Sólo el 0,1% de la inversión privada que llega al país termina en Catamarca

Durante 2008 las provincias de todo el norte del país fueron destinatarias por inversiones cercanas a los 1.695 millones de dólares. La cifra representa el 10% (NEA 4,7%, NOA 5,3%) del total de inversiones realizadas en todo el país, según un informe del Ministerio de Industria de la Nación. Catamarca, como siempre, rezagada, recibió apenas el 0,1 por ciento nacional.
Del total nacional, el NOA recibió inversiones por una cifra cercana a los 900 millones de dólares (5,3%). Nuestra provincia de Catamarca recibió apenas 24 millones de dólares de inversión durante todo el 2008, es decir menos del 0,5 por cientos de la región, y apenas una magro 0,1 del número nacional.

El problema son las desventajas competitivas de la región, y más aun de la provincia, que no acierta en elegir un perfil y menos en ordenar todo su andamiaje productivo, económico, social y político detrás de ese perfil.

El Gobierno provincial se vanagloria en costosas publicidades de sentar las bases para el desarrollo integral de la provincia, pero resulta que llega un mínimo calor en el verano o el primer frio en el invierno y rápidamente aparecen los problemas energéticos y hasta de agua para el consumo en los domicilios particulares; ni hablar de las trabas de cualquier emprendimiento productivo que necesita garantizarse energía de calidad.

Hace pocos días fueron los gremios representantes de trabajadores industriales y hasta los propios empresarios que se quejaron ante los medios por el pésimo servicio eléctrico que el Gobierno catamarqueño provee a los ciudadanos y a la industria; mas todavía, llegaron a advertir sobre un reclamo formal sobre la situación que es afligente, porque muchas industrias prácticamente no pueden trabajar normalmente con la electricidad que dispone la provincia.

Como el problema de la electricidad hay otros tantos que determinan que la provincia no sea destinataria de inversiones genuinas, y así es como se frena su desarrollo y se condena a la pobreza eterna; mientras tanto el Gobierno provincial mira para otro lado, como ya no puede culpar las gestiones anteriores, o mira al cielo esperando un milagro. Vergonzoso…y grave desde ya.

Comentá la nota