Solución salomónica

El concejal por el Frente Pampeano Marcos Cuelle saludó el hecho de que la mentada polémica que generó la imagen de la virgen en el Concejo Deliberante se haya saldado con una "solución salomónica".
Como el pedido formal para que el ícono no fuera retirado del lugar central que tenía lo formularon los trabajadores del Concejo Deliberante, se resolvió que la imagen fuera colocada en otra oficina. "Esa medida satisface a medias a las dos partes", dijo Cuelle.

El edil insistió ayer en que "en ningún momento nuestro bloque llevó el tema al recinto. Es una cuestión política que la vio el bloque del PJ y ha trabajado para seguir metiendo pezuña y seguir machacando sobre un tema que para nosotros es fundamental respecto de lo que hay que discutir".

Respecto de las palabras del cura Ricardo Ermesino, quien fustigó duramente a los concejales del FrePam, y en espacial a los "falsos católicos", Cuelle dijo en "Plan B": "No sé qué quiere que votemos, hubo una propuesta de un partido político sobre algo que entendemos que no es un tema central a discutir en el Concejo. Se trata de conservar un Estado laico y plural en cuanto al pensamiento religioso, lo que no significa que no podamos trabajar en conjunto el Estado y cualquier religión que se profese".

Según el concejal, los ediles de la oposición "atentan contra quien tomó la decisión administrativa de hacer lo que tenía que hacer. Se aprovechan de los verdaderos sentimientos de los fieles para hacer política. No corresponde a un concepto de un Estado laico. Nadie quiso ofender ni ofendió a nadie..."

"En lo personal -dijo Cuelle- tengo un profundo sentir hacia quien es mi pareja, y por eso el cura Ricardo (Ermesino) bautizó a mi hija coartándole un derecho que podría haber elegido ella dentro de 10 ó 20 años, y sin embargo preferí ahondar ese cariño hacia un ser querido y no fue ningún otro cura de la ciudad quien tuvo la posibilidad de bautizar a mi hijo".

Cuando se le remarcó que Ermesino había dicho que la Iglesia "le mató el hambre" a Cuelle porque trabajaba en el Colegio Santo Tomás, el concejal completó: "Estoy sumamente agradecido con la gente del colegio que me dio la oportunidad de trabajar, pero no es que me mató, o que hubo un regalo, trabajé y me lo gané, no fue algo gratuito, o una benevolencia de que ’a este pibe le vamos a matar el hambre’. Laburé para tener un ingreso. Los que me conocen saben que he separado siempre lo laboral y lo religioso, y he sido coherente".

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