No sólo es cuestión de fe

Por: Ricardo Roa

La crisis alimenta el ingenio. Y a veces, hasta la misma fe. Que lo diga si no el intendente de Alvear, un pueblo de cuatro mil habitantes al sur de Rosario. Y que lleva ya 18 años al frente de la comuna.

Por lo que él mismo anunció, el justicialista Alfredo Motagni ha resuelto premiar a los contribuyentes cumplidores, eximiéndolos de pagar impuestos por dos años. Y sin aplicar ningún castigo a los que deben. Hasta ahí, la creatividad.

Pero ocurre que esos que están al día y no pagarán hasta el 2011 son casi la mitad. El acto de fe consiste en creer que el otro 50% dejará de ser moroso. Y que encima empezará a pagar sus deudas atrasadas.

Mejor que sea así: de lo contrario el municipio perderá plata. Hasta ahora, y por lo que se ve, su gestión recaudadora no ha sido que se diga exitosa. Pero el intendente va incluso por más: imagina que con su jugada juntará plata suficiente como para tender la red cloacal.

Gente de fe son también los funcionarios que esperan colocar 100 mil autos entre quienes no han comprado o no han podido comprar un 0 kilómetro en los últimos cinco años. El plan había sido anunciado por Cristina Kirchner el 4 de diciembre, cuando se venía venir el parate y con él las suspensiones en el sector automotriz.

Un capítulo clave de esa historia fue el desplome del 26% de las ventas en noviembre respecto del mismo mes del año anterior: la cifra puso en claro que se quedaba sin nafta el principal motor de la actividad industrial.

Entre el anuncio y la puesta en marcha del plan pasó todo un mes, con internas incluídas. Y aún subsisten dudas. Habrá fe. Pero también más apuro que eficacia.

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