Sólo el 10 % llega al productor

Un estudio oficial determinó cómo es la coparticipación de costos y valores en el cluster frutícola de la región. El 70 por ciento queda en el exterior.

Sólo el 30 por ciento de lo que se paga en el exterior es lo que efectivamente ingresa al país.

De cada dólar que un consumidor paga por la fruta que adquiere en una góndola europea, al chacarero sólo le llegan 11 centavos y otros 20 centavos al resto de la cadena que le agrega valor al producto. La mayor parte de la torta la reciben los intermediarios que hacen que el producto llegue desde el puerto de San Antonio Este hasta el consumidor europeo.

Así se desprende de un estudio que realizó Héctor Zubeldia, profesional de la Secretaría de Fruticultura de Río Negro, quien realizó una suerte de radiografía del clúster frutícola en un momento en el que sus actores están protagonizando una fuerte disputa por quién tiene más o menos derecho de quedarse con una porción más elevada del negocio.

El investigador del organismo rionegrino presentó su trabajo a partir de un esquema del complejo frutícola regional en el que consideró los valores globales de las tres últimas temporadas y calculó el valor consumidor para la fruta fresca de exportación en función de los precios promedios anuales en Europa, según valores publicados por los observatorios de precios de España e Italia.

Y concluyó que a la región ingresa sólo el 29,4% del valor que paga el consumidor o usuario, y que a la producción sólo llega el 11,4%. De este ingreso 1/3 corresponde a la producción y 2/3 al agregado de valor.

Zubeldia indicó que la fruticultura en general, y las peras y manzanas en particular, a partir del año 2005, tuvieron una evolución positiva, alcanzando su máximo en la temporada 2008. En el 2005 hubo una oferta sobre abundante, con caída de precios, a lo que se agregaba una suba de costos internos y externos, afectando la rentabilidad del negocio. En los años siguientes se tuvo "un razonable equilibrio entre oferta y demanda, con una demanda activa y precios en alza, a lo que se suma el fortalecimiento de las monedas frente al dólar de los principales países compradores". También en el mercado interno, a partir del 2005 se da un permanente incremento de los precios en dólares para las peras y manzanas, con una suba permanente de los precios que paga el consumidor.

Esta situación se mantiene hasta la temporada 2008 inclusive, con demanda firme y precios elevados que superaron los incrementos de costos internos y externos que se tuvieron, lográndose resultados favorables.

Los ingresos estimados para la región en el 2008 son del orden de 724.799.000 de dólares para la fruta en fresco (incluye mercado interno) y unos 806.644.000 de dólares si se incorpora a ese valor la fruta industrializada. Igualmente estos ingresos son aproximadamente el 30% de los que pagan los consumidores, quedando una amplia brecha fuera de la región. En el caso de la fruta industrializada, específicamente el jugo concentrado de peras y manzanas, se produce la inserción de la producción China, que impactó fuertemente sobre el mercado, pero la demanda crecía, y los precios internacionales fueron aumentando, para lograr valores elevados en el primer semestre del 2008, que comienzan a bajar en el segundo semestre para llegar muy deprimidos a la temporada 2009, debido a una oferta elevada y a retracción del mercado.

Temporada 2009

El ingreso regional se estima en 651.828.000 dólares, marcando una importante reducción en la comparación con el año 2008 ( 19,2%), pero frente al 2007 es algo superior (+2,9%). Esto ocurre por una suma de factores, en primer lugar por la devaluación de las monedas en los países compradores, por lo que a igual precio recibimos menos dólares, y por la caída de precios en la manzana por mayor oferta (alto stock en los países compradores). A estos factores debe agregarse también la retracción en algunos mercados por la crisis internacional y menos volumen comercializado, problemas de financiamiento, y caída del precio del jugo concentrado. Como hecho favorable se tuvo una reducción de los costos externos (fletes internacionales).

A esta situación de menor ingreso se debe sumar el aumento de costos internos en dólares, que no se compensan con la baja de 5 puntos porcentuales en las retenciones a la exportación y con la devaluación progresiva del peso, estimándose un gasto total (sin amortizaciones) del orden de 765.654.000 dólares, quedando en dólares a valores levemente superiores al 2008 (+6,7%), y bastante por encima del 2007 (+23,5%).

Zubeldía concluyó que en esta temporada habrá un menor ingreso global que en el 2008 con costos similares, con un resultado negativo de la temporada 2009 valuado en 113.826.000 dólares por lo que se afecta la rentabilidad del negocio en la temporada.

El menor ingreso regional comparado con el 2008 lo explicó fundamentalmente por reducción en los precios de ingreso en dólar.

El resultado negativo para la región puede explicarse de dos formas distintas según con qué se lo compare, precisó. Si se lo compara con la temporada 2008, se debe a la reducción de los ingresos, mientras que si se hace con la temporada 2007, o con el promedio 05/08, el problema es el incremento de los costos.

La fruta fresca participa con el 90% del ingreso regional, correspondiendo el otro 10% a la fruta industrializada, pero mientras la fruta en fresco toma el 63% de la producción primaria, la industria requiere del 37% restante.

¿Podemos esperar mejora en los precios?, se preguntó y respondió que en general no se espera incremento en los precios, por lo menos en las monedas de destino, ya que la demanda es tranquila y la oferta se sostiene (en los principales productores del hemisferio norte para la temporada actual, tienen alguna reducción en la producción de manzanas y aumento en peras), pudiendo haber alguna mejora por el tipo de cambio.

Por ello pasa a ser fundamental para la región trabajar sobre los costos por dos razones fundamentales, en primer lugar para asegurar la rentabilidad del negocio, y en segundo para poder sostener una competitividad con nuestros competidores directos (Chile, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Brasil).

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