Sólo resta pavimentar 200 metros de calles aledañas La obra del bajovías de Ezpeleta ya está terminada

Vialidad necesita, para que sea habilitado, que la Comuna realice la pavimentación de dos cuadras, una en la calle Colombia y otra en Honduras, para que se facilite el giro de los que llegan al oeste y quieren girar hacia el centro de Ezpeleta.

Después de dos años, la obra del cruce bajovías de Ezpeleta está terminada y lista para su inauguración, algo que deberá esperar, al menos, un mes más. Eso se debe a que el Municipio debe llevar adelante la pavimentación de doscientos metros de las calles Colombia y Honduras.

El ingeniero Sebastián Figueroa, inspector de Vialidad, explicó que todo el trabajo del bajovías en sí mismo ya está listo, y lo que reta ahora es esta obra complementaria que debe realizar el Municipio .

En el sector este del cruce, todo está listo para su puesta en funciones. Sin embargo, en el oeste es necesario, aún, realizar dos cuadras de pavimento, con las cuales quedará configurado un rodeo en torno a una manzana, con el cual quienes vengan circulando de sureste a noroeste, y quieran retomar su trayectoria en sentido suroeste, es decir, hacia el centro de Ezpeleta, puedan hacerlo sin mayores inconvenientes.

Esa obra es necesaria, porque obviamente el giro en U sobre Centenario no es posible , dijo Figueroa.

También está previsto que en la esquina de Colombia y Centenario, la Comuna emplace un semáforo para regular el flujo de tránsito a la salida del bajovías, teniendo en cuenta que el volumen de vehículos que transita por Centenario es enorme, y que además esa arteria tiene doble sentido de circulación.

OPTIMAS CONDICIONES

El bajovías ya está listo, no sólo en la faz de obras, sino también en lo que tiene que ver con la señalización complementaria.

Esa misma señalización es la que indica que la capacidad de cada uno de los carriles, que conforman una suerte de letra X , cuentan con margen para la utilización de 11 metros de ancho, y 3,50 de altura.

En ese marco, Figueroa dijo que está perfectamente contemplada la circulación de camiones y de colectivos .

Claro que en el caso de los transportes de carga, estos deberán ubicarse por debajo de los 3,50 metros de altura. Para evitar inconvenientes más grave, a la entrada de los cruces de ambos lados se colocaron topes que impiden el ingreso de vehículos que superen la altura máxima permitida, lo cual obligara, eventualmente, a que deban realizar un retroceso y buscar un avía alternativa.

CHARLAS CON LOS VECINOS

Según se supo, los responsables de la obra lograron explicar a los vecinos de la zona, a lo largo de muchas y sucesivas charlas, que la obra no traerá complicaciones en materia de napas freáticas.

Y es que en un comienzo, cuando comenzaron a hacerse las excavaciones en la zona más profunda del cruce, surgió la inquietud en muchos por la aparición de agua de las napas, que la constructora debía bombear.

La obra no alteró en nada la situación de la zona , explicó Fgueroa, y dijo que incluso, nosotros tenemos sistemas de bombeo que recogen el agua que llega desde ambos lados hasta el bajovías, y la vuelcan en los desagües que corren por la avenida Centenario .

Un sistema de bombas también permitirá el desagote del bajovías en caso de lluvia, y hasta está prevista en forma automática la activación de un generador de energía, ante un eventual corte de suministro en la zona.

De acuerdo a los detalles técnicos de la obra, siempre y cuando se realice el correcto mantenimiento, no debería haber inconvenientes en lo sucesivo, incluso porque hasta se ha previsto un pequeño sistema de contención para evitar el filtrado del agua que pudiera correr por las calles Yrigoyen y Centenario en caso de un gran temporal, y a fin de que no ingrese al paso subterráneo.

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