Sólo tres partidos sobrevivirían la reforma "K"

Si prospera el proyecto kirchnerista, para participar de comicios nacionales las agrupaciones deberán tener, en Tucumán, un mínimo de 5.000 afiliados: hoy, 27 organizaciones no cumplen con ese requisito. Para el oficialismo, se terminarán las fuerzas unipersonales. Para la oposición, siguen postergando los cambios de fondo.
Aunque el gobernador, José Alperovich, adelantó que no impulsará la modificación del sistema electoral para ajustarlo al proyecto de Reforma Política que impulsa el kirchnerismo, si esa iniciativa prospera sus postulados serán aplicados cada dos años, cuando haya comicios para renovar diputaciones, senadurías o la Presidencia y la vicepresidencia de la Nación. En ese contexto, sólo tres agrupaciones podrán participar de esos comicios en esta provincia.

El texto presentado por la Presidenta, Cristina Fernández, obliga a las fuerzas a mantener un mínimo de afiliados del cinco por mil del padrón electoral para conservar la personería jurídico-política.

La exigencia propuesta impone para Tucumán, cuyo padrón general es de 1 millón de electores, un piso de 5.000 afiliados. Los únicos partidos que superan esa cifra en la provincia, según los datos de la Justicia Electoral Nacional (JEN), actualizados al 30 de junio de este año, son el PJ, FR y la UCR. Las otras 27 organizaciones están por debajo de esa cantidad de afiliaciones.

Si se aprueba la ley, el fiscal federal electoral (en Tucumán es Emilio Ferrer) tendrá a su cargo el control del cumplimiento de este requisito en febrero de cada año, e impulsará automáticamente la caducidad de quienes no lo cubran.

El porcentaje es, además, un punto más alto que el actual (4 por mil), que sólo se impone al momento de fundar y constituir un partido (no se exige que sea mantenido durante toda su existencia). La futura ley exige a los partidos que lleguen a este mínimo hasta el 31 de diciembre de este año.

A la vez, los partidos deberán alcanzar un mínimo de votos equivalente al 3% del padrón general (antes era el 2%) en dos comicios sucesivos. Esa exigencia no es menor: con la legislación actual, son cinco las estructuras que están por ser dadas de baja por la JEN. En cifras, se pasa de 19.000 a 28.500 votos mínimos. En junio, sólo el Frente para la Victoria, el Acuerdo Cívico y Social, Unión PRO-Federal y FR superaron esa cantidad.

Régimen de primarias

En la iniciativa de ley se propone la realización de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (llamadas PASO), indispensables para que cada fuerza defina sus candidatos a Presidente, diputados y senadores nacionales.

Los comicios internos se realizarán al mismo tiempo, entre 60 y 90 días antes de la elección general, y podrán votar por un precandidato todos los ciudadanos, estén o no afiliados a algún partido.

El sufragio será secreto y se cumplirá todo el ritual de la votación tradicional: campañas, exhibición de padrones y fiscalización del voto. Para ello, el Estado dispondrá de un aporte público extra, con límites de gastos (la mitad que para la votación general).

Realizadas esas elecciones preliminares, el que será candidato de un partido no sólo deberá ganar esas internas sino que, además, tendrá que reunir, como mínimo, el 3% de los votos válidos emitidos en las primarias (se suman los apoyos a todas las listas de cada partido o frente). Esto, en Tucumán, equivale a 22.700 sufragios, según los resultados de los comicios de junio pasado.

Representantes legítimos

Marcelo Caponio - Apoderado del PJ - Sec. de Gobierno

La reforma persigue el fortalecimiento de los partidos, con tendencia al bipartidismo y a la desaparición de fuerzas unipersonales.

Las exigencias para definir candidaturas buscan que quienes lleguen a la elección general tengan una representatividad legítima, ganada en primarias abiertas simultáneas y obligatorias. Ello impedirá la atomización del electorado y la multiplicidad de ofertas, y potenciará que el Presidente se defina en segunda vuelta, aunque es cierto que los partidos nacionales ocuparán más bancas en el Congreso, en desmedro de los provinciales.

Cepo contra las minorías

Héctor Manfredo - Dirigente de Izquierda Unida

De acuerdo a lo que dice la Constitución Nacional, los ciudadanos tienen libertad para manifestar su plena voluntad de asociarse en un partido político, ya que es fundamental la confrontación de ideas y de programas. Pero siempre hubo intencionalidad política de los gobiernos de turno de ponerles un tope, un cepo y no permitir que se organicen. El manejo de los fondos por el Estado favorece a los partidos mayoritarios que practican el clientelismo electoral y desampara a las minorías. Debe darse un debate con todas las fuerzas políticas y organizaciones sociales.

Trascender lo electoral

José Manuel Cano - Legislador de la UCR - Senador electo

La reforma política no puede limitarse a lo electoral. Debe avanzar en la transparencia en el manejo de los recursos públicos, en el debate de políticas de Estado en el Congreso y en romper con la cultura de las Legislaturas convertidas en escribanías del Poder Ejecutivo.

Nadie cree en las intenciones de un Gobierno que vuelve oficialistas a los más opositores: usan los peores métodos para avalar normas que merecen el consenso. Exigimos voto electrónico, boleta única, acceso a la información pública y mecanismos de participación ciudadana. El resto es maquillaje.

"No cambia lo que debería"

Federico Masso - Titular del Movimiento Libres del Sur

La reforma no es lo que se debe modificar para darle real transparencia a la política o a los actos electorales. Si bien es un paso positivo la interna abierta y obligatoria, no se habla del voto electrónico, de la boleta única, del financiamiento igualitario para todos los partidos, entre otras cuestiones. Lo único que se logra con esta ley es que todos los que quieran ser candidatos por el PJ tengan que pasar por la interna y no puedan salir por fuera. Esta ley sólo resuelve la situación de los grandes partidos, porque complica a las fuerzas chicas al ponerles más condicionamientos.

Una maniobra kirchnerista

Ricardo Bussi - Legislador - Presidente de FR

Las internas abiertas, obligatorias y simultáneas son una maniobra del PJ para que Néstor Kirchner suceda a su esposa. Los disidentes disputarán candidaturas en desventaja porque no cuentan con el aparato estatal de prebendas.

Las expresiones minoritarias tenemos problemas para cubrir las campañas generales y ahora nos sumarán la primaria, que no moviliza espontáneamente a la gente.

Lo que necesitamos es el voto electrónico, el combate al clientelismo y mecanismos de transparencia política. Las candidaturas se pueden consensuar.

Por plebiscito y elección directa

Raul Gil Romero - Presidente del Partido Humanista

La democracia se fortalece con la independencia entre los poderes del Estado, con garantía de representatividad y con el respeto a las minorías político electorales. Los políticos tradicionales vinieron traicionando al electorado argentino. El respaldo del gobernador, José Alperovich, mostró su contradicción: dijo que sin partidos no hay democracia pero luego ejemplificó como si la mejor democracia fuese el bipartidismo entre PJ y UCR. En vez de esta propuesta, debe darse cada vez mayor importancia a la consulta popular, al plebiscito y a la elección directa de los candidatos.

Un debate extemporáneo

Fernando Juri - Ex vicegobernador - Ex titular del PJ

Es extemporáneo tratar este tema. Estoy de acuerdo con toda reforma política si fortalece el sistema democrático de Gobierno a través de los partidos, pero considero que hay otras prioridades.

A la gente no le interesa la reforma electoral sino la pobreza, el desempleo, la crisis en la economía, la inseguridad y la salud.

Se deben buscar consensos con todos los sectores de la oposición para desarrollar políticas de Estado. Hoy, el país navega entre lo que dice el Gobierno un día y lo que denuncia la oposición al otro: no tiramos todos para el mismo lado.

"Buscan dividir la oposición"

Pedro Stordeur - Vicepresidente de PRO

Néstor Kirchner no tiene reparo en descalabrar las cosas con tal de retener el poder. Su desesperada política destruye la República, al cambiar las reglas de juego y el marco jurídico según la conveniencia de un sector. La corrupción, los sospechosos subsidios, la compra de voluntades, los cargos y favores políticos van y vienen en forma escandalosa. Ahora, pretende seducir a la UCR para dividir la oposición. Desde el PRO, continuaremos construyendo una alternativa que está en las antípodas del kirchnerismo, cualquiera sea el sistema electoral que se adopte.

Una ley para la hegemonía

Delia Pinchetti de Sierra Morales - Senadora nacional Unión - PRO

El matrimonio Kirchner siempre fija reglas para que otros las cumplan. Cuando esas reglas ya no les sirven, las dejan de lado. Así pasó con la ley de internas abiertas, con la de responsabilidad fiscal y con la de radiodifusión, entre otras.

Ellos volverán a poner al aparato del Estado al servicio de su proyecto de continuidad hegemónica, arrastrarán a los independientes a las urnas con zanahorias de todo tipo y valor; y el resto de los candidatos, agobiados económicamente, serán obligados a remar en el barro, con fondos administrados direccionalmente.

Se reedita el Pacto de Olivos

Osvaldo Cirnigliaro - Legislador del Partido Laborista

Es una nueva versión del Pacto de Olivos. Permite restaurar un bipartidismo. Servirá para que Felipe Solá, Carlos Reutemann o Eduardo Duhalde se sometan a la estructura del PJ, y para que Julio Cobos lo haga a la de la UCR. Margina a peronistas y a radicales legítimos que abandonaron esas estructuras cuando sus cúpulas dejaron de servir al pueblo y privilegiaron intereses personales. La verdadera reforma debe comenzar con el procesamiento masivo de los gobernantes que estafaron a los argentinos, antes que legislar para consolidar la trampa y el fraude.

Oídos sordos

Rodolfo Succar - Presidente del Partido Socialista

La iniciativa puede transformarse en una cortina de humo y acentuar el bipartidismo. Son moneda corriente las irregularidades en los comicios, la desaparición de boletas, el clientelismo y la degradación de los punteros. Ni siquiera garantiza que haya un sistema electoral controlado por un órgano independiente del Ejecutivo. Brasil tiene el voto electrónico; Chile, la boleta única. Acá no se va al fondo de la cuestión y el kirchnerismo hace oídos sordos a las profusas denuncias de la oposición. En Tucumán, se alienta una Ley de Lemas encubierta y disfrazada con el Acople.

"El PJ quiere bipartidismo"

José Páez - Presidente de la Democracia Cristiana

Las internas abiertas, que duplican costos electorales y permite la intromisión en la vida de los partidos, fueron descartadas hace dos años. El PJ, campeón en invención de fuerzas satélites, en cooptación, en enganche o acople quiere el bipartidismo, que sólo produce conservadurismo. Se reprocha falta de afiliados de los partidos chicos, cuando se los roban con fichas truchas. La reforma política pasa por el voto electrónico y/o la boleta única, por disminuir pisos, por distribuir igualitariamente los fondos públicos, y por endurecer el control de prácticas clientelares.

Otro corralito del capitalismo

Daniel Blanco - Dirigente del Partido Obrero

Se fomenta el bipartidismo, con el argumento de remediar la fragmentación de oficialistas y opositores. Los candidatos deberán ser electos por internas abiertas, simultáneas y con elevados requisitos (no menos de 500.000 votos). Esto beneficia a los grandes aparatos: al kirchnerismo y al radicalismo. Apunta, además, a proscribir la presentación de fuerzas de izquierda y a empujar a sus votantes al corralito de alternativas capitalistas. Rechazamos este proyecto reaccionario. Defendemos la organización independiente de los trabajadores, para luchar por sus derechos.

Lo prioritario es la pobreza

Luis José Bussi - Legislador del Partido Republicano

La única preocupación de los Kirchner es procurar seguir en el poder. Para ello, emplearán todos los artilugios que estén a su alcance. Este Gobierno se vate en retirada porque sus opciones son conservar el cargo o enfrentar los tribunales. Es absurdo, tras haber estado seis años en la Presidencia, decir que se necesita la reforma política. La lucha contra la pobreza es prioridad: para tener una democracia real, y no un gobierno autoritario, se necesita ciudadanos con la panza llena y con suficiente reacción en el cerebro. Cuando alcancemos estos aspectos, se acabará el clientelismo.

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