En sólo nueve meses, el proyecto de presupuesto municipal creció el 15%

Los ediles se oponen a permitir que Amaya pueda actualizar discrecionalmente las partidas.
Como a un globo aerostático, el intendente de la capital, Domingo Amaya, y los concejales acordaron inflar el proyecto de presupuesto municipal para este año. Mañana, los ediles volverán al recinto para aprobar la iniciativa, que estuvo guardada en algún escritorio durante casi 10 meses.

En octubre de 2008, Amaya había enviado el proyecto con las cifras del cálculo de gastos por un monto de $ 476 millones. Sin embargo, ahora que el expediente fue desempolvado esa cifra ha trepado a más de $ 558 millones; es decir, un 15% más.

Tanto en la intendencia como en el Concejo Deliberante argumentan que los números del proyecto original fueron elaborados en octubre del año pasado y que, por esa razón, ahora debieron actualizar los montos.

Idas y vueltas

Desde que Amaya administra la capital, esta es la primera vez que la más importante ordenanza se demora tanto tiempo en ser tratada en el recinto. A principios de 2009, fue postergada por los efectos de la crisis financiera internacional, según dijeron los ediles y los funcionarios del gabinete municipal. Luego fue pospuesta otra vez por el adelantamiento de los comicios (celebrados el 28 de junio).

Ese tácito acuerdo entre Amaya y los concejales para congelar el debate sobre el proyecto hizo que el tratamiento del tema se imponga ahora, cuando ya ha transcurrido más de la mitad del presente ejercicio financiero. "No creo que haya problemas para aprobar el presupuesto. Ya estamos en el séptimo mes del año y necesitamos las partidas para tener tranquilidad", explicó el titular de la comisión de Hacienda, José Franco (PJ).

La partida global de gastos discrecionales (012) para el Departamento Ejecutivo Municipal supera los $ 25 millones. De ese total se desprende lo que podrá utilizar el intendente Amaya a través de la secretaría general: un monto de $ 3,2 millones. Esto quiere decir que Amaya podrá gastar $ 8.700 por día, incluyendo sábados, domingos y feriados. Aunque debe rendir cuentas, el uso de esos fondos queda a criterio del jefe municipal. En este mismo ítem (gastos de bienes y servicios no personales), el secretario de Gobierno municipal, Walter Berarducci, dispondrá de $ 9,5 millones, mientras que el secretario de Hacienda, Silvio Bellomío, contará con $ 9,6 millones (ver "Cifras elocuentes").

Hasta ahora, la oposición no ha objetado las cifras previstas en el proyecto de presupuesto. Claudio Viña (FR) y José Costanzo (Partido Autónomo), que integran la comisión de Hacienda, no firmaron el dictamen de mayoría (a favor de la aprobación), pero tampoco emitieron un dictamen de minoría manifestándose por el rechazo.

Sin "superpoderes"

Cada vez que el intendente envió el proyecto de presupuesto ha incluido una cláusula que, sistemáticamente, fue abrogada -por unanimidad- por el Concejo Deliberante. Se trata de un artículo en el que Amaya establece que podrá efectuar las "adecuaciones" presupuestarias que resultaran necesarias. En esta ocasión, Amaya volvió a incorporar la polémica disposición que, según algunos concejales, significa otorgarle "superpoderes". Los ediles ya demostraron que no están dispuestos a concederle semejante atribución. En el dictamen de mayoría se aclara que, antes de realizar cualquier modificación en las partidas, el intendente deberá contar con la autorización del Concejo Deliberante.

Evalúan cerrar el edificio por la gripe

El temor por la propagación de la gripe "A" se instaló en el Concejo Deliberante. En la presidencia del cuerpo evalúan la posibilidad de ampliar el receso de invierno. Según trascendió, el edificio (ubicado en Monteagudo y San Martín) permanecerá cerrado desde el miércoles y hasta fin de mes.

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