Sólo dos ingenios continúan con la molienda de caña

Las heladas registradas a principios de la zafra afectaron vastas zonas cañeras de la provincia. Las temperaturas inferiores a cero grado centígrado provocaron pérdidas del orden de las 100.000 toneladas de azúcar, según cálculos realizados por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).
La zafra azucarera tucumana atraviesa inexorablemente su etapa final, ya que sólo dos ingenios -La Providencia y Santa Rosa- continúan moliendo caña. Las últimas lluvias precipitaron los finales de campaña en varias fábricas azucareras, que ya venían padeciendo escasez de caña para procesar.

Según informó el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART) hasta la madrugada de ayer el sector azucarero de la provincia llevaba elaboradas 1,402 millón de toneladas de azúcar, con un rendimiento fabril promedio del 10,4%.

Los ingenios tucumanos que siguen en actividad producen con un rinde del 8,6%, demasiado bajo pero acorde con la época del año, lo que es un indicador claro de que la molienda no se extenderá durante muchos días más. Según las previsiones, La Providencia y el Santa Rosa culminarán sus tareas durante la próxima semana.

Previsiones

La estimación en el ámbito industrial es que se alcanzará una producción máxima de 1,41 millón de toneladas en Tucumán durante la presente temporada, 130.000 toneladas más que las obtenidas en la campaña anterior. En el país, el sector elaborará 2,3 millones de toneladas de azúcar, según lo predijo el presidente del Centro Azucarero Argentino (CAA), Fernando Nebbia. De ese total, los máximos referentes de la actividad en la Argentina estiman que se exportará un 30% de lo que se produzca, o sea alrededor de 600.000 toneladas.

La decisión de exportar excedentes en gran volumen surgió a partir de los bajos precios del azúcar que se observaron este año, como consecuencia de una sobreoferta del producto en el mercado interno. Influyó en esta situación el hecho de que muchos azucareros no tuvieron la posibilidad de conseguir financiación bancaria para inmovilizar sus producciones, lo que los obligó a comercializar en el mercado interno para conseguir fondos que les permitan afrontar la campaña productiva.

Debido a esta crisis, el sector cañero elevó su queja y reclamó el accionar del Estado para buscar soluciones. Desde el ámbito productivo se afirma que a muchos agricultores les resultará imposible fertilizar sus campos con vistas a la campaña 2009. Advierten que, de no revertirse esta situación, la producción de caña de azúcar de la próxima temporada será notablemente inferior a la de este año.

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