa Eléctrica en una complicidad de apriete hacia los compañeros trabajadores, lo que a mi entender es una denuncia de una magnitud tan grave que merece una aclaración de la empresa hacia la comunidad y las organizaciones sindicales, para desechar estas falacias que se expresan con total impunidad»

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