Sólo habrá guardias mínimas en servicios de emergencia y clínicas

Será mañana y el jueves, por un paro del gremio de la sanidad que reclama un incremento salarial del 19 por ciento. Las empresas piden que Trabajo dicte la conciliación obligatoria. Hoy será un día clave.
El sistema de salud vuelve a mostrar su crisis estructural. Un reclamo salarial del gremio de la sanidad, que busca una recomposición del 19 por ciento, corre otra vez el velo y deja al descubierto un esquema que sigue sin soluciones de fondo.

Los trabajadores lanzaron una medida de fuerza de 48 horas que comenzará mañana a las seis y que dejará a las clínicas, sanatorios, consultorios, servicios de emergencia y geriátricos, sólo con guardias mínimas.

El paro, que terminará la noche del jueves, fue "la consecuencia de una actitud de intransigencia total de parte de los empresarios de la salud, que no acercaron ninguna propuesta de recomposición y ni siquiera se sentaron en la mesa del Ministerio de Trabajo a discutir", explicó Cristina Fernández, secretaria general de la filial Río Cuarto de ATSA.

En ese marco, la dirigencia gremial responsabilizó a las Cámaras Patronales por las consecuencias que la medida de acción directa pueda ocasionar.

El pedido del gremio de la sanidad incluye una recomposición escalonada del 12 por ciento a partir de este mes y un 7 por ciento más desde diciembre. El apuro sindical se funda en que el 31 de julio se venció el último acuerdo, en el que habían obtenido un 25 por ciento de aumento.

"Aquella recomposición fue buena en términos porcentuales, pero eso mismo demuestra lo bajos que son los salarios. Hoy una enfermera de piso cobra 1.953 pesos mensuales", recordó Fernández.

La protesta incluirá para mañana a la tarde una marcha que podría contar con acompañamiento de otros gremios. "Vamos a marchar reclamando por el incremento y para demostrar la mala situación que padecen los trabajadores de la sanidad", agregó Fernández.

Cómo será

Con respecto a cómo se va a implementar el paro, Fernández destacó que la filial local abarca el área comprendida entre las localidades de Berrotarán, Deheza, Laboulaye, Mackenna y Sampacho, y que sólo se atenderán las guardias mínimas. "Por ejemplo, en el caso de las clínicas, en el piso se hará control y medicación, pero no higiene", explicó la dirigente gremial.

La medida abarcará a 2.500 trabajadores que el sindicato tiene en Río Cuarto.

En las clínicas de Río Cuarto, en tanto, estructuran cómo harán frente a la medida de fuerza del sindicato, aunque anoche estimaban que si se concreta el paro de dos días, se suspenderán todas las cirugías programadas para esas dos jornadas.

Los empresarios, mientras tanto, esperan un guiño de la Superintendencia de Salud que permita una recomposición arancelaria de parte de las prepagas, obras sociales y mutuales que son los financiadores del sistema.

Hasta aquí, esa decisión no llegó y las empresas aseguran que sin eso no es posible practicar ninguna recomposición en los salarios de los trabajadores. Por eso esperan que el Ministerio de Trabajo pueda dictar una conciliación para frenar la medida y ampliar el período de negociación.

Los sanatorios contestaron con un "estado de alerta"

En la Asamblea de la Confederación Argentina de Clínicas Sanatorios y Hospitales de todo el país, se resolvió seguir apoyando sanitariamente al gobierno nacional y a todos los gobiernos provinciales, en la lucha contra la epidemia Gripe A (H1N1); y mantenerse a disposición para la programación del nuevo ciclo de la lucha contra el dengue que se avecina.

Pero fundamentalmente se decidió, ante la demora de la fijación de aranceles por parte de la Superintendencia de Servicios de Salud que permita dar respuestas a los reclamos de aumentos en las paritarias de la Sanidad como también el seguir funcionando normalmente, declarar "el estado de alerta" en todo el país, como paso previo de determinar la "emergencia asistencial".

El Presidente de la entidad, Gustavo Mammoni, hizo referencia que, en contraste con otros servicios públicos esenciales como son el transporte y la educación, el sector salud no está exento de ningún impuesto, ni cuenta con subsidio alguno para compensar la masa salarial intensiva que demanda esta actividad, debiendo tomarse en cuenta que el índice de ocupación se ha mantenido y se mantiene a diferencia de otros sectores de la producción. "Como queda demostrado en las enfermedades, estas no pueden racionalizarse como otros sectores de la economía. Los servicios de salud tienen que dar la respuesta a las necesidades de la ciudadanía", explicaron.

Los reclamos del sector, no sólo se hacen en resguardo de las empresas de salud, sino también por la preservación del empleo y la preocupación por el mantenimiento de la calidad institucional de la población, aseguraron.

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