Sólo los funcionarios harán controles

El fin de semana largo traerá a los cordobeses más que un problema porque, con los empleados municipales de asamblea en asamblea, se resentirá la mayoría de las prestaciones. Para amenguar el impacto, el intendente Daniel Giacomino citó a toda la planta política para que se prepare para labrar actas en las calles, en caso de infracciones. Anoche salió la primera cuadrilla de "autoridades-inspectores".
En los barrios se repitieron ayer los reclamos por luces que no funcionan y por cloacas que corren como ríos. El centro se convirtió en un mercado libre a cielo abierto, en el que hubo vendedores no habilitados y funcionarios que intentaron combatir el comercio en negro. Para poner un freno a un conflicto en el que los empleados municipales rechazan el quite de las prolongaciones de jornadas y el achique de las bonificaciones, el intendente quiere para hoy que toda la planta política se instruya sobre cómo labrar actas y aplicar sanciones. La medida fue decidida en el gabinete, sobre todo porque los inspectores que realizan horas extras no saldrán a trabajar, tras el recorte que realizó Giacomino.

Uno de los hombres más íntimos del intendente, junto con el director de Control y Fiscalización, Luis Pareja, confiaron a Día a Día que se realizará una capacitación sobre cómo deben proceder ante, por ejemplo, la venta ilegal de choripanes o panchos en la vía pública (medida que también había realizado Luis Juez). "No es ningún curso, solo será una charla para fijar los criterios de actuación y la metodología de los procedimientos", explicó Pareja.

La charla será dictada para funcionarios de distintas áreas y también podría estar Giacomino, quien por la mañana citará a sus hombres para estudiar cómo sobrellevar la crisis con los municipales. En total, serán 405 los secretarios, subsecretarios, directores y asesores que participarán de las instrucciones. "Esto no significa que van a salir todos (los funcionarios), no se puede desmantelar la función mínima administrativa, pero quiero aclarar que el intendente será quien decida quién sale y quién no a la calle", agregó Pareja, quien estará al frente de la capacitación.

Entre las tareas que tendrán las autoridades, devenidas en "inspectores momentáneos", corresponderá que hagan valer el "poder de policía para controlar y fiscalizar". "En lo que respecta a la recreación nocturna, haremos hincapié en la determinación de sancionar las ocho o 10 causales más frecuentes de clausuras –explicó Pareja. Las que más afectan a la seguridad. Por ejemplo: expendio de bebidas alcohólicas fuera de hora y exceso de capacidad autorizada".

Desde el Suoem adelantaron que no se prestarán ninguna de las tareas que cubrían con horas extras. Con el recorte, no se realizarán los controles de alcoholemia, las inspecciones en bares, boliches y en espectáculos públicos. Todas estas acciones eran cubiertas anoche por funcionarios. Sin embargo, hoy habrá sitios en los que se resentirá la atención, como en el Hospital de Urgencias, donde trabajará la guardia mínima.

Amagues de renuncias y caos

El altísimo voltaje del conflicto desatado en el municipio comenzó ayer a impactar en el organigrama municipal, con rumores de renuncias de funcionarios. Aunque las bajas fueron negadas por los voceros del Palacio 6 de Julio ("no hay ninguna renuncia presentada", dijeron), trascendió que Daniel Del Barco, director de Obras Viales, habría manifestado intención de dejar su puesto en desacuerdo con la orden del Ejecutivo de "pasar una planilla" detallando qué empleados trabajaron y cuáles no en los último días. Otro en situación similar fue el director del CPC de Empalme, Neldo Fraye, quien fue asistido de emergencia ayer luego de sufrir un pico de tensión a raíz de la discusión que tuvo con otros funcionarios.

Incidentes. La jornada de ayer dejó al director de Habilitación de Negocios, Javier Pueyrredón bañado de chimichurri, después de que el propietario de un carrito de choripán se negara a dejar de vender en la Plaza San Martín. Recién a la tarde, los funcionarios lograron labrar actas y levantar nueve puestos de venta ambulante ilegal. También se vivieron escenas de nerviosismo en el interior del Cabildo, cuando desde un grupo de municipales supuestamente salió una bomba de estruendo que destruyó uno de las costos jarrones de Cabildo. El lugar era recorrido en ese momento por 60 niños. Hubo policías heridos en los cortes.

Comentá la nota